Jubilados municipales
Los jubilados y pensionados municipales transferidos le solicitamos al señor Gobernador que se haga cargo de la deuda que mantiene con nosotros. Sentimos que somos sometidos a la injusticia y a un régimen autoritario por parte de los gobiernos de turno, que no respetan la ley de movilidad. El Gobierno de la Provincia tiene que aplicar a la clase pasiva municipal transferida los retroactivos desde octubre de 2005 hasta la fecha. Reclamamos que nos paguen lo que trabajamos y aportamos durante 40 años; el porcentaje de lo que percibíamos cuando revestíamos la calidad de activos, respetando la categoría que fija un método de movilidad y porcentualidad. Consideramos que se dio un significativo salto de legitimidad de nuestros reclamos en restituir el 82% móvil. Sería un gran logro que este digno reconocimiento se hiciera extensible a los jubilados transferidos desde 1996. De acuerdo al informe de la Anses sobre los beneficios de reparación histórica (ley 27.260), no se contemplan los beneficios a todos los jubilados y pensionados municipales transferidos; en especial los pensionados no tienen diferencia alguna para cobrar, carecen de derecho al pago. No encontramos motivo alguno para dejarlos afuera a ciertos beneficiarios; si la pensión es producto de una jubilación por fallecimiento, como bien dice el Código Civil, “el heredero continúa la persona del difunto, es propietario deudor o acreedor de todo lo que el difunto fuera propietario acreedor o deudor”. Con este criterio es imposible dejar afuera de los beneficios a los pensonados.
Daniel Núñez
Amador Lucero 1.770
San Miguel de Tucumán
Colas en los bancos
El viernes 26/8 tenía fecha de cobro de mi jubilación. Como en toda sucursal bancaria tenés que sacar número para la atención del cajero humano. Me apersoné a las 9.15 de ese día y le pregunté al policía que llamaba a la gente, en qué número iba; me respondió: “616”. Y cuando me dio el 722, entonces concluí que me faltaban 106 personas. No puede ser que en cuatro horas, treinta minutos, no atiendan a 106 personas. ¿No es que está vigente una normativa por la cual los organismos y entidades no pueden hacer esperar más de 30 minutos a la gente? Parece que los gerentes de los bancos no tienen autoridad para nada; es una vergüenza tener que estar cuatro horas y media adentro de un banco.
Julio César González

jcg2711@yahoo.com.ar
Como homenaje al Bicentenario
Una forma perdurable para homenajear al Bicentenario de la Patria hubiese sido la profusa instalación de carteles y otros medios en todos los rincones de la Provincia, con una consigna como la siguiente: “breguemos permanentemente por lograr que la clase política sea menos corrupta, pancista, miope, etcétera, y un tanto más cultivada”.
Mario Alberto Ricci

Pasaje Thames 4.472
San Miguel de Tucumán
El Bajo
El editorial del 12/8 dice “El Bajo sigue aguardando una revalorización”. Esto trae a mi memoria el bombardeo que hicimos hace tiempo en esta tribuna popular que nos pone a disposición LA GACETA, con la que se logró la apertura del pasaje Sargento Gómez y algunas mejoras; pero “Don Costo Político” y compromisos asumidos permitieron la usurpación de las calles y veredas de las dos primeras cuadras de las calles Charcas, Benjamín Aráoz y avenida Sáenz Peña. El epicentro de este desastre urbanístico es ocupado por dos emblemáticos edificios: la vieja estación del Ferrocarril Belgrano y el edificio donde funcionaba la vieja terminal de colectivos. Ambos esperan su inminente derrumbe por la acción del tiempo, los depredadores y la falta de mantenimiento y cuidado. Lo peor es que son ocupados por reparticiones públicas; irónicamente allí funciona Defensa Civil, que se encarga precisamente de prevenir que no ocurran desastres. Lo que no logramos para revalorizar la zona y descomprimir el tránsito es el pedido de cambio de mano de dos calles que van de contramano: Crisóstomo Álvarez debería tener dirección hacia plaza Independencia y San Lorenzo debería tener direción este, bajar, abrir e interconectar las calles internas del predio ferial; una rotonda en Brígido Terán nos dejaría dentro de la termninal nueva. Se puede. Menos bla bla...
