03 Agosto 2016
104 años de LA GACETA
Felizmente, existe entre los diarios y los pueblos una amable afinidad, en virtud del interés común existente entre ambos: la información, la libertad y el desarrollo. Por eso, en el 104° aniversario de LA GACETA, que se cumple mañana, quiero referirme especialmente a la entrañable simbiosis existente entre un lector y este tan prestigioso diario. El hombre en cuestión es don Orlando Américo Palacios, actualmente de 86 años, quien durante toda su vida leyó LA GACETA de manera ininterrumpida. Según cuenta este señor (con el apoyo de su hija en la evocación), en el año 1936 él tenía 6 años, cuando por razones de trabajo de su padre fue a vivir a Palpalá, provincia de Jujuy. Allí, su progenitor, que era un lector consuetudinario de LA GACETA, recibía su ejemplar todos los días al caer la tarde, a través del ferrocarril. En esa instancia, siendo pequeñito, caminaba todos los días (junto a unos amigos mayores que él) siete kilómetros, desde el lugar donde se alojaban hasta la estación de trenes para retirarlo. Así comenzó su mística relación con el diario, ya que con él aprendió a leer y a escribir antes de hacerlo en la escuela, lo que le posibilitó leerles cartas que les llegaban a algunos compañeros de trabajo de su padre, que no conocían aún las letras, y escribirlew las que enviaban. A los 12 años, ya de regreso en Tucumán, comenzó su independencia económica, porque fue contratado para trabajar por un sueldo como cadete. Luego fue pelador de caña, para recalar finalmente como empleado en una fábrica, en la cual trabajó hasta jubilarse. Hoy, don Palacios sigue esperando todas las mañanas, como antaño, el diario que sus hijos le siguen acercando. Acuciado por algunas enfermedades propias de la edad, él lee lo que puede, lentamente; tiene todo el día disponible para hacerlo; pero lo más llamativo del caso, según lo destaca su hija, es que siente una extraña y misteriosa sensación de placer con sólo tocarlo.

Daniel E. Chávez
Pasaje Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán

Subsidio de Salud
El 30 de julio pasado tomé conocimiento sobre los dichos del doctor Fernando Avellaneda, en su carácter de interventor del Subsidio de Salud, sobre los aumentos que se aplicarán en la obra social. No estoy conforme con la medida adoptada, ni con algunas otras. Ya varios interventores pasaron por nuestro instituto y, como ahora, pidieron a los afiliados que denuncien a médicos inscriptos, a fin de erradicar el plus médico -que tampoco corresponde-. Tampoco corresponde decir que Avellaneda sea “el titular de la obra social del Estado”. No es así; la obra social del Subsidio es de todos los afiliados de la administración pública provincial, incluidos municipalidades, comunas rurales y otros entes. En mi carácter de afiliado N° 0/027599 le propongo al doctor Avellaneda que el instituto sea conducido por cinco miembros o más, entre ellos un pasivo, para que a la vez, cese la intervención que data de la época de Cúneo Vergés. De esta manera la retención de las cuotas sociales que el Gobierno les descuenta con los haberes, sí o sí serán remitidas a la obra social. De esta forma se puede erradicar el plus, sin dar lugar a perseguir a los médicos como si fueran delincuentes. La injerencia del Gobierno es irregular, por lo que insistimos regularizarla con el directorio. A partir de ahí se pagaría en tiempo y forma a los prestadores sin deberse ni una moneda, y se normalizaría la institución. Por otro lado, estamos seguros de que todos los días ingresa dinero a la obra social, de los estudios que se autorizan. Para mí están demás estos aumentos. A mí el Gobierno me debe un 30% de incremento salarial de marzo de 2016 de acuerdo a las paritarias del año 2015, y diferencias varias que todavía no las puedo cobrar porque, supuestamente, la Anses demora el pago. Con seguridad cuando lo cobre en septiembre próximo y si es que se concreta el aumento del servicio, recién se me hará el descuento para la obra social.

