14 Mayo 2016
cartas de lectores
============02 TEX EDI Cartas Título OK (10302954)============
n teléfono con problemas 
 En esta era de grandes avances en las comunicaciones, en la que se supone que los seres humanos tenemos que estar más cerca, puede ocurrir todo lo contrario, por lo menos, en esta materia. Desde enero pasado, mi línea telefónica (0381-4211292) padece una suerte de desmayos sonoros súbitos. Amigos y otras personas me llaman en distintas horas del día, pero no paso por maleducada, contra mi voluntad,  porque el teléfono se halla horas en una mudez casi filosófica. Cuando logro comunicarme con ellos debo explicar que nadie estuvo usando el teléfono pese al constante “bip bip bip” de ocupado. He efectuado en reiteradas ocasiones los reclamos correspondientes, sin tener respuesta. He comprado un nuevo aparato, pensando que era la causa de mi desdicha, pero nada. He solicitado que personal de Telecom revisara la instalación de mi línea, ya que por mis escasos conocimientos en telecomunicaciones y mi edad no puedo treparme al techo para ver si los alambritos de Graham Bell que duermen en esa caja metálica, están pelados o no. Esta situación me afecta sobremanera porque estoy poniendo en escena en mi casa -donde funcionó el entrañable Nuestro Teatro-  un unipersonal, y la gente llama para reservar su lugar y piensa que no hay nadie. Voy a encomendar mis ruegos a las musas Melpómene y Talía para que sensibilicen a las autoridades de Telecom y me solucionen este problema, que ya me está sacando canas de todos los colores. 
    Rosa Beatriz Ávila                                         Entre Ríos 109                                                      San Miguel de Tucumán
 
n Hospital de Tafí del Valle
 Empleados del Hospital de Tafí del Valle deseamos poner en conocimiento de la ciudadanía los problemas cruciales por los que atraviesa el nosocomio. En el año 2011 se designó como director del hospital, al doctor Julio Alberto Baumann, cuya gestión y desempeño, a nuestro entender, ha sido más que satisfactorio, ya que desde que comenzó su gestión, el hospital ha crecido y progresado en todos sus servicios (incorporación de profesionales y de aparatos de última tecnología; creación de nuevas especialidades médicas, y reformas edilicias, entre otros significativos cambios); todos a favor de una mejor atención a los ciudadanos de los Valles. Encontrando armonía y paz, después de tantos años de funcionamiento bajo la misma dirección, un grupo de vecinos del lugar, amparándose en la figura de Comunidades Indígenas y por un tema político interno, nos atropellan, y nos cuestionan todos los días, generando malestar en nuestro propio lugar de trabajo. El mismo grupo de personas impulsan la salida del director tratando de desacreditar su gestión, amenazando con recurrir a cortes de ruta y realizando difusiones mentirosas por las redes sociales. Lamentablemente, las autoridades para evitar conflictos con estos grupos, les han dado apoyo aun cuando es a todas luces evidente que responden a intereses políticos y personales. Cualquier persona que concurra al establecimiento se va a dar cuenta de los avances del hospital, como también es obvio que muchos pacientes quieren tener en nuestra ciudad un hospital de primer nivel y no ser derivados a San Miguel o a Concepción, pero ello no depende de la Dirección. Mediante estas líneas, profesionales, administrativos, todos compañeros de trabajo del doctor Baumann, deseamos manifestar nuestro total apoyo a la gestión desarrollada, y solicitar a las autoridades revean la decisión de remoción del cargo de director, ya que como se dijo, todo lo que acontece responde a cuestiones políticas y a intereses personales.  
Eduardo César Bustos Foglia                                              y más de 50 firmas más                                       Hospital de Tafí del Valle 
n barrio peligroso
 Con todo respeto y más allá de lo que está viviendo la comunidad de Barrio Victoria, en avenida Amador Lucero y pasaje Hipólito Vieytes, se encuentra un baldío privado que está cubierto de tártagos y todo tipo de malezas que sobrepasan las tapias de las casas. A esto se agrega el peligro que significa vivir rodeados de todo tipo de alimañas, tanto roedores de gran tamaño, como animales muertos y hasta una víbora que mataron; a lo que se suma la basura que tiran a diario. Además el baldío sirve como guarida de malvivientes, donde se esconden cosas robadas. Es una lástima porque a pocos metros funciona la parroquia del Santísimo Sacramento adherido a un Colegio, y por allí transitan alumnos, docentes y todo el vecindario. Justamente estos, en muchos casos,  han sufrido arrebatos, en particular los jóvenes estudiantes universitarios, y los del colegio. Antes se pagaba para desmalezar la zona, pero hoy, por la situación económica que se vive ya no es posible seguir abonando esas sumas, y ya que es un baldío privado que, según dicen, sus propietarios lo tienen como inversión desde hace 35 años, agradeceremos ubicarlos y obligarlos a que lo mantengan en condiciones, y así evitarnos a los vecinos males mayores.  
Argelia Jiménez                                                                               tricom979@gmail.com
                                          
