13 Agosto 2015

JUGUETES DE LA INFANCIA

Por mi estatus de abuelo, me invitaron a dar una charla en un colegio a las alumnas del primer grado sobre el tema “Juegos y juguetes de mi infancia”. Acepté gustoso. Ocurre que, cuando chico, construía juguetes para mí y mis hermanos. Y los continué fabricando -muy parecidos- para mis hijos y mis nietos. Así pues, fui bien pertrechado para no sólo hablar sobre ellos, sino mostrarlos y que los usaran, la mejor manera de que los recuerden. Creo que lo que narro puede servir de inspiración a los abuelos que reciban similar invitación. Huelga decir que mi “inventario” es incompleto. Comencé por contar que nos gustaba correr con un molinete en la mano, y que también los atábamos en el manubrio de las bicicletas. Les mostré uno que confecciono hoy con botellas de gaseosas, que hicieron andar. Y les indiqué cómo hacer el “clásico”, de cuatro aspas, con cartulina. Pasé luego a la inolvidable pelota de trapo, de la que nada sabían. Observaron atentas cómo la armaba y la tiré. Comenzaron, divertidas, a tirársela unas a las otras. ¡Qué irrefrenable incitación al juego tiene una pelota! Les conté que antes las mujeres no jugaban al fútbol, pero hoy sí. Seguidamente mencioné las bolillas, que muchas no conocían, y el yo-yo. Sólo una chiquita sabía lo que era un balero. Le alcancé pues uno como los que hacíamos, con un palo y una lata de tomates. La aplaudieron cuando embocó. Pasamos al “teléfono”, que fabricábamos con dos latas y un largo piolín. Lo usamos, y expliqué cómo se transmite el sonido. Mencioné luego los aviones y los barquitos de papel. Con una hoja construí un avión y lo lancé. Encantadas, lo hicieron volar varias veces. No podía faltar el arco y flecha, de varillas de caña hueca. Disparé varias veces y las impresionó el vuelo de las flechas hasta el techo. Les mostré un payaso acróbata que hoy fabrico con plástico (en los años 40, con madera terciada). Les impactó su agilidad, y jugaron un rato. Seleccioné unos pocos vehículos. Mostré un trencito construido con trozos de palo de escoba, que hicieron andar con un piolín. Luego un auto de carrera de madera, lo mismo. Le tocó el turno a un auto “futurista”, fabricado con una botella de lavandina, que asociaron con los robots. Le siguió otro vehículo raro: un envase cilíndrico que rueda “misteriosamente” metros y metros, gracias a una oculta banda elástica (les llamábamos “tractores” y los hacíamos con carreteles de madera). Causó sensación un funicular, que construíamos con el mecano. Lo “actualicé”, y con él, sorprendidas, vieron pasar bien alto primero al Hombre Araña y después... ¡a la Barbie! Cambiando de rubro: la gran mayoría no conocía los zancos. Cuando de improviso me trepé a los que llevé y me vieron alto caminando, ya querían usarlos; cosa imposible de inmediato. Para el final, dejé las construcciones con maderitas, los trompos y las pompas de jabón. Muchísimas no sabían lo divertido que es hacerlas. Con elementos previstos, hice una burbuja bien grande. En medio de un expresivo silencio, asombradas, vieron cómo se elevaba majestuosa. Estalló un aplauso cuando chocó contra el cielo raso. La desaparición de la burbuja marcó el fin de un simpático encuentro en el que los juguetes de mi infancia fueron gran atracción, por encima de todas mis expectativas. Un coro de 80 pequeñas me despidió con una simpática cancioncilla de agradecimiento por mi visita, lindo moño para nuestras dos horas de juego y aprendizaje. Confieso que la experiencia me dejó renovado: pese a tantas pantallas y pantallitas que los rodean, creo que los chicos pueden divertirse todavía con juguetes simples y “reales”.

