09 Septiembre 2016

Rosebud

En mayo de 1941 se estrenaba en los Estados Unidos la película de culto “El Ciudadano” (Citizen Kane), del controvertido y talentoso Orson Welles, cuya trama parodiaba la vida del magnate de las comunicaciones William Randolph Hearst. Este poderoso, que lo había vendido todo, también a las personas, para poder comprarlo todo, termina sus días en su majestuosa mansión, convirtiéndose en el ser más solitario de esta tierra. En su agonía se le oye pronunciar la enigmática palabra Rosebud, y el argumento del film está encaminado a descubrir su significado. “Si no hubiera sido tan rico hubiera sido buen hombre”, afirma Charles Foster Kane, el personaje de “El Ciudadano”, inspirado en el magnate mediático. El multimillonario Hearst, cuya prensa abarcaba todo el país, se molestó con el contenido de la película, en la que, de hecho, se veía reflejado. El realizador Welles que se había convertido años atrás en celebridad por su mensaje radiofónico apócrifo anunciando una invasión extraterrestre a Estados Unidos, no reparó en fastidiarlo con su personificación; incluso, la compañía productora rechazó la oferta de venta presumiendo su destrucción. En nuestro país, detrás de la escena que linda con la ficción, prevalece la tangible realidad de la política que con su “magnánima y prodigiosa magia” ha favorecido la conformación de una legión de nuevos acaudalados, cuyos abultados bienes y fortunas engrosarían la lista de la revista Forbes, pero también el halo de misterio que rodea la procedencia de sus riquezas es semejante y análogo al enigma que encierra la palabra Rosebud. La inveterada y endémica apetencia y codicia por el dominio y la posesión, emblema nefasto de la ambición, la angurria y un desmedido boato, es el oropel más preciado y valioso de efímero resplandor en la feria de las vanidades. Una obra teatral en verso, “El tanto por ciento”, del escritor español López de Ayala (1829-1879) que gira en torno a la moral, nos dice: “Ese afán de enriquecer el cuerpo, a costa del alma, que nos tapa con el nombre de negocio, tanto, tanto cieno”. Hay un antiguo símil entre el hombre y el árbol. Mientras este último crece vigoroso en el bosque, de tronco más recto, de ramas más fuertes y de follajes más espesos, pude derribarse de golpe, dentro de un tiempo fugaz. Para conservar nuestro propio Rosebud, cuyo misterioso vocablo aparece escrito en un trineo, con el que el poderoso Kane jugaba de niño, feliz, como también cualquier otro juguete lo era tan caro e inapreciable a nuestros sueños, no sólo es remembrar nuestra infancia y juventud, sino mantener vivo y sustentable el precepto de que es preferible ser que tener.

Alfonso Giacobbe

24 de Septiembre 290

San Miguel de Tucumán


Ola de robos

En calles Lincoln y Alsina son constantes los asaltos a cualquier hora. En esa esquina, cuando bajamos de la parada de colectivos, somos sorprendidos por los motoarrebatadores. En menos de una semana fueron víctimas tres estudiantes, en ese mismo lugar. Pedimos presencia policial urgente.

Romina Sosa

Publicidad

romina.alejandra05@gmail.com


“Paco”

Días pasados, por un canal televisivo, pasaron un film referente a este flagelo social que tan duramente castiga a un grupo de la sociedad argentina, especialmente a los jóvenes marginados que tienen problemas de adicción, y que la voluntad humana es insuficiente para resolver: el “paco”. Nuestro país dejó de ser tránsito para la droga; hoy, se han instalado los vendedores en casi todas las provincias argentinas. Se deben crear centros de autoayuda, para la recuperación de los adictos, con personal idóneo en el tema: psicólogos, psiquiatras, sacerdotes, médicos y ante todo trabajar con chicos de otros centros que se encuentran en abstinencia. Un drogadicto es comprendido cabalmente por otro que ha pasado por lo mismo. Está comprobado que la posibilidad de recuperación es mayor si el problema se trata en conjunto en comparación a que si lo hace en forma personal. La función del Estado es clave: combatiendo a los vendedores, controlando la introducción al país de estupefacientes, allanando las casas de los dealers y aprisionándolos.