n cámara de apelaciones
Me veo obligada a responder a las diversas notas publicadas por ese diario en relación a la Cámara de Apelaciones y en particular a la del pasado 6 de mayo, con erróneos conceptos, resultando además ofensiva a la dignidad de las personas allí mencionadas. Igual énfasis merece la defensa de la libertad de prensa (derecho que lleva implícita la responsabilidad de informar con sujeción a la verdad) que el del juramento y el  honor  de las personas mencionadas. En su antojadizo relato, en primer lugar, la nota omite mencionar que el Tribunal se constituyó en 1991, como Cámara única, con el pase del sistema inquisitivo al actual, adquiriendo competencia en toda la provincia. Ello implicó interpretar el nuevo sistema procesal penal y al mismo tiempo resolver numerosas sentencias pendientes de anteriores Cámaras penales. Años después, al transformarse en Sala Oral y de Instrucción, incorporó nuevas facultades, hasta  finalmente retomar su competencia originaria de Cámara única, en 2003, instrumentada a través de la ley pertinente sometida al debate parlamentario. Por consiguiente, resulta erróneo  decir que  la Cámara se conformó este  último año. Igualmente falso y malintencionado, es decir que se formó  con “parientes y amigos”. En lo personal, inicié la carrera judicial hace  30 años, desempeñándome previamente como Defensora Oficial, luego Fiscal Penal y finalmente Jueza de Instrucción, antes de integrarme a esta Cámara en 1992. Igualmente los otros miembros que se mencionan en la nota, jueces con intachable trayectoria profesional y académica. Desde la reforma de 2003, y durante más de una década, funcionamos en orden y armonía, sin que jamás se hubiese formulado cuestionamiento alguno a nuestra labor. Por ello resulta intolerable que la nota en cuestión nos endilgue “secretismo” o “hermetismo”, cuando todas las resoluciones tomadas son públicas  y  ajustadas a los procedimientos y a la Constitución. En ese espíritu se declaró la inconstitucionalidad de normas procesales sobre prisión preventiva, y la imposición de la medida cautelar en plazos, llamándose inclusive “la Cámara de la Garantía”. Igualmente tendenciosa es la alusión de la nota a que el Tribunal tomaba siempre por unanimidad sus  resoluciones, estando habilitada la vía de las disidencias, lo cual ocurrió en diversas oportunidades, teniendo las partes las vías recursivas. Resulta injusto y lesivo al honor y la investidura de la Magistratura la  descalificación falaz del órgano que integro, pretendiendo arrojar un manto de sospecha sobre la trayectoria de quienes, aún con los errores propios de la falibilidad humana y el inmenso volumen de causas a resolver, hemos ejercido la función con la frente alta y cuidando siempre la corrección de los procedimientos. No son propios de la  libertad de prensa los desbordes de la pluma que avasallan la honra de las personas. 
                Liliana Susana Vitar                                          Vocal de la Cámara de Apelaciones de Instrucción
N. de la R.: Los periodistas de LA GACETA no escriben con intención de ofender la dignidad de las personas, ni con alusiones tendenciosas ni con ideas faltas y malintencionadas. Tampoco pretenden con sus textos arrojar mantos de sospecha sobre las trayectorias de las personas mencionadas. Respetamos la opinión de la lectora sobre lo escrito.