Juan Eudoro Soria
Pasaje Obispo Colombres 522
Alderetes

Los “Chalecitos” de El Cadillal

En el año 1972, recién salido de la “colimba”, ingresé como cocinero en la Inspección de Obras del Dique El Cadillal, que había sido traspasado de la empresa Richard Costaind a la provincia, heredando máquinas, personal y bienes; varios técnicos y profesionales, en su mayoría ingleses. Estos se enamoraron de estas tierras y se quedaron a vivir ocupando unos espectaculares y confortables chalecitos ubicados en la zona del aliviadero, detrás del cerro Medina; en un lugar paradisíaco, confortable y bien parquizado que incluía piscinas. Sé que en aquellos tiempos nadie pagaba por esas viviendas. Las administraban la Dirección Provincial del Agua; Irrigación, EDET y la SAT. Sé también que se los iban pasando, y quienes habitaban los chalets lo hacían por “acomodo”. Hoy, después del revuelo originado por el uso discrecional de las casas universitarias de Horco Molle me pregunto qué habrá pasado con los chalets de El Cadillal. Quizás la provincia podría aclararnos qué ocurrió con esas viviendas, y si todo está en regla, ganamos en tranquilidad y justicia.

Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
San Miguel de Tucumán

¿Cuándo comienza el cambio?

En plena campaña la propuesta de Mauricio Macri expresaba: ”Cambiemos no viene a quitar nada. Venimos a darles la oportunidad a todos aquellos que quieren trabajar y sentirse útiles, que puedan quedarse en su lugar de origen como un empleado en blanco y con un salario digno”. El candidato de Cambiemos prometió conseguir pobreza cero, tener un sistema de tarifas justo para todo el país, definir un dólar único que no pase de los $14, que no devaluaría y que bajaría la inflación. Hay personalidades como Juan José Campanella, el ganador del Oscar por “El secreto de sus ojos”, que apoyó a Mauricio Macri durante las últimas elecciones presidenciales, y se despachó diciendo: ”Es difícil hablar hoy, porque estamos pasando por un momento duro”. La diferencia está entre quienes piensan que este es un momento duro que llegó para quedarse, y otros que pensamos que es un momento duro de acomodamiento por el que había que pasar. No conozco a casi nadie que haya votado a Cambiemos, como es mi caso, que esté arrepentido. Puedo criticar, sí, la magnitud de algunos de los ajustes, y por la forma en que se hicieron. Se cumplió con el levantamiento del cepo, pero después, para combatir la inflación y congelar el dólar llevaron las tasas del Banco Central al 37.5% a fin de enfriar la economía y bajar la inflación, profundizando la caída del PBI que dejó Cristina, agregando incertidumbre sobre el momento de la recuperación del nivel de actividad. También fue desacertado que el ministro Aranguren diga que si la nafta sube “la gente dejará de cargar”. Debemos sumar el insólito pedido de disculpas de Prat-Gay a los empresarios españoles, que le valió hasta la crítica de su jefa política, Elisa Carrió. Señor Presidente ¿cuándo comienza el cambio? Está en deuda con los ciudadanos que lo votaron; todavía hay tiempo para cumplir sus promesas.

Julio Argentino Gómez
julioargentino@arnet.com.ar

FE DE ERRATAS

En la nota referida a los miedos (31/7), se consignó por error que Silvia Helman era doctora en Francés; es profesora. Pedimos disculpas a la lectora.

Martín Fierro
Sarmiento decía, con no poca razón, que el Martín Fierro es un libro muy bien escrito y muy mal leído. Trataremos de clarificar un poco este pensamiento recordando algunas desventuras protagonizadas por nuestro célebre gaucho. Poco tiempo después de desencadenar un penoso episodio en un baile, Fierro, desertor y errante, se encuentra una noche con una partida de policías: “Vos mataste un moreno/Y otro en la pulpería/ aquí está la polecía/ que viene a ajustar tus cuentas”. Cuando estaba a punto de ser reducido, Fierro mató a dos policías y se dio a la fuga. A partir de entonces “matreriando lo pasaba”, hasta que finalmente se refugió en una toldería fronteriza, por dos años cautivo. “Allí no hay que trabajar/ vive uno como un señor/lo pasa echao panza arriba/mirando dar vuelta al sol”. Posteriormente, ya de regreso a la civilización, dando claras muestras de arrepentimiento, les da sabios consejos a sus hijos y al de Cruz (para que sean honrados, que trabajen, y que no pierdan el tiempo). Y los exhorta a que no sigan su mal ejemplo. “El hombre no mate al hombre/ni pelee por fantasía/tienen en la desgracia mía/ un ejemplo en qué mirarse”. Ahora bien ¿cómo es posible que este triste personaje que fue en vida un matrero (como él mismo lo reconoce) fuera tomado luego como “paladín de los argentinos? Ricardo Rojas, por ejemplo, lo retrata como el “paladín del amor, de la sabiduría, de la libertad y de la justicia”. Para otros, sin embargo fue “un enemigo de la civilización, del progreso y del trabajo”. Y que, además, subestimaba a los extranjeros. “Yo no sé por qué el gobierno/los manda aquí a la frontera/gringada que ni siquiera/se sabe atracar un pingo”. Rafael Obligado, en cambio, confiere a su personaje Santos Vega (payador errante de las pampas) un marcado simbolismo: este legendario protagonista encarna una época, un modo primitivo de ser y de vivir que se desmorona para siempre al ser derrotado por la civilización del trabajo. Juan Sin Ropa (en referencia al primitivo inmigrante) logra vencer, en una célebre payada, a Santos Vega. “Oh, qué voces levantaba/las que entonces se escucharon!/¡Cuántos ecos despertaron/en la pampa misteriosa!”...”Era el grito poderoso/del progreso dado al viento/el solemne llamamiento/al combate más glorioso./Era en medio del reposo/ de la pampa ayer dormida,/la visión ennoblecida/del trabajo, antes no honrado;/la primera del arado/que abre cáncer a la vida...” “Como un mágico espejismo/al compás de ese concierto/mil ciudades el desierto/levantaba de sí mismo”. Así celebró Rafael Obligado el alcance extraordinario de aquella transformación pampeana que llegó a convertir a nuestro país en uno de los grandes proveedores del mundo.

