ELECCIONES I
En mi calidad de ciudadano argentino, me dirijo al doctor Antonio Gandur como responsable de la Corte Suprema de Justicia y también de la Junta Electoral de la Provincia, por entender que nuestra democracia así lo exige. Está demás decirle que usted no puede ignorar las anomalías de suma gravedad, durante las elecciones del domingo 23/8/2015, y que se han demostrado con filmaciones y fotos en todo el territorio de la provincia de Tucumán. Por lo tanto, y sabiendo que la historia no puede borrarse, le solicito que, a los efectos de lograr una real transparencia que no existió, emita en forma inmediata una resolución anulando las elecciones que han sido y siguen siendo, a esta hora con un escrutinio vergonzoso, el hazmerreír en distintos sitios y portales del mundo. Sepa que la historia y la ciudadanía, lo juzgarán por complicidad. Ahora, tiene la oportunidad! Será Justicia.
María Emilia Farros
mariaemiliafarros@yahoo.com.ar
Elecciones II
Lo vivido el domingo en Tucumán fue de terror. Créanme que en más de 60 años, es la primera vez que me toca vivir algo así. Y por eso me atrevo a designar a lo ocurrió como “la segunda batalla de Tucumán”, por cuanto jamás vi quema de más de 40 urnas, y donde sólo 27, de las 28, pertenecían a la localidad de San Pablo, a sólo 15 kilómetros de la capital. En La Batalla de Tucumán celebrada en 1812, el general Belgrano combate a las fuerzas realistas, y las echa de Tucumán junto a su jefe, Pío Tristán. El domingo, el “general Alperovich” y sus súbditos permitieron la falta total de respeto al pueblo de Tucumán. No les permitieron expresarse libremente. Esta vez, no ganaron, perdió la democracia. Digan lo que digan, a la gente ya no se la engaña. A estos guerreros les pagaron muy bien, y salieron a golpear a periodistas, para hacer trampas, para manipular a la Junta Electoral, cortar la energía eléctrica en algunas escuelas, pegarles a los fiscales, y golpear a los gendarmes, y quemar urnas. La gente siente mucha impotencia y fue el peor acto eleccionario que recuerde Tucumán. Seguramente este Gobierno va a quedar en la historia y no precisamente por haber realizado una buena gestión, sino por la impunidad con que actúa. Tucumán, otra vez la vergüenza, como siempre.
Miguel Llomplat

litollomplat@hotmail.com
Elecciones III
Y pasaron las elecciones... Y una vez más, el fraude y la trampa fueron las “estrellas” de la jornada. Y una vez más, los escándalos de las movilizaciones, apretadas y entrega de bolsones y dádivas. Y una vez más, urnas quemadas, robadas y embarazadas prematuramente con votos oficialistas. Y una vez más las patotas oficialistas desfilaron por todos los circuitos de la provincia, tratando de imponer la “ley del prepo”, para asegurar votos para sus candidatos. Y una vez más el descarado gobierno alperovichista no quiso garantizar la seguridad de los votantes. Una vez más, aprovecharon los oficialistas la desvergüenza del sistema electoral que les garantiza lo peor de la democracia y la República: que la voluntad popular, se vea adulterada por la trampa y el fraude. Y este gobierno, el mas corrupto de la historia, sigue sin implementar el voto electrónico, instaurado por la reforma de la Constitución hace más de nueve años. Y no lo hacen porque saben que con el voto electrónico se acaban los aprietes, los bolsones, las dádivas, el robo de votos, la quema de urna, y toda la lacra a que nos someten. Luchemos desde ya por la implementación del voto electrónico, para poder tener de una vez y para siempre, representantes surgidos de elecciones limpias, como nos merecemos los tucumanos. Ellos saben que no cumplen con la Constitución. Nosotros tenemos la obligación de exigirles este cambio. Solo así estará garantizado que estos personajes, se irán para siempre y empezará en Tucumán, el tiempo de gobiernos legítimos y decentes, que es lo que se extraña. Y la verdadera “estrella” de los comicios será la transparencia, única garantía de una verdadera y auténtica democracia.