Teléfono con problemas

En esta era de grandes avances en las comunicaciones, en la que se supone que los seres humanos tenemos que estar más cerca, puede ocurrir todo lo contrario, por lo menos, en esta materia. Desde enero pasado, mi línea telefónica (0381-4211292) padece una suerte de desmayos sonoros súbitos. Amigos y otras personas me llaman en distintas horas del día, pero paso por maleducada, contra mi voluntad,  porque el teléfono se halla horas en una mudez casi filosófica. Cuando logro comunicarme con ellos debo explicar que nadie estuvo usando el teléfono pese al constante “bip bip bip” de ocupado. He efectuado en reiteradas ocasiones los reclamos correspondientes, sin tener respuesta. He comprado un nuevo aparato, pensando que era la causa de mi desdicha, pero nada. He solicitado que personal de Telecom revisara la instalación de mi línea, ya que por mis escasos conocimientos en telecomunicaciones y mi edad no puedo treparme al techo para ver si los alambritos de Graham Bell que duermen en esa caja metálica, están pelados o no. Esta situación me afecta sobremanera porque estoy poniendo en escena en mi casa -donde funcionó el entrañable Nuestro Teatro-  un unipersonal, y la gente llama para reservar su lugar y piensa que no hay nadie. Voy a encomendar mis ruegos a las musas Melpómene y Talía para que sensibilicen a las autoridades de Telecom y me solucionen este problema, que ya me está sacando canas de todos los colores. 

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Rosa Beatriz Ávila                                        

Entre Ríos 109                                                      

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San Miguel de Tucumán
 


Hospital de Tafí del Valle

Empleados del Hospital de Tafí del Valle deseamos poner en conocimiento de la ciudadanía los problemas cruciales por los que atraviesa el nosocomio. En el año 2011 se designó como director del hospital, al doctor Julio Alberto Baumann, cuya gestión y desempeño, a nuestro entender, ha sido más que satisfactorio, ya que desde que comenzó su gestión, el hospital ha crecido y progresado en todos sus servicios (incorporación de profesionales y de aparatos de última tecnología; creación de nuevas especialidades médicas, y reformas edilicias, entre otros significativos cambios); todos a favor de una mejor atención a los ciudadanos de los Valles. Encontrando armonía y paz, después de tantos años de funcionamiento bajo la misma dirección, un grupo de vecinos del lugar, amparándose en la figura de Comunidades Indígenas y por un tema político interno, nos atropellan, y nos cuestionan todos los días, generando malestar en nuestro propio lugar de trabajo. El mismo grupo de personas impulsan la salida del director tratando de desacreditar su gestión, amenazando con recurrir a cortes de ruta y realizando difusiones mentirosas por las redes sociales. Lamentablemente, las autoridades para evitar conflictos con estos grupos, les han dado apoyo aun cuando es a todas luces evidente que responden a intereses políticos y personales. Cualquier persona que concurra al establecimiento se va a dar cuenta de los avances del hospital, como también es obvio que muchos pacientes quieren tener en nuestra ciudad un hospital de primer nivel y no ser derivados a San Miguel o a Concepción, pero ello no depende de la Dirección. Mediante estas líneas, profesionales, administrativos, todos compañeros de trabajo del doctor Baumann, deseamos manifestar nuestro total apoyo a la gestión desarrollada, y solicitar a las autoridades revean la decisión de remoción del cargo de director, ya que como se dijo, todo lo que acontece responde a cuestiones políticas y a intereses personales.  