José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán


LOS FALSOS VECINOS

Los falsos vecinos de Burruyacu (LA GACETA del 12/8) son lamentablemente una clara muestra del grado de corrupción que hemos alcanzado, y que parecemos aceptar en silencio, evidenciando así nuestra inmensa capacidad de tolerancia hacia lo incorrecto, lo ilegal, lo dañino. Esta movida, denunciada por un valiente fiscal, están involucrados desconocidos personajes (hasta ahora) y hasta un juez de paz. Queda claro que las ambiciones mezquinas no tienen límite moral. Quizás ahora podamos entender a los que abjurando de la política deciden sólo confiarse a Dios y a su propio esfuerzo personal como seguro de vida. ¿Alguien se digna suponer que las próximas elecciones no serán tramposas a la luz de esta perlita de Burruyacu? Ya se descubrió otra en Tafí del Valle. Resulta difícil creer que la actual composición del Tribunal Electoral Provincial sea garantía de imparcialidad. ¿Por qué hemos llegado a este punto? Adónde iremos a parar?

Darío Albornoz
lisdaralbornoz@gmail.com

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“SALVEN EL SUBSIDIO”

Queremos felicitar al presidente del Colegio Médico de Tucumán, doctor Carlos Fernández por su carta del 5/8, que con un a claridad meridiana y una veracidad que asombra informa acerca de la calamitosa situación en que se halla el Subsidio de Salud. Nuestra obra social fue creada en 1969 -si mi memoria no me traiciona- por empleados y jubilados de la provincia y desde 1990 hasta la fecha se halla intervenida. Como dice Fernández, el Subsidio debería financiarse con el aporte del 4,5% del sueldo de los empleados estatales y jubilados, el otro 4,5%, debe pagarlo el Gobierno. El Subsidio de Salud da cobertura a más de 350.000 personas y si un jubilado con un sueldo de $ 6.000 paga $ 311 mensuales más $ 70 por un plan complementario, multiplique $ 380 por 350.000. Seguramente, se preguntará cómo es posible que a los médicos y a los prestadores no se les pague lo que les corresponde cobrar. Simplemente porque ese 9% debería ir directamente a la obra social y ser manejado por los propios afiliados. Pero gracias a la intervención, ese dinero lo maneja el ministro de Economía en forma arbitraria y discriminada, condenando a los jubilados que tienen la desgracia de fracturarse la cadera por una caída en el baño o en la calle, el Subsidio le provee una prótesis, pagando un coseguro que es tan caro, que termina en silla de ruedas. Trabajé 35 años y llevo 19 de jubilado, y nunca pude ver un balance para saber cuál es el gasto mensual o anual de la obra social. Para suerte del Gobierno, tiene el apoyo de más de los 40 mal llamados “legisladores” y de los dirigentes estatales que para completar este “genocidio” permiten que el Gobierno les pague los sueldos desglosados en dos partes. Primero cobran el 20% del sueldo sin ningún descuento por ley, o sea que cobran en negro poniendo en peligro el sistema previsional, para luego cobrar el 80% restante. Señores, los jubilados provinciales transferidos, siendo el único sector que no goza ni participa de paritarias, que tenemos sueldo congelado sin actualización desde 2009, les pedimos a los empleados públicos y dirigentes que digan: “Basta, salven nuestra obra social”. Reaccionen, demuestren tener coraje y dignidad, no sean cautivos de un Gobierno que no respeta los derechos de los más desprotegidos, los jubilados. Ustedes son hoy personal activo, mañana serán pasivos y cuando lo sean, será tarde para lamentos. Ustedes tienen la palabra.

Carlos Núñez
Paraguay 3.282
San Miguel de Tucumán

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LA RUSA MARÍA

El 19 de enero de 1922, arribaron a Buenos Aires, procedentes de Polonia, María y Sara Grynsz. María tenía entonces 25 años, Sara dos menos. Sara se casó y se quedó a vivir en Buenos Aires; María, luego de seis años, se fue a Mendoza. Allí, una vieja meretriz la prostituyó. Media docena de clientes la visitaban cada día; era necesario disponer de diez pesos para hacerla trabajar y la vieja se quedaba con la mitad. Una mañana pudo contar $ 140 y cuando la madama llegó a buscar su parte, María le mintió que había hecho $ 80. Discutieron, y un muchachón que acompañaba a la vieja la dejó tirada, sangrando por la nariz y la boca. Entonces, en 1929, hizo las valijas, guardó su dinero dentro del corpiño y se fue a Salta. Allí se casó con un hombre maduro de apellido Lerner, dueño de un almacén. Al morir el marido compró el salón vecino, derribó la pared que lo dividía del almacén y montó el primer salón que contaba, al principio, con siete alegres chicas. Desde entonces los clientes, engañados por su acento extranjero, la llamaron La Rusa María. El negocio se fue agrandando: autorizada la prostitución en Salta, La Rusa decidió abrir sucursales. Así nació El Globo, uno de los más lujosos salones de la época en todo el país, donde trabajaban quince chicas. Luego compró el cabaret Armenonville y cinco salones más. En 1953 levantó otro salón, Las Vegas, detrás del cual instaló su propia casa, revestida de un lujo deslumbrador. A la caída de Frondizi la gobernación de Salta fue confiada a Félix Romy Solá, un moralista que aborrecía la prostitución y clausuró la actividad del bajo fondo. Esto produjo graves disturbios y sólo renació la calma al finalizar Romy Solá su gestión. La Rusa María tuvo muchos amantes pero todos murieron misteriosamente. Su enorme fortuna no tenía herederos, Marcos Espeche, su segundo marido había muerto y de su hermana Sara se perdió el rastro. La Rusa María murió el 27/9/63, a los 67 años. Nadie encontró un peso en su casa. Algunos aseguran que los últimos mantenidos se quedaron con todo. Todas las pupilas del bajo fondo tuvieron que aportar una noche de trabajo para comprar el ataúd y pagar el sepelio. Cuando el breve cortejo la acompañó al cementerio judío las autoridades se negaron a recibirla. Entonces el féretro fue conducido a pulso hasta el campo cristiano; allí las beatas de la sociedad se interpusieron y le negaron derecho a descansar junto a los muertos ilustres. Hubo que pedir amparo judicial para poder dejar el cadáver bajo tierra (Fuente: Osvaldo Soriano, “Rebeldes, soñadores y fugitivos”).

Salvador Gallucci
lsgallucci@hotmail.com


ORGULLO ARGENTINO

Hay argentinos que construyen la paz que es el triunfo de la vida y la tolerancia, un modelo ético que preside la manera de entender la vida de hombres y mujeres; que no son noticias, que en forma anónima hacen posible la existencia digna de otros. Es un modelo que contrasta con el feroz individualismo descomprometido que nos invade, poniéndoles rostros a muchas vidas, tratando de equilibrar la vanidad, soberbia y la ambición desmedida de otros, alumbrando con su ejemplo al entregar al más necesitado toda su energía y su valor moral, entregando gratis lo que gratis recibió: la vida; comprendiendo el amparo como un acto de olvido de sí mismo, para abrazar al pobre, al más necesitado creando un vínculo, edificando una auténtica comunidad de rostro humano. Estos anónimos héroes no son noticias; sin esperar reconocimiento a su quehacer altruista, se instalan silenciosamente en la cultura de la gratuidad, recordándonos con su testimonio que la vida es una es una fiesta de esperanza en la que se celebra la verdadera libertad, el don y el reconocimiento del otro como alguien. En este mundo mediático, egoísta, en que nos movemos, un argentino apostó a una cultura alternativa dando respuesta a una desesperanzada demanda vital de la sociedad, asumiendo una ardua tarea al construirse con otros. De ser manos, pies, oídos y compañía de los que no los tienen, compartiendo con total naturalidad, gratuitamente lo que gratuitamente ha recibido, caminando hombro a hombro con quienes más necesitan. Este argentino se suma a los grandes colosos morales de nuestro país y el mundo. Pedro Opeka, “el padre de la basura”, nos dice: “Estoy haciendo lo que se debe hacer, esa es mi lucha, esa es mi fe”. Este apóstol de la basura es argentino, pasó la mitad de su vida misionando en Madagascar, allí transformó un basural en una ciudad. Allí donde la pobreza apremiaba dio luz a Akamasoa, una ciudad concebida para dar calor al frío, refugió a los desamparados, dio vivienda a los sin techo, saciedad a los hambrientos e ilusiones a los desvalidos; si tanto así haciendo que prospere la solidaridad y lo humano, sólo con dos manos y mucho, pero mucho corazón. No todo está perdido; el padre Pedro, nuestro papa Francisco, son orgullo argentino, sobre todo para aquellos que amordazan la dignidad, incapaces de resistir la tentación del mal, haciendo que no prosperen la mentira y la corrupción. “El padre de la basura”, Pedro Opeka, por su labor humanitaria, acaba de ser postulado al Premio Nobel de la Paz. La vida, la desgracia, la soledad, el hambre, la pobreza, el abandono, son campos de batalla que tienen sus héroes, héroes ocultos, muchas veces más grandes que los “ilustres”.

Pablo J. Giunta
pjg1940@yahoo.com.ar


EN CARNE PROPIA

Joven argentino: si tienes entre 1 y 99 años y deseas experimentar en carne propia lo que siente un granadero, con largas paradas en el frío, calor, lluvia o viento... no te enroles en el Ejército, sólo haz cola y espera un coche de la línea 10. Luego de vivir una semana esta mágica aventura, tendrás los mismos muslos que el coyote cuando toma vitamina marca “Acme”. ¿Y los que deberían controlar las frecuencias de esta empresa? Y ahí deben andar... trabajando fuerte.

Jorge Benítez
matrix.si@gmail.com


EL LEGADO DE ALPEROVICH

En cuanta ocasión efectúa declaraciones el gobernador Alperovich, expresa que deja la provincia desendeudada. Quisiera aclarar que las deudas contraídas por el Estado provincial fueron transferidas por él mismo al Poder Ejecutivo Nacional, con una financiación de 20 años de plazo para pagarlas. O sea, un regalito de despedida para las presentes y futuras generaciones. Otro tanto ocurrió con la millonaria deuda reclamada mediante juicio a la Provincia, por la empresa francesa Aguas del Aconquija, también transferida a la Nación. Ni qué hablar de la sempiterna deuda retroactiva del 82% a los jubilados transferidos, de cuyos reclamos, tanto de los pasivos como de los fallos de la Justicia, hace oídos sordos. A las que hay que sumarle las cuantiosas deudas que registran oficialmente la mayoría de las municipalidades subadministradas por el Ministerio del Interior, en sus 12 años de gobierno. ¡Así cualquiera es Gardel! Pero eso no es todo: en sus habituales declaraciones programadas con “preguntas y respuestas incluidas” a los “chicos” que lo entrevistan, les reitera que sólo él y su entorno podrán gobernar esta provincia. El resto de los candidatos a ocupar el cargo son unos inútiles e incapaces. Y lo que es peor y preocupante: anuncia que si no gana el postulante apadrinado por él, a Tucumán le espera el apocalipsis. O sea que los tucumanos estamos a un paso de que nos ocurra lo de la ciudad de Esteco en 1692, cuando al NOA lo sacudió un terremoto, causando estragos entre sus habitantes. En Esteco (departamento Anta-Salta), habitaban hombres y mujeres avaros, vanidosos, soberbios y codiciosos, que se daban el lujo de tener los techos de sus casas con el oro y la plata de sus minas, y se paseaban en caballos con herraduras de oro. Aquí será por llevar llantas y volantes de autos, y manubrios de motos, de esos valiosos metales. Esta suerte de pérdida de memoria, o contradicciones en que incurre nuestro gobernante, hace temer que tenga síntomas de Alzheimer (sus cercanos colaboradores no se animan a advertirle). Sería conveniente, entonces que, en bien de su salud, en cuanto deje el poder, recurra a especialistas médicos, a fin de someterse a un severo y minucioso chequeo. A no ser que sus asesores inmediatos le hagan informes a medida, como cuentan que le ocurrió a don Hipólito Yrigoyen, cuando ejercía la presidencia, y al que sus asistentes de “confianza” le imprimían un diario particular y falso.

Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán


LOS “GASTOS SOCIALES”

Esta propuesta va dirigida muy especialmente a los candidatos más salibles para la gobernación. Y es que se comprometan a instrumentar todos los pasos legales, incluido el referéndum, para suprimir los mal llamados gastos sociales de la Legislatura. Para ser efectiva dicha medida, debe incluir la total bancarización del movimiento de fondos de dicho Poder. Invito también a todos los que piensan igual a luchar por esta medida. Es el momento.

Melitón Saldaño
melitonsal@gmail.com


Motos y bicicletas

Sería interesante que todos los ciudadanos que aspiran llegar a ocupar el cargo de intendente de la capital informaran a la opinión pública si seguirán permitiendo el tránsito de motos y bicicletas por las veredas, el estacionamiento de vehículos en doble y triple fila y las ilegales paradas de taxis en todas las esquinas de la ciudad.

Miguel Ángel Mejail
limejail@hotmail.com


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