Alfredo F. M. Terraf

alfredoterraf@gmail.com
Elecciones IV
El domingo vivimos no una fiesta cívica, sino un día en el que el miedo y el terror se apoderó de la ciudadanía. Con violencia, quema de urnas, autoridades de mesa presas de pánico, denuncias de fraude, comicios suspendidos. Tucumán refleja la crisis social de la supuesta década ganada con inclusión. Más que nunca evidencia la fragmentación que existe entre el “nosotros y ellos”. La política está cuestionada, los ideales trastocados. Pertenecer “al nosotros” lleva a que se cambien de partido sin reparos; y mantener el poder a toda costa, e intercambiar cargos entre familiares. Lo que debió ser una fiesta cívica terminó siendo una jornada donde se anticipaba el fraude, con el voto cautivo por un bolsón y el traslado gratis, contrastando con las vacaciones de funcionarios y ex funcionarios sospechados de corrupción que no conocen el país, porque vacacionan en el exterior. Un país fragmentado, inundado, con asesinatos y atentados no resueltos y denuncias que no se investigan. Un país en el que quienes deben, no asumen la responsabilidad que les cabe y culpabilizan a otros; la inseguridad que nos mata, la inflación que nos come, la calidad educativa en crisis. Este no es el país que quise vivir ni en el que quiero que vivan mis hijos y nietos. Quiero el país donde la ejemplaridad, la honestidad, el compromiso por el bien común, la transparencia de la gestión y de la vida privada sean las competencias de quienes nos gobiernan. Es hora de no hacer silencio sino de exigir a quienes serán nuestros gobernantes, que rindan cuentas de lo que hacen. ¿Será alguna vez posible concretar esta utopía?
María Beatriz Sánchez de Comas
betty_comas@yahoo.com.ar
Elecciones V
El domingo, la democracia participativa fue herida de gravedad. La ciudadanía se preparó para asistir a una jornada de votación, con respeto y en paz. Pero con el correr de las horas, apareció el fantasma de la corrupción, la violencia y el fraude. Hasta la libertad de prensa fue lesionada gravemente. Con las noticias de que urnas eran quemadas por vándalos, gendarmes heridos y hasta una escuela incendiada, la jornada daba un cierre bochornoso y angustiante. Y las autoridades con sus candidatos mirando para otro lado (como de costumbre) desmintiendo los hechos y celebrando el triunfo. Mientras, silenciosamente muchos tucumanos siguen consolando a una democracia herida y pisoteada. Pobre Tucumán... qué daño te hicieron.
María del Carmen Stefanoni
marustefanoni@hotmail.com
Elecciones VI
Señores miembros de la Junta Electoral de la provincia de Tucumán: en este momento crucial para nuestro futuro, demando de ustedes la más honesta y enérgica búsqueda de la verdad. Les ruego que recuerden cuál es el fin último del ejercicio de sus vocaciones: Justicia. Y se sirvan a proveerla, más allá de acuerdos y devoluciones de favores. Nuestra sociedad ya no resiste más corrupción ni latrocinios, y ve en la Justicia, todavía, su último refugio. El domingo hubo demasiadas irregularidades constatadas por filmadas y fotografías, a lo largo de toda la provincia, y el deber de la Justicia electoral es actuar en consecuencia. pero ante todos estos hechos, la Justicia que entiende en lo electoral hizo oídos sordos, y miró para otro costado. Por favor, pónganse los pantalones largos, y ¡que se abran las urnas!
Nicole Lemaitre
nlemaitre@gmail.com
ELECCIONES VII
En lugar de una celebración cívica, la del domingo fue una jornada bochornosa. Faltó educación en la población y autoridad ejemplar de parte de las autoridades. Hemos demostrado abuso de la libertad y la responsabilidad cívica. Nos hemos comportado como personas incivilizadas, y las autoridades han dado muestras de que no podrían ser ejemplo de nada. Se ha jugado con fuego: quema de urnas, destrozos en las escuelas, ataque a gendarmes, policías y a periodistas, fraude que engordan urnas, robo de boletas; en fin, el listado puede seguir con calificativos vergonzantes. El gobernador, José Alperovich, manifestó que se retiraba con la conciencia tranquila, y que “solo se quemaron 40 urnas”. Lamentable declaración, comparable a las que hizo al manifestar que “nunca miente” y que “cumple con la gente”. Los jubilados todavía estamos esperando que cumpla con la ley, en la que la Justicia le ordena el pago del 82% móvil. Para que la sociedad pueda volver a creer habría que reparar el daño ocasionado: hacer un nuevo llamado a elecciones en los sitios donde se hayan presentado pruebas de fraude, como la quema de urnas y votos, o de urnas llenas, antes de haber comenzado el comicio. Basta de delincuencia al servicio de los políticos.
Domingo Intile
domingo.intile@hotmail.com
Carlos Tevez
No soy hincha de River; tampoco de Boca, ni de Atlético Tucumán ni de San Martín. Soy de Racing, y Central Norte, y solamente quisiera presentar mis respetos al jugador Carlos Tevez, por sus declaraciones acerca de la realidad de Formosa. Siento profundamente que después de sus declaraciones en un programa televisivo y que luego se difundió en las redes sociales, fuera atacado desmedidamente por funcionarios que se sintieron tocados por sus manifestaciones acerca de la pobreza, y hasta sugirieron que fueron pagadas. Quizás también lo califiquen de “buitre” o “apátrida”, o como les gusta a mucho, “traidor”. Sólo por tener la velentía de describir el aspecto que a los argentinos no nos gusta ver: la pobreza. Triste y lamentable Formosa. Porque esas verdades demuestran “bicheras” donde “naide creiba que hubiera gusanos”. Me siento tranquilo, pues no soy el único que, como decía Juan Ferreyra Basso aprendimos esa original manera de ver “el otro lado de las cosas”. Admiración y respeto por la descripción que hizo Tevez de una realidad que duele: “De un lado Las Vegas del otro lado el hambre y la miseria”. No me haré hincha de Boca, pero sepa Tevez que empecé a apreciarlo, y muchos a admirarlo más allá de sus goles.