Arturo Garvich
Las Heras 632
San Miguel de Tucumán

“Eterno olvido”

Soy un habitante transitorio del departamento de Cruz Alta, comuna rural Los Pereyra. Lo conozco por razones familiares desde el año 1965. vale decir, hace 51 años. Por ello, me siento parte interesada para opinar y reclamar una situación que se está agravando, por el “eterno olvido”de parte de las autoridades, que tienen la responsabilidad de “procurar el bien general a todos sus habitantes”, entre ellos a los pequeños agricultores. Da lástima e impotencia que todos los años pierdan sus cosechas. Hoy sus tierras están inundadas o saturadas, por lo que les es imposible pensar en una nueva siembra. Son habitantes humildes y pacíficos, pero que ya no tienen fuerzas para volver a empezar. Es urgente una solución que no viene de la naturaleza precisamente, ya que durante décadas no se aplicó lo necesario para evitar esta desgracia. Los pobladores han sufrido severas pérdidas morales y económicas, ya que, con lo poco que obtienen de sus cosechas, apenas sobreviven. Piensen que no se trata de un “hecho natural del clima que no genera consecuencias jurídicas”. Todo lo contrario. En Los Pereyra sí hay responsabilidad jurídica por la falta de cuidados, agravado por el tiempo transcurrido, y que pudieron ser evitados durante 51 años. A los 77 años de edad, reconozco que esta situación me ha desbordado. ¿Por qué digo que son responsables del desastre natural? Porque la principal causa fue el cambio del curso del río Salí, provocado por la extracción deliberada de áridos y canto rodado sin control, por parte de empresas constructoras y de particulares. Al extraer esos recursos naturales, que son patrimonio del Estado provincial dejan el río bado (de bajo nivel), sin sus riberas. Cuando llega la creciente de Salta se produce el gran rebalse, y por no tener una barrera de contención sus aguas en correntía invaden los campos. Los productores no merecen este “eterno olvido”. Una posible solución sería, por ejemplo, dragar el río Salí, y darle una profundidad de cuatro metros, aproximadamente, para que vuelva el curso natural del río. Y el material extraído del dragado se podría usar para rellenar las riberas, y volver a tener campos deportivos y culturales y el disfrute de la naturaleza. Pero, sobre todo, se devolvería la armonía a los poblados damnificados.