Jacinto Barrionuevo

Publicidad

jacintobarrionuevo@yahoo.com.ar


Teatro en Bella Vista

El sábado 3 se vivió en la Casa de la Cultura de Bella Vista una verdadera fiesta del teatro. Se repuso -después de 43 años- la obra de teatro escrita por Lucho Díaz, “Lo que no muere”. Esta obra fue estrenada en el club social el 8 de diciembre de 1973. La nueva puesta -dirigida por Beco Salazar- contó con la presencia de las hijas, nietos y familiares de Lucho, de Rosita Ávila, de directores y actores de teatros independientes y de los intérpretes de la puesta de 1973, recibiendo saludos del director de Teatro del Ente Cultural Tucumán. También asistió el director que estrenó la obra en ese año, Alberto Díaz, quien dirigió el Teatro Municipal de Bella Vista durante 26 años, hasta el año 2003, lo que motivó que el 27 de junio de 1992 el periodista Dardo Nofal, en el Panorama Artístico de LA GACETA, lo calificara como “uno de los pilares de la historia escénica de Tucumán”, manifestando que “el grupo bellavistense es un ejemplo de constancia y convicción”. La puesta del sábado 3 tuvo el carácter de homenaje a Lucho, cuyo nombre llevará la Casa de la Cultura, según resolvieron el Concejo Deliberante y el intendente municipal. También se decidió la reanudación de la actividad de un grupo que nunca debió haber cesado en su trabajo, ya que ha sido motivo de legítimo orgullo para Bella Vista.

Manuel Valeros

Fundación Bella Vista


Teatro de la Estación

En el “Panorama Tucumano” del 6/9, el periodista, en una buena descripción de la situación que aqueja a los teatros y actores tucumanos, comete un error: la Casa del Bicentenario, llamada por todos “Teatro de la Estación”, no es una construcción hecha sobre la vieja estación de trenes, que está unos metros atrás en el mismo predio, sino un nuevo edificio de un poco más de cinco años de vida. Tiene 155 butacas muy cómodas, una excelente acústica que a veces hace innecesario el uso de micrófonos, un escenario profundo y bien equipado, una consola de sonido de última generación, sala climatizada y pantalla de cine entre otras cualidades. Lamentablemente acarrea un solo problema desde su construcción: serias deficiencias en el techo que se notan cuando llueve. El hall del teatro es un salón vidriado con comodidades para que el público disfrute desde una barra, un cafecito, una gaseosa, o unas galletas absolutamente gratis. Y actividad hay mucha, como la hubo cuando esta sala no existía, en un gran salón teatral, propiedad de la congregación de las Hermanas de la Consolación, quienes generosamente y por muchos años, cedieron tan magnífico salón al municipio, que debía mantenerlo y algunas veces equiparlo. Con 607 butacas, y todas las ventajas de un gran teatro, fue testigo casi todos los viernes de obras de teatro, ballet y música, que la gestión de Gaspar Risco Fernández conseguía para San Miguel, convertido por él en polo cultural del noroeste, y que también generosamente compartía con la “Perla del Sur”. Actualmente se realizan obras de teatro independiente y magníficas creaciones para niños, que dejan un bordereau a la sala. Se dan otras obras de teatro más pequeñas, charlas, exposiciones varias y certámenes en el Centro Cultural “Nilo González”. En poco tiempo, gracias a una comisión de vecinos, a los habitantes de la ciudad, y a una importante ayuda de la Municipalidad, se terminará de refaccionar la Biblioteca Popular “Nicolás Avellaneda”, con una gran sala teatral de aproximadamente 380 butacas que, una vez terminada, transformará a esta sala, en un gran centro cultural con salones multiusos (ya funcionando) con distintos talleres, y un cómodo salón de lectura climatizado (en uso). La Banda de Música, que cumplió 110 años ininterrumpidos de labor en junio pasado, y el Coro Municipal de casi 50 años de vida, son un orgullo cultural para esta ciudad sureña. También está el coro infanto juvenil, de muy buen nivel. Concepción, además, es semillero de muchos grandes escritores, músicos y bailarines. La fotografía tiene exponentes de gran calidad, y existen academias que enseñan todo tipo de danzas e instrumentos.

