05 Agosto 2015
PUSO TODO. Pablo Mercado entiende que está en la categoría con rivales muy fuertes. Su meta es salir campeón otra vez. foto de JUSTO SALAS/MOTOTIME
Entre los libros, los apuntes y los cálculos, Pablo Mercado no abandona su afición por el enduro. Este avanzado estudiante de ciencias económicas (cursa el último año) es, en esencia, un ganador. Y lo demostró hace pocos días cuando se adjudicó la prueba de la categoría Senior A del Campeonato Provincial de la especialidad, que se desarrolló en el circuito de El Corralito, cerca de su Juan Bautista Alberdi natal.
- Lo tuyo fue victoria y punta recuperada cerca de su casa. ¿La carrera perfecta?
- Algo así. Venía de romper la moto en Monteros y de ceder la vanguardia. Y quería volver a ese lugar, porque mi intención es volver a salir campeón, como en 2013. Muchos me decían que la tendría fácil, porque se corría en una zona cercana al lugar donde nací. Pero nada que ver. Primero porque la prueba se hizo una parte casi inédita, que normalmente está cerrada con tranqueras. Y segundo porque el nivel de mis rivales no me permitía ni siquiera un poquito de desconcentración.
- Esta victoria tiene un valor desde lo deportivo. ¿Y desde lo emocional?
- Eso fue tremendo, con todos mis afectos cerca alentándome. No todos los días se vive algo así. Y eso que yo ya gané carreras por la zona; recuerdo haberlo hecho en El Badén y en Escaba. El aliento que recibí me hizo poner todo de mí, quería regalarles a todos un triunfo. También fue una satisfacción ver que la organización del Club de Enduro y Rescate de Alberdi fue muy buena.
- ¿Tan dura fue la lucha?
- Sí, muy intensa. Los chicos de la categoría pasan un gran momento. Franco Ayuso y Fernando Correa, mis escoltas en el certamen, no me hacen las cosas sencillas y está bien, porque así todos crecemos como pilotos.
- ¿La fecha que viene, el Pre Transmontaña, es a todo o nada?
- Sí. Será la última de la temporada. Además va a venir mucha gente de afuera, porque se compartirá la fecha con el Argentino.
- ¿Tu apuesta fuerte también vale por el Nacional?
- Claro. Será una nueva oportunidad de hacer contacto otra vez con un certamen que por una cuestión de estudio no pude seguir este año. Sólo hice dos carreras.
- Y los desafíos no terminan allí, ya que después viene el Transmontaña...
- Sí, con todo lo que eso significa. A ese desafío lo voy a encarar con mi hermano Martín. No será una carrera más, porque se dice que vendrá a correr el estadounidense Mike Brown, que es una leyenda en el mundo de las motos.
- Con tanto desafío cerca, habrá que trabajar mucho lo físico...
- Sí, seguro. Estoy yendo al gimnasio, salgo a andar en moto. Y en especial, estoy haciendo bicicleta con un amigo, Rodrigo Darnay, que además es mi entrenador.
- Lo tuyo fue victoria y punta recuperada cerca de su casa. ¿La carrera perfecta?
- Algo así. Venía de romper la moto en Monteros y de ceder la vanguardia. Y quería volver a ese lugar, porque mi intención es volver a salir campeón, como en 2013. Muchos me decían que la tendría fácil, porque se corría en una zona cercana al lugar donde nací. Pero nada que ver. Primero porque la prueba se hizo una parte casi inédita, que normalmente está cerrada con tranqueras. Y segundo porque el nivel de mis rivales no me permitía ni siquiera un poquito de desconcentración.
- Esta victoria tiene un valor desde lo deportivo. ¿Y desde lo emocional?
- Eso fue tremendo, con todos mis afectos cerca alentándome. No todos los días se vive algo así. Y eso que yo ya gané carreras por la zona; recuerdo haberlo hecho en El Badén y en Escaba. El aliento que recibí me hizo poner todo de mí, quería regalarles a todos un triunfo. También fue una satisfacción ver que la organización del Club de Enduro y Rescate de Alberdi fue muy buena.
- ¿Tan dura fue la lucha?
- Sí, muy intensa. Los chicos de la categoría pasan un gran momento. Franco Ayuso y Fernando Correa, mis escoltas en el certamen, no me hacen las cosas sencillas y está bien, porque así todos crecemos como pilotos.
- ¿La fecha que viene, el Pre Transmontaña, es a todo o nada?
- Sí. Será la última de la temporada. Además va a venir mucha gente de afuera, porque se compartirá la fecha con el Argentino.
- ¿Tu apuesta fuerte también vale por el Nacional?
- Claro. Será una nueva oportunidad de hacer contacto otra vez con un certamen que por una cuestión de estudio no pude seguir este año. Sólo hice dos carreras.
- Y los desafíos no terminan allí, ya que después viene el Transmontaña...
- Sí, con todo lo que eso significa. A ese desafío lo voy a encarar con mi hermano Martín. No será una carrera más, porque se dice que vendrá a correr el estadounidense Mike Brown, que es una leyenda en el mundo de las motos.
- Con tanto desafío cerca, habrá que trabajar mucho lo físico...
- Sí, seguro. Estoy yendo al gimnasio, salgo a andar en moto. Y en especial, estoy haciendo bicicleta con un amigo, Rodrigo Darnay, que además es mi entrenador.






