Eduardo César Bustos Foglia y más de 50 firmas más                                      

Hospital de Tafí del Valle 


Barrio peligroso

Con todo respeto y más allá de lo que está viviendo la comunidad de Barrio Victoria, en avenida Amador Lucero y pasaje Hipólito Vieytes, se encuentra un baldío privado que está cubierto de tártagos y todo tipo de malezas que sobrepasan las tapias de las casas. A esto se agrega el peligro que significa vivir rodeados de todo tipo de alimañas, tanto roedores de gran tamaño, como animales muertos y hasta una víbora que mataron; a lo que se suma la basura que tiran a diario. Además el baldío sirve como guarida de malvivientes, donde se esconden cosas robadas. Es una lástima porque a pocos metros funciona la parroquia del Santísimo Sacramento adherido a un Colegio, y por allí transitan alumnos, docentes y todo el vecindario. Justamente estos, en muchos casos,  han sufrido arrebatos, en particular los jóvenes estudiantes universitarios, y los del colegio. Antes se pagaba para desmalezar la zona, pero hoy, por la situación económica que se vive ya no es posible seguir abonando esas sumas, y ya que es un baldío privado que, según dicen, sus propietarios lo tienen como inversión desde hace 35 años, agradeceremos ubicarlos y obligarlos a que lo mantengan en condiciones, y así evitarnos a los vecinos males mayores.  

Argelia Jiménez                                                                               tricom979@gmail.com
                                          


Cámara de Apelaciones

Me veo obligada a responder a las diversas notas publicadas por ese diario en relación a la Cámara de Apelaciones y en particular a la del pasado 6 de mayo, con erróneos conceptos, resultando además ofensiva a la dignidad de las personas allí mencionadas. Igual énfasis merece la defensa de la libertad de prensa (derecho que lleva implícita la responsabilidad de informar con sujeción a la verdad) que el del juramento y el  honor  de las personas mencionadas. En su antojadizo relato, en primer lugar, la nota omite mencionar que el Tribunal se constituyó en 1991, como Cámara única, con el pase del sistema inquisitivo al actual, adquiriendo competencia en toda la provincia. Ello implicó interpretar el nuevo sistema procesal penal y al mismo tiempo resolver numerosas sentencias pendientes de anteriores Cámaras penales. Años después, al transformarse en Sala Oral y de Instrucción, incorporó nuevas facultades, hasta  finalmente retomar su competencia originaria de Cámara única, en 2003, instrumentada a través de la ley pertinente sometida al debate parlamentario. Por consiguiente, resulta erróneo  decir que  la Cámara se conformó este  último año. Igualmente falso y malintencionado, es decir que se formó  con “parientes y amigos”. En lo personal, inicié la carrera judicial hace  30 años, desempeñándome previamente como Defensora Oficial, luego Fiscal Penal y finalmente Jueza de Instrucción, antes de integrarme a esta Cámara en 1992. Igualmente los otros miembros que se mencionan en la nota, jueces con intachable trayectoria profesional y académica. Desde la reforma de 2003, y durante más de una década, funcionamos en orden y armonía, sin que jamás se hubiese formulado cuestionamiento alguno a nuestra labor. Por ello resulta intolerable que la nota en cuestión nos endilgue “secretismo” o “hermetismo”, cuando todas las resoluciones tomadas son públicas  y  ajustadas a los procedimientos y a la Constitución. En ese espíritu se declaró la inconstitucionalidad de normas procesales sobre prisión preventiva, y la imposición de la medida cautelar en plazos, llamándose inclusive “la Cámara de la Garantía”. Igualmente tendenciosa es la alusión de la nota a que el Tribunal tomaba siempre por unanimidad sus  resoluciones, estando habilitada la vía de las disidencias, lo cual ocurrió en diversas oportunidades, teniendo las partes las vías recursivas. Resulta injusto y lesivo al honor y la investidura de la Magistratura la  descalificación falaz del órgano que integro, pretendiendo arrojar un manto de sospecha sobre la trayectoria de quienes, aún con los errores propios de la falibilidad humana y el inmenso volumen de causas a resolver, hemos ejercido la función con la frente alta y cuidando siempre la corrección de los procedimientos. No son propios de la  libertad de prensa los desbordes de la pluma que avasallan la honra de las personas. 

Liliana Susana Vitar                                          

Vocal de la Cámara de Apelaciones de Instrucción


N. de la R.: Los periodistas de LA GACETA no escriben con intención de ofender la dignidad de las personas, ni con alusiones tendenciosas ni con ideas faltas y malintencionadas. Tampoco pretenden con sus textos arrojar mantos de sospecha sobre las trayectorias de las personas mencionadas. Respetamos la opinión de la lectora sobre lo escrito.

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