Juan Antonio Iramain
Aristóbulo del Valle 4.582
Claypole

Reparación histórica a jubilados

La única ley que representa una verdadera “Reparación histórica para jubilados y pensionados” es la del 82 % móvil, ya aprobada por el Congreso de la Nación y vetada por el Poder Ejecutivo de la anterior gestión. Justamente, lo que demanda la sociedad es la actualización del 82 % móvil, ordenada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y no acatada por el Poder Ejecutivo Nacional, incumpliendo con dicho dictamen. Es un verdadero atropello a los derechos humanos. ¿No estamos frente a la figura de abandono de persona? Para no entrar en la línea de pobreza, el ingreso mínimo debe ser superior a $12.000 mensuales, que nada tienen que ver con los $ 4.958,97 del básico de la jubilación mínima vigente. Precisamente, la gran mayoría de los jubilados, más de 4,5 millones, que actualmente percibe la mínima, no están alcanzados en la erróneamente llamada “Reparación histórica”; lo único que percibirán serán las actualizaciones de la Ley de Movilidad Previsional, los meses de marzo y septiembre de cada año. Es una falta de respeto y dignidad la postergación permanente que estamos padeciendo los que deberíamos estar disfrutando de nuestro “jubileo”; en cambio padecemos un verdadero martirio. Es imprescindible incrementar de inmediato la jubilación mínima. Otra injusticia en la nueva Ley es que se verán beneficiados solamente los jubilados que iniciaron juicio y tienen sentencia firme, los que también cobrarán retroactividad y actualización de haberes. Los jubilados que tenemos reclamos administrativos, no cobraremos ninguna retroactividad, sino solamente la actualización de los haberes (en caso de aceptar la Ley ). Otro tema confuso e inapropiado es la aplicación del índice de actualización que nada tiene que ver con los índices reales. Si es que el actual Gobierno tiene un poco de dignidad y tanto hablan en sus discursos de la igualdad en la distribución del ingreso, deben mirarse hacia adentro y actuar con patriotismo. No hay derecho lo que estamos padeciendo y lo que no nos merecemos, por haber brindando nuestros aportes previsionales, un pequeño granito de arena a la patria, con muchos años de trabajo y esfuerzo.

Federico Yurcovich
rivkapolto12@hotmail.com

El “jardín” de la basura

Comparto en un todo la carta de la lectora Marina Soliani , publicada el 31 de julio pasado, en cuanto al tema de la basura. Es cierto que desde el Gobierno tiene que haber medidas para solucionar este problema, pero somos nosotros, los ciudadanos, los que tenemos que aprender que no podemos arrojarla en cualquier lado. Sin ir más lejos. El sábado pasado volvía de Acheral a Monteros, aproximadamente a las 16, y a la altura de Aguas Blancas, una camioneta de gran porte, nueva, color rojo, se paró en la banquina y arrojó unas bolsas negras y cajas con basura. Al interpelarlo desde mi auto cuando me pasó, hizo gestos de burla. Siempre echamos la culpa a la gente de menos educación como las que originan estos basurales, pero puedo asegurar que estas personas que iban en ese vehículo no lo son. Lamentablemente, no pude ver la patente de la camioneta, pues tiraba una cisterna de combustible. Solamente las dos primeras letras OG. Además cometió otra transgresión, al llegar a la entrada de Monteros: entró por la rotonda para evitar el semáforo que, en ese momento cambiaba a rojo, y siguió hacia el sur. Mientras siga habiendo personas como estas, seguiremos viviendo en el “jardín” de la basura, lamentablemente.

María Teresa Ottonello
mtottonello@yahoo.com.ar

Problemas en el tránsito

Me dirijo por este medio para hacer eco de la gran indignación que sufro a diario por la falta de respeto, cada vez mayor, de la gente. Como es de público conocimiento, las calles de nuestra ciudad están siendo consideradas, al fin, por nuestros políticos y las están pavimentando. En estos momentos, los trabajos se realizan en calle San Juan y Catamarca, hacia el este, por lo que el tránsito es un caos total, debido a que muchos colectivos transitan por Catamarca. A la altura 200 de esta calle, a mitad de cuadra, se encuentra la parada de la línea 5, pero ¡oh sorpresa! nunca hay lugar para que estacione el colectivo, porque la persona que cuida autos en esa cuadra no hace respetar la línea de la parada, y permite estacionar a particulares como si el lugar no tuviera restricciones. Agravando esta situación, otros se estacionan en doble fila, y los motociclistas, no encuentran mejor solución que subir por las veredas para avanzar a toda máquina. De esta manera no respetan ni siquiera al que transita caminando, buscando en dichas conductas situaciones de riesgo, y por qué no decir, de muerte para los transeúntes. ¿Qué hacen los señores municipales que no aparecen cuando más se los necesita?

Nélida Beatriz Habib
nelidahabib@yahoo.com.ar

Alberto Dahan

Con la muerte de Alberto Dahan se fue uno de los glosadores más importantes de Tucumán. Animador de los mejores bailes de las décadas del 40 y 70, gozaba de una gran simpatía. Era memorioso y tanguero de ley; amigo de Juan Juan D’Arienzo, quien lo quiso llevar a Buenos Aires, para que sea su presentador oficial. En el Club Tucumán de Gimnasia dejó profundas huellas de amistad, pues siempre tenía una excusa para quedarse a charlar con los muchachos, y contar interesantes historias.

Atilio Cozzitorti
pichicozzitorti@hotmail.com

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