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
San Miguel de Tucumán
El club de barrio
Cuando disminuye el frío, es impactante ver la sana voracidad con que las personas buscan cualquier espacio verde que tengan próximo para lanzarse a la actividad física. Imágenes sorprendentes en cada lugar de la ciudad lo prueban. No puedo dejar de recordar mi adolescencia, parte de la cual transcurrió practicando deportes en el legendario Club Tucumán de Gimnasia; hermosos recuerdos de esos días quedaron en mi memoria. Es ineludible asociar este soplo de aire primaveral que fue el club para mi generación, con esa mirada lúdica puesta en la vida, para la cual competir no era destruir sino compartir y disfrutar; la sociabilización, el buen diálogo, la tolerancia y el reconocimiento hacia el que lograba mejores competencias era el privilegio del buen compañero de club. Las horas transcurridas en el club eran formas de aprender el juego de la vida desde los desafíos y las batallas, que se ganaban aún en los partidos perdidos y en los torneos de natación en que no se lograba una medalla. Lo mismo ganábamos y nos emocionábamos. ¡Habíamos competido! Ojalá este anhelo de la gente fuera puesto en proyectos gubernamentales para restaurar y crear nuevos clubes, espléndida estrategia para luchar contra las adicciones y para instalar al ser humano en espacios de salud interior.
Graciela Jatib
gracielajatib@gmail.com
Alberdi
Hoy veo con profundo dolor, como tucumano, el olvido sin causa del autor de “Las Bases” de nuestra Constitución. Me refiero al doctor Juan Bautista Alberdi, nacido el 29 de agosto de 1810, y fallecido en Neully Sur Seine, de Francia, el 19 de junio de 1884. Su estatua, levantada en la plaza que lleva su nombre, no ha merecido nunca un verdadero homenaje, de parte del Gobierno, ni de las autoridades educativas. Sirva, entonces, este humilde homenaje y bien merecido que lo tiene, al tucumano jurista, pensador, economista, escritor y político que nos honra por ser nativo de nuestra tierra. Hoy, los que manejan la cultura en la provincia, han demstrado que no les importa recordar a nuestros patriotas que nos dieron la independencia y libertad. Pero lamentamos que al mismo tiempo que que a la clase política poco y nada les importa la Constitución; en cambio existe una vocación para violarla cuantas veces necesitan. Por ello, con sólo respetarla y ponerla en práctica, estaríamos rindiendo homenaje a su autor.
José Antonio Chávez
Sabin s/n
El Corte
Yerba Buena
Inaccesibilidad
Lamento escribir esta carta porque muestra cuánto nos falta crecer como sociedad. En pleno siglo XXI nos pasamos hablando de inclusión, pero las palabras y las teorías no sirven ni no hay acción. Este viernes quise asistir al espectáculo en homenaje al Bicentenario, de música folclórica y tango, género que nos identifica culturalmente, que se realizó en el edificio de la Federación Económica de Tucumán. Fue imposible acceder al salón, por movilizarme en silla de ruedas, al igual que otra persona en iguales condiciones. El portero, muy amable, atendió a los acompañantes, los hizo recorrer todas las instalaciones y concluyó expresando que comprarían, en un futuro, la propiedad de al lado para hacer el acceso para discapacitados. Resulta impensable, increíble, inaceptable e injustificable, que nada más y nada menos la FET que representa a los empresarios de la provincia no hayan realizado obra alguna, en ese sentido. ¿Están esperando que uno de sus afiliados sufra alguna contingencia que los transforme en discapacitados para recién reaccionar? Esto es la muestra de la insensibilidad, inhumanización con que se vive aquí y ahora. Y además pretenden que reconozcamos su abordaje a la comunidad con su declamada “Responsabilidad Social Empresarial”.
Nilda Amalia Médici Paz
Rondeau 503- 7° B
San Miguel de Tucumán
Cierre de ingenios
Leo desde hace más de 47 años el diario LA GACETA, gran docente del público en general; gracias a este gran medio logramos enterarnos de de algunas cosas, que para muchos pasan desapercibidas. Al leer la carta del lector Humberto Hugo D´ Dandrea (“Cierre de ingenios”, 30/8), pienso que es posible que en el corto período de gobierno del dictador Onganía, que arrancó del sillón presidencial a un hombre honesto como lo fue el doctor Arturo Humberto Ilia, se hayan ordenado algunas cosas, pero el cierre de los 11 ingenios produjo una profunda crisis social, desbastó pueblos enteros, y se produjo una emigración masiva a Buenos Aires, Córdoba, Rosario, generando enormes asentamientos en casas muy precarias, que padecían la falta de agua y luz y medios de transportes. Esa profunda crisis dio tal vez el comienzo de que un lustro después se comenzara a hablar de subversivos, gente joven sin salidas laborales ni estudios suficientes, que fue invitada a participar en reuniones políticas, con gente que decían pertenecer a partidos o agrupaciones de izquierda, y que eran subvencionadas con capitales foráneos. Tal vez sea cierto que en el año 1973, con 11 ingenios menos, haya habido una producción de 24,9% superior a 1965, ya en el año 1973 comenzamos a transitar un año donde tuvimos 2 elecciones presidenciales -en marzo y septiembre- y la situación política había cambiado en forma radical. Se habían producido en 1969 el Cordobazo, en l970 el Tucumanazo, el Catamarcazo y en 1972 la masacre de Trelew. En 1966 claro que se cerró el ingenio Mercedes, con un trapiche nuevo, y que fuera bautizado por Marta González, entonces novia del cantautor Palito Ortega. Se sabe que el propietario era Herminio Arrieta, suegro de Blaquier, dueño del ingenio Ledesma. En LA GACETA del domingo 28/8, un vecino Martín Pedraza, comenta que Palito Ortega lo quiso comprar pero no le alcanzó la plata. Ortega visitó San Pablo, durante su gestión como gobernador de la provincia, y habló ante la concurrencia masiva de esta localidad, y aseguró que mientras él fuese gobierno el San Pablo, continuaría moliendo, pero ya había fenecido esta gran fuente de trabajo. Tal vez mi relato quiera expresar los sinsentidos de la vida, es por eso cuando el presidente Macri, afirma que en la Argentina se aplica una economía social y popular, y que el único problema son las altas tasas de interés, y la muy alta inflación, que el año próximo, bajaremos la inflación a un dígito. Entiendo que no hay que pensar que será un absurdo; se trataría, antes bien, de un ejercicio brillante, y altísimo, del arte literario, como diría Juan Gelman
Carlos A. Drube
Avenida San Martin 51
San Pablo
Malas palabras
En los numerosos teatros de la avenida Corrientes, de Buenos Aires, hay actualmente muchas comedias para elegir. De las que vi hace unos días, la más entretenida me pareció “Como el c...”, estrenada en junio, a la que un crítico de un diario porteño le puso tres estrellitas. La pieza consiste en lo que se llama teatro dentro del teatro: un conjunto de improvisados actores estrena una obra y todo les sale mal. De no creerse, por el título: no se escuchan palabrotas y no hay escenas atrevidas. Es, lo que se dice, un espectáculo familiar muy recomendable. Lástima el nombre que le pusieron. Según el folleto, la obra tiene mucho éxito en Londres. Sus autores son tres ingleses y originalmente su nombre es “The play that goes wrong”, “La obra que sale mal”. ¿Qué necesidad había de ponerle “Como el c...”? Seguramente habrán pensado que así iban a “enganchar” más espectadores. Pero la obra es buena, no necesitaba ese truco bajo de marketing; estoy seguro de que la llevarán a Mar del Plata o a Carlos Paz durante las vacaciones. Tiene que haber habido un efecto contagio. Cuando salió, a principio de año la película “Me casé con un boludo”, con gran éxito de taquilla, pensé que ya iba a venir otra película o una obra de teatro con una nueva mala palabra. Y se dio (y no va a ser el único caso). En la difusión de las palabrotas, los medios son involuntarios colaboradores. Esta cuestión me llevó a releer un excelente artículo de Olga Fernández Latour de Botas, publicado en LA GACETA Literaria (24/6/12). Reproduzco su encabezamiento: “Nuestra sociedad tiene un terreno fértil para la propagación de la palabra obscena, el insulto listo para surgir, la actitud permisiva de las familias y de los docentes ante los niños que hacen uso permanente de tales modos del habla, las letras de canciones popularizadas que aluden con encomio a la droga, al delito, a la violencia”. Encuentra similitudes entre la contaminación ambiental y la contaminación cultural. Y respecto de esta, la ve como un “proceso en avance incontenible”. En este tema del uso de las malas palabras no se puede dejar de evocar la defensa que de ellas hizo -con humor- el “Negro” Fontanarrosa, en el Congreso Internacional de la Lengua realizado en Rosario en 2004. Su exposición fue muy comentada. Pero humor aparte. ¿Sirven de algo? Se dice que facilitan la descarga de la agresividad. Pero hay otra cosa muy curiosa. El diario publicó (20/7/09) un artículo en el que se narra el hallazgo de un investigador inglés. Con un ingenioso experimento, descubrió que proferir insultos tras un golpe alivia el dolor. Eso puede tener relación con la forma en que trabaja el cerebro. Pero muy flemático él, recomienda largar los insultos cuando no hay chicos. A tenerlo en cuenta.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán















