Peña El Cardón

Muy buen artículo del diario, pero no está toda la verdad de lo que fue y es hoy, La Peña Cultural El Cardón. Escribiendo con propiedad porque fui secretario de la institución y de Gustavo Bravo Figueroa, he visto crecer y renovarse a distintas comisiones; compartí con “capos” de la cultura de Tucumán, que fueron y son lo mejor que trabajaron en forma gratuita, honorables personas como Guillermo Kreibohm, Magdalena Norry, “Pato” Gentilini, Fernández Larrinaga, Abel Tannuré, Juan Carlos Madariaga y Mona Imbert, entre tantos otros amigos, y ver hoy la Peña, realmente es deplorable. Actualmente, ocupada por gente de cultura cero y que enterró a la Peña con oscuros personajes, que por actitudes “non sanctas” llegaron a una comisión que nunca funcionó con la impronta cultural, cuando todos los sábados nos encargábamos de llevar un disertador, un músico o a un artista. Abrir el Salón Primavera, cada septiembre, y con los cantineros no había problema alguno. ¿Por qué? Porque es una institución sin fines de lucro, lo que esta comisión no entendió. Si bien es cierto que vive de lo que aporta la cantina, el estatuto dice: “es para uso del socio e invitado del mismo...” y esta gente nunca entendió que no es de uso personal. Una comisión ocasional no quiso que se declarara patrimonio histórico a este predio, como Patrimonio de la Provincia. Comisión oscura, y me extraña, por algunos de ellos que conozco, que no hayan leído el estatuto en su contexto general. En realidad los “ocupas” son los que están figurando “en actas”, ya que no presentaron en Personas Jurídicas la documentación, ni el balance del año próximo pasado. Espero que lo pongan a la vista, como dice Zapata; pero difiero: “no están capacitados”, porque ninguno viene de la cultura ni conoce el bagaje e historial del histórico edificio. Desaparecieron cuadros, esculturas, computadoras, libros de la biblioteca “Antonio Torres”. ¿A quién acusan? Si salen a reconocer su propia incapacidad. Propongo que se intervenga la comisión y llamar a una elección con listas de gente dedicada a las artes y a la cultura y no a ignotos personajes de la actualidad. Lamento que al legado de Bravo Figueroa se lo haya rifado y tomado por gente que no merece estar. Que renuncien todos. Hubo un robo, y habiendo dos abogados, nadie instó la denuncia. Todo raro. ¿No les parece? Por suerte, hoy, sale a luz lo que pasa en esa prestigiosa institución de Tucumán, que hay que recuperar en el año del Bicentenario, para toda la sociedad.

César Ricardo Trejo

lexcesar@hotmail.com

Yerba Buena


Me parece acertada la actitud de las autoridades de Yerba Buena de hacer cumplir las normas de ordenamiento urbano, y que tiene correlato con la construcción de barrios cerrados en el piedemonte previa deforestación (zonas rojas). Es costumbre transgredir las normas y posteriormente, ante el hecho consumado, solicitar la excepción. Pareciera que las autoridades de Yerba Buena, inéditamente, quieren terminar con esta picardía. Todo tiene que ver con todo, lo manifesté oportunamente por medio de esta sección, haciéndome eco de la preocupación del intendente Mariano Campero referente a las inundaciones y sus causales, deforestación, piedemonte y la construcción de barrios cerrados, transgresiones similares a las que originaron los actuales conflictos. No son casuales las inundaciones y las enormes correntadas que van en aumento con cada lluvia. No quiero ser tremendista; si no se toman medidas concretas los daños serán incalculables; no se puede ni debe seguir construyendo sin la adecuada infraestructura. Yerba Buena es emblemática, es la zona de mayor construcción de barrios cerrados aledaños al piedemonte, que se extienden a El Manantial y San Pablo. No solamente se trata de ordenamiento urbano. No olvidemos el costo-beneficio: deforestar el piedemonte es dañar al planeta. Un tercio de nuestro territorio es piedemonte, su constante deforestación es el denominador común. Parece que no bastó el ejemplo del Amazonas; dejemos de declamar “salvemos el planeta” y “cuidemos el medio ambiente”. Yerba Buena se convirtió en un ícono, es preferible demoler y hacer cumplir las normas, que seguir comprometiendo a generaciones futuras. El déficit de variedades arbóreas es múltiple, la consigna es plantar, no erradicarlos. El medio ambiente y el planeta nos lo agradecerán. Para terminar, me extraña la falta de interés en estos temas de las autoridades provinciales, dado que algunos exceden a los municipios y comunas, concretamente la Secretaria de Medio Ambiente y Dirección de Bosques.

María Cristina Abregú Salas y Valdés 1.250 T 1 - 1° D San Miguel de Tucumán

Veredas destruidas

Por favor, estamos próximos al festejo del Bicentenario de la Independencia y sería interesante tratar de hermosear la ciudad, sobre todo en el microcentro, ya que es el sector de la capital más transitado, y sobre todo en días festivos. A la intendencia le pedimos que acelere el trámite para convencer -por las buenas- a los frentistas, sobre tal necesidad, o en su defecto intimar a quienes tengan las veredas defectuosas a repararlas. En la esquina de Junín y Mendoza, la vereda está destruida, muchas personas se cayeron, y los días de lluvia hay que bajar a la calle porque es imposible transitar por el lugar.

Rosa Arévalo roareva@hotmail.com

Decretos y acuerdos

Para los abogados de cualquier nivel de formación, sean catedráticos o no del Derecho: 1) ¿Puede un decreto del Poder Ejecutivo de Tucumán (PE) (Nº 185/3 (ME) del 1/2/2016) tener algún efecto en disposición de fondos públicos, si no está publicado en el Boletín Oficial? 2) ¿Puede el Tribunal de Cuentas de la Provincia (TC) emitir un acuerdo (Nº 687 del 11/3/2016) tomando como base, entre otros antecedentes, un decreto del Poder Ejecutivo (Nº 185/3 (ME) del 1/2/2016) que no está publicado en el Boletín Oficial? Las dos preguntas se formulan porque tales actos administrativos, decreto y acuerdo, se hicieron como si nada, tanto por el PE como por el TC. Las preguntas las pueden contestar los que no son ni abogados ni catedráticos del Derecho. Apenas hacen falta “dos dedos de frente”. Sentido común, que le dicen.

Carlos Duguech carlosduguech@yahoo.com.ar

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