Luca Arfaras es nuevo refuerzo de San Martín.
A los 20 años, Luca Arfaras empieza a escribir su propia hoja de ruta en el fútbol profesional. Delantero de Estudiantes de La Plata, con contrato vigente hasta 2027, el atacante nacido en Chascomús el 9 de febrero de 2006 se prepara para afrontar un nuevo desafío que puede marcar un punto de inflexión en su carrera: su llegada a San Martín para competir en la exigente Primera Nacional.
Formado en el club Tiro Federal de su ciudad natal, Arfaras dio el salto a las divisiones inferiores del “Pincha” siendo muy joven. En La Plata consolidó su crecimiento paso a paso, atravesando cada categoría hasta que, en julio de 2025, firmó su primer contrato profesional con la institución. El vínculo, por dos años y medio, fue una señal clara de respaldo hacia un futbolista que venía mostrando una evolución constante.
Durante la temporada 2025, el delantero disputó 32 partidos en la categoría Proyección: 16 en la Copa Apertura y 16 en la Copa Clausura. En ese recorrido convirtió seis goles, números que, más allá de lo estadístico, reflejan continuidad y confianza dentro de un plantel competitivo. Su presencia sostenida lo posicionó como una alternativa ofensiva interesante dentro del proyecto formativo de Estudiantes.
Arfaras es un delantero potente y versátil. Puede desempeñarse como referencia central, pero también moverse por los costados del frente de ataque. Tiene capacidad para asociarse, atacar espacios y jugar de espaldas al arco, cualidades que encajan en equipos que buscan movilidad y agresividad en los últimos metros. Esa combinación de físico y dinámica fue uno de los factores que despertó el interés del conjunto tucumano, que pretende potenciar su desarrollo en un torneo áspero, de ritmo alto y fricción permanente como la Primera Nacional.
Su arribo se da en un contexto particular: San Martín continúa reforzando la zona ofensiva en este mercado de pases. Ya habían llegado nombres como Facundo Pons, quien asoma como el delantero titular del “Santo”, y luego se sumaron alternativas como Diego Diellos y Lautaro Ovando. En ese escenario, Arfaras se integra a una competencia interna intensa, donde cada minuto en cancha se gana con rendimiento.
El joven futbolista viajará a Tucumán en las próximas horas para sumarse a su nuevo equipo y ponerse a disposición del cuerpo técnico. La expectativa es que pueda adaptarse rápidamente al grupo y comenzar cuanto antes la competencia oficial. Para un jugador de 20 años, salir del entorno formativo y medirse en un torneo de ascenso, con estadios llenos y presión constante, representa una prueba de carácter, pero también una oportunidad invaluable.
Para Chascomús, la noticia tiene un valor especial. Un futbolista surgido del ámbito local continúa dando pasos firmes en el profesionalismo y llevará el nombre de la ciudad a uno de los torneos más exigentes del ascenso argentino. Cada avance de Arfaras es también un mensaje para los chicos que entrenan en los clubes de barrio: el recorrido es largo, pero posible.
Con contrato en Estudiantes hasta 2027, su llegada a Tucumán aparece como una etapa estratégica. Minutos, roce y responsabilidad en un contexto competitivo pueden acelerar su maduración futbolística. San Martín, por su parte, suma juventud, energía y proyección a un plantel que busca variantes para sostener sus aspiraciones.
El desafío está planteado. Para Arfaras, será el momento de demostrar que aquel primer contrato profesional fue apenas el comienzo y que su potencia y versatilidad pueden transformarse en herramientas decisivas en una categoría que no concede ventajas.