María Estela López y Carlos Macario Villaluenga

estelashow@hotmail.com


Balbín

Se cumple el 35° aniversario del fallecimiento de uno de los hombres más importantes de la vida política argentina y que trascendiera más allá de su militancia dentro de la Unión Cívica Radical, a la consideración pública, sin haber llegado a ocupar la más alta magistratura del país. Ricardo Balbín fue un hombre que desde sus mocedades abrazó la causa identificada con su partido y que fuera la política de Hipólito Yrigoyen y de tantos otros para oponerse al “régimen” en la década del 30 y posterior a ella. Fue un político de raza, diputado provincial, ocupó cargos en la Justicia en la época de Hipólito Yrigoyen como flamante abogado; diputado nacional, presidente del famoso “Bloque de los 44”, en el que se destacó junto a Arturo Frondizi, Moisés Lebensohn, Sobral, San Martino y tantos otros, que lucharon denodadamente por las libertades públicas cercenadas por el Gobierno de ese entonces. Fue detenido en reiteradas oportunidades imputándole “desacato” a la investidura presidencial en la década del 50; y rechazó el indulto del entonces presidente de la Nación, por no considerarlo justo. Candidato a vicepresidente en la fórmula Frondizi-Balbín y luego candidato a presidente de la República en cuatro oportunidades, aun sabiendo que en algunas de ellas no tenía posibilidades. Luego de la escisión de la Unión Cívica Radical presidió el Comité Nacional durante 30 años de la Unión Cívica Radical del Pueblo. Prestó un extraordinario servicio al restablecimiento de las instituciones democráticas, representando al partido en la “Asamblea de la Civilidad”, en forma conjunta con representantes de otros partidos como ser el Justicialismo, el Conservadorismo, y luego como fundador de la “Hora del pueblo”, que bregaba por una salida democrática. Daba gusto y admiración, aun no compartiendo su posición política, su oratoria. Con su voz grave y prolongada hacía que en su continuidad discursiva, acallara las efusividades de los militantes en los actos públicos. Tucumán lo recibió en muchas oportunidades, especialmente en la época de la dictadura, que aun no comprendía las controversias del momento. Buscaba con ahínco y receptaba el clamor y la angustia de muchos padres que buscaban un canal para conocer datos de sus hijos secuestrados o desaparecidos. Viene a mi memoria el reencuentro con una persona que lo encarceló y combatió denodadamente, como fue el entonces ex presidente Juan Domingo Perón, para lograr una salida democrática y el reencuentro de los argentinos. Balbín saltó una tapia para entrevistarse con el ex presidente, dado que el mismo estaba cercado por el representante de la ultraderecha, el jefe de la Triple A, José López Rega. Previo al golpe militar de 1976, pronunció por cadena nacional, un fuerte discurso en el que parafraseando a Almafuerte que decía “todo enfermo tiene cura cinco minutos antes de la muerte”, lanzó su famoso: “argentinos, debemos llegar a las elecciones aunque sea con muletas, para evitar lo inevitable”. También pronunció un discurso memorable en las exequias de Perón, quedando grabada la frase “un viejo adversario viene a despedir a un amigo”.

