06 Septiembre 2016
Decreto 41/1

No sin sorpresa me informo sobre el ocultamiento del Decreto 41/1 de fecha 29 de octubre de 2015, del Poder Ejecutivo Provincial. La noticia me llena de congoja y vergüenza como ciudadano común, y me lleva a algunas reflexiones en relación a esta increíble situación. El señor gobernador actual aceptó, sin rubor alguno, que le pongan como vicegobernador a alguien que lo vigilara y seguramente corrigiera cuando salga de las instrucciones dadas, lo que en la jerga futbolera se denomina “cancerbero”; y ahora nos enteramos, gracias a LA GACETA, que también estaba arreglado que tuviera un cogobernador. Claro que habiendo surgido de un fraude escandaloso nada debería sorprendernos, pero como dije más arriba me lleva a algunas reflexiones. La primera es recordar unos versos gauchescos que dicen: “Muchas cosas pierde el hombre y las vuelve a encontrar; pero si pierde la vergüenza ¡ay! no la vuelve a encontrar”. A segunda y última, para no abundar demasiado, es el recuerdo de aquel prócer que en momento de su último respiro, tras tanto haberse esforzado por el bienestar de nuestra patria exclamó: ¡Ay, Patria mía! A nosotros sólo nos queda decir, por nuestros hijos, nietos y bisnietos, si esto sigue así: ¡Ay provincia mía! Agradeciendo la atención de publicar esta carta saludo con el mayor de los respetos, deseando que LA GACETA siga siendo tan independiente, seria y responsable como hasta ahora.

Tomás Federico Delgado Bazán
La Madrid 532- EP
San Miguel de Tucumán

Duros de aprender


¿No aprendieron nada los gobernantes que estudiaron y se recibieron en las generosas universidades argentinas? Una pregunta que surge después de haber leído un párrafo en una de las páginas de LA GACETA, en el cual están insertas algunas supuestas deudas de nuestra Universidad Nacional de Tucumán. Nada menos que le debe a la AFIP, unos $ 370 millones nada más y nada menos y como para caerse sentado, debe $ 700 millones desde hace algún tiempo a otro ente nacional que pretende tener políticas universitarias. Hay que preguntarse si este es el cimiento de una nueva política Argentina para desarrollarnos y permitir que se creen fuentes de trabajo, que adelantemos en todo lo que tiene que ver, con destruir las famosas villas de emergencia a las que no les llevan el apunte esos profesionales recibidos en la universidad que ahora padece déficit financiero que hasta parece risible, porque se debe a sí misma. La educación es país, es patria, es nación, es la República Argentina, fundada con sangre hace 200 o más años. ¿Por qué no le permiten a la Universidad ser autónoma, autárquica ahogándola con estos perversos tratamientos financieros? ¿Acaso no están preparados para controlar cómo se invierten los fondos? ¿En esta época donde todo está listo para controlarse con los adelantos de lo digital? ¿Quiénes son los responsables de esta situación y qué esperan para cambiarla?

Carmelo J. Felice
carfico@live.com.ar

Millonario juicio


El acuerdo por la coparticipación federal, desventajosa para la provincia, aliviaba la alicaída economía provincial con algunos recursos. Pero de “alivio”, se transformaba en su contrario. ¿Qué había sucedido? “Con coparticipación, paga un millonario juicio”, anunciaba LA GACETA. ¿A qué juicio millonario se refería? En 1998, período culminante de las privatizaciones de empresas estatales de servicios, “la Compagnie Generales de Eaux, operadora del servicio de agua y cloacas (que en la provincia tomó el nombre de Aguas del Aconquija) anuncia que iniciaría una ofensiva en el nivel nacional e internacional para poder retirarse de la provincia”. “¿Qué ocurrió para que una fuerte empresa europea que había ganado el pliego de privatización de la concesión del servicio de agua y cloacas de la provincia en 1993, cinco años después quisiera retirarse? La empresa había enfrentado, desde el momento en que se instaló, una protesta sostenida y continua de los usuarios de toda la provincia. La compañía, cuando asumió la operatoria, en 1995, aumentó un 104% los precios del servicio y modificó sustancialmente las condiciones de otorgamiento del mismo. Muchos ciudadanos consideraron un agravio a sus derechos, a sus ingresos y a su calidad de vida. Se organizaron y resistieron hasta que, tres años más tarde, la que pidió el retiro fue la empresa misma”. “El gobierno provincial fue, finalmente, el que rescindió el contrato”. Se trató de la desobediencia civil, expresada en la negativa a pagar por el servicio de agua y cloacas. La decisión de no pagar fue difícil y no se llevó a cabo de un día para otro. En los últimos meses, la empresa consideraba que más del 80% de las boletas quedaban sin pagar, y mandaba amenazas legales a los usuarios orientadas a cortar el servicio. Asimismo, intentaba renegociar con el Estado provincial, mientras el Estado nacional recibía presiones del gobierno francés para terminar con la insubordinación de la población tucumana. En 1998 se rescindió el contrato, y la empresa acudió a la competencia del Tratado Internacional de Protección y Promoción de Inversiones entre Francia y Argentina (Ciadi), dependiente del Banco Mundial. Este terminó fallando a favor de la provincia y los diferendos debieron ser tratados en los tribunales de la justicia del territorio nacional. En 1999, el nuevo gobierno provincial retiró la demanda de la justicia provincial con la excusa de mejorar la presentación. Nunca la volvió a presentar y los usuarios quedaron sin la cobertura legal para justificar el no pago” (Norma Del Pozo, Adeucot, Asociación en Defensa de Usuarios y Consumidores de Tucumán). Un diario de Buenos Aires, alarmado por la situación, comentaba que “el juicio deberá se enfrentado por el Estado argentino, ya que sería el garante en última instancia de esta privatización”. Incluso, la situación adquiría ribetes internacionales. Intervenía el ministro de Agricultura de Francia, en nombre del presidente de aquel momento, Jacques Chirac, como “emisario de los reclamos de la empresa”. Declaraban que “en Aguas del Aconquija no hay confianza en Bussi”, para buscar una solución, ya que “nosotros seguimos en la misma situación, rehenes”, y se estaría “perdiendo US$ 2,8 millones por mes”. Conclusiones: ¿Quién es rehén de quién? En aquel momento, los tucumanos, denunciaban que “no hubo inversiones en el servicio y el capital surgía de aumentos tarifarios”. Ahora, nuevamente, somos rehenes: “la rescisión del contrato le costará a cada tucumano no menos de $2.400”. Y esta “deuda”, por 170 U$S 170 millones, “se saldará con fondos de la coparticipación federal” (“con el 50% del 3% de los fondos coparticipables). La privatización de un servicio (agua, luz, gas, etcétera) no es sino una fuente de lucro para los capitalistas. No puede ser que los “los trabajadores destinen más del 30% de sus ingresos a pagar servicios” (LA GACETA).

Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com

Salario familiar


Soy empleado público, y les pregunto al Gobernador y a los legisladores que nos representan por qué no acuerdan un aumento del salario familiar. Considero una injusticia que se olviden de los hijos de los trabajadores. Hace falta que en cada paritaria se incluya en el petitorio de los sindicatos este pedido que lo ignoran completamente. Tengo un hijo especial que tiene el mismo derecho que los hijos de los llamados “representantes del pueblo”.

Mario Alberto Andrada
andradamario05@gmail.com

Viaje infernal


Viajaba con mi esposa rumbo a nuestro hogar (San Pablo) el sábado 28 de agosto a las 23, en el colectivo “El Provincial” interno 4. El coche fue agredido por hinchas de fútbol que viajaban como pasajeros. Estos amenazaban a todos antes de descender y también al bajar. Con piedras rompieron los vidrios del ómnibus mientras me encontraba aún en su interior y fui alcanzado por una piedra de considerable tamaño en el hombro izquierdo. El chofer no reaccionó en defensa del resto del pasaje. El lunes ya no podía trabajar por el intenso dolor. Me dirigí a la empresa ubicada en La Reducción donde fui atendido por un doctor, quien me dijo que avisaría al seguro para que me viera un traumatólogo. El especialista nunca se comunicó conmigo. Decidí hablar nuevamente con el doctor, el cual para sorpresa nuestra nos contestó que no lo molestáramos más. Hago pública esta situación para que la sociedad y los pasajeros sepan a qué atenerse. Estarán totalmente desamparados.

Jacinto Colodrero
Barrio San Roque
San Pablo

Sin final de obra y sin agua


Vivo en un edificio de 10 años sin final de obra, que tiene 108 familias viviendo en los 108 departamentos, sufriendo numerosos problemas estructurales del edificio. Desde el jueves 1 de septiembre estamos sin agua y desconocemos cuál es el motivo. Rogamos a las autoridades tomar cartas en el asunto.

Carlos Alvarez
Corrientes 942- Piso 11-Dpto 3
San Miguel de Tucumán

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