Juan Antonio Albornoz
cholialbornoz@hotmail.com
Bioetanol
Leí en LA GACETA del domingo pasado, respecto de la industria sucroalcoholera: “aún no se autorizó un pequeño aumento en la mezcla del bioetanol con las naftas para llegar a un 12% (en Brasil es del 25%)”. Esto sería bueno para los azucareros y para el país, ya que reemplazaría el petróleo importado”. La Nación regala al mundo a precio vil azúcar que podría ser alcohol, ahorrando divisas de combustibles que hoy se importan, generando paralelamente ingresos y trabajo en Tucumán, y estabilidad económica. El alcohol aporta ingresos sensiblemente mayores al del azúcar exportado. Producirlo descomprime la oferta en EL mercado interno del azúcar, mejorando su precio, al mismo tiempo que se neutraliza la resistencia a exportar con fuertes pérdidas, que lleva a hacer maniobras para eludirla, derrumbando de nuevo el precio interno. ¿Por qué se busca solo un módico incremento de dos puntos? Se podría duplicar la producción actual, que fue suficiente para salvar a los ingenios “alcoholeros”. Esta es una salida a la crisis, con permanencia en el tiempo. Las objeciones técnicas y económicas no son insuperables. Brasil es un claro ejemplo. Las moratorias impositivas, préstamos a devolver con precios malísimos o compra de azúcar a precios subsidiados no son más que paliativos transitorios, e intrascendentes. Esa azúcar comprada por el Estado a precios subsidiados, a la larga, se vende, y deprime los precios. Hay ingenios a punto de caer. De los cañeros ni hablar. Mientras tanto, los senadores (Sergio) Mansilla y (Beatriz) Rojkés se oponen a tratar el tema. Ni siquiera se abrió el debate. ¿Alguien escuchó dar explicaciones públicas de por qué se oponen? ¿Que intereses defienden? ¿Tienen razones legítimas para oponerse? Entonces que las den a conocer públicamente. Tomemos conciencia de que el gobierno no está para “autorizar”, como señor feudal caprichoso, sino que es un tema que se debe debatir, consensuar, y llevar adelante si no hay objeciones serias. Los tucumanos nos merecemos una explicación pública de estos senadores. No tenerla, me da el derecho a pensar que sobre los intereses de la provincia prevalecen otros, oscuros. Tucumanos, tengamos en claro quién es quién. Quisiera equivocarme, pero no espero respuesta. De todos modos la tengo: quien calla, otorga.
Miguel Angel Varela
netvarela@gmail.com
Dineros públicos
Los argentinos estamos padeciendo cruelmente un Estado totalmente ineficiente, e incapaz de servir a la sociedad, con ejemplos aberrantes como los inundados, por mal manejo y desvío de dineros públicos . Sí, en vez de destinarlos a imprescindibles obras hidráulicas o de infraestructura, se los direccionó a otros fines, como la propaganda oficial en Fútbol para todos. El Tucumán de hoy, presenta realidades inimaginables, que tuve la triste experiencia de ver hace pocos días. El lunes pasado, en una sencilla ceremonia religiosa en la plaza Independencia, una humilde mujer en su silla de ruedas le manifestó al sacerdote que no sabía leer, pero que sí votaba. Al día siguiente, he visto a otra humilde mujer tucumana a las cuatro de la tarde en un contenedor de basura de Balcarce al 600, “almorzando¨ de lo que conseguía de la basura. Estas dos realidades del Tucumán 2015, son tristes y desgarradores ejemplos, que no tienen cabida moral ni ética, frente al injustificable incremento patrimonial de gobernantes y de algunos candidatos. Los tucumanos debemos comenzar el desafío de revertir estas incalificables falencias institucionales que venimos arrastrando sin resolver desde hace muchos años. Porque el Estado tucumano es tan endeble, con tanta indefensión y orfandad para estar al servicio del pueblo, que hoy en Tucumán se caen puentes, se inundan barrios, hay comprovincianos analfabetos, y otros que se alimentan de basurales. Sería simplista decir que es sólo culpa de los que nos gobiernan, pero es, sin duda, consecuencia de una democracia debilitada y desacreditada por sucesivos desaciertos, ahondada sí, por estos doce años que la aprovecharon para sus propios fines. Pero en estos años también hubo oposición.
José Manuel García González
josemgarciagonzalez@yahoo.com.ar