José Luis Avignone

Marcos Paz 922

San Miguel de Tucumán


Tiempo de pensar

A los que pasamos algunos años hay situaciones y hechos que ya no nos sorprenden porque en los discursos sólo han cambiado los sinónimos. Cuando escuchamos los discursos, donde se refieren a todo lo trágico, sorprendente y demostrable de la década pasada nos da estupor; pero cuando observamos que a esta nueva gestión muchos ciudadanos les dieron un cheque en blanco de confianza y vemos que ello responde a lo comparativo; proyecciones; investigaciones, etcétera. Pero que no se llega a hechos concretos; en actitudes de marchas y contramarchas, especialmente en referencias a las situaciones de los jubilados, los tarifazos, los despedidos, etcétera. No es raro imaginar al circo romano donde parte del pueblo festejaba el hecho en lucha del gladiador y los leones como un divertimento perverso. Es muy difícil centrarse en el pasado... el pasado ya fue, no sirve; porque en nuestra propia estructura de pensar recordamos lo que nos conviene o queremos; los cambios no se hacen con reminiscencias; se acciones concretas; hoy tenemos que vivir; el mañana se lo construye.

Héctor Sergio Estrade

Pasaje Roca 4.073

San Miguel de Tucumán


El decreto 41

El escándalo del decreto 41/1 firmado por el gobernador Juan Manzur, designando asesor con jerarquía de ministro al ex gobernador José Alperovich, desnuda palmariamente y habla de cada uno de ellos. No conforme Manzur con haber sido electo gobernador en elecciones de públicas maniobras fraudulentas, el mismo día, sí, el mismo día en que asumió como gobernador, designó a su antecesor Alperovich, como asesor con rango de ministro, con partida presupuestaria propia incluida. Cuarenta días después, Alperovich asumió su cargo de senador nacional, que ya ostentaba. ¿Qué impulsó a Manzur a nombrarlo y a Alperovich a aceptar el cargo? Sólo lamentables y deleznables razones económicas se cruzan para que el ex gobernador -como no le alcanzaron los 12 años que lo fue-, pueda seguir usufructuando del dinero público que pertenece a los tucumanos. Cómo será de vergonzante la decisión de Manzur y de Alperovich, que de no haber sido por una extraordinaria investigación de LA GACETA, jamás nos hubiéramos enterado los tucumanos de este despreciable decreto. Para peor, cada vez que Manzur o Yedlin (el derrotado candidato a intendente puesto a dedo por Alperovich), abren la boca, declaran contradictoriamente y oscurecen aun más esta siniestra decisión oficial, que además de violar descaradamente principios jurídicos, demuestran una vez más los bajos principios de sus protagonistas. Por el bien de la República, Manzur debe inmediatamente dejar sin efecto ese lúgubre decreto 41/1, y pedir públicamente disculpas por su creación y ocultamiento. El pueblo de Tucumán se lo reconocerá y las instituciones que él y Alperovich mancillaron se fortalecerán.

Alfredo Terraf

alfredoterraf@gmail.com


SAT

Habría que preguntarse a esta altura: ¿qué es SAT? ¿Quiénes componen su directorio? ¿Dónde presenta sus balances? ¿Con cuánto personal, maquinarias y otros elementos cuenta para su actividad? ¿Tiene contrato a término para administrar los servicios de agua potable y cloacas? ¿O acaso goza de perpetuidad para ello? ¿Cuál es su relación directa o indirecta con el gobierno provincial? Quedan varios interrogantes a dilucidar. Lo cierto es que sigue la desidia y la falta de soluciones valederas. ¿Algún fiscal de oficio puede hacer algo al respecto? Recuerdo que durante la muy buena gestión como presidente de la Corte Suprema de Justicia, del doctor Ramón Adrián Araujo, el Palacio de Tribunales quedó sin servicio telefónico. Reclamo va, reclamo viene, sin resultados. Esto colmó la paciencia del magistrado, quien ordenó el comparendo a su despacho del responsable de la entonces compañía prestataria de telefonía. Conclusión: la enérgica acción del juez Araujo logró la inmediata solución del problema. No son casos análogos, pero se parecen, ya que es toda una provincia la afectada por el mal servicio que presta la SAT, excepto cuando hace llegar con puntualidad la factura de pago. Acaso deberíamos someternos a lo que dice la letra de un tango: “¡paciencia, la vida es así!”.

Ramón Humberto Acosta

NeneAcosta012@hotmail.com

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios