Un juez queda al borde de siete ternas al buscar un ascenso

Caramuti aspira a ser vocal de Impugnación.

MAGISTRADO Y CONCURSANTE. Carlos Caramuti dirige un juicio oral de la Sala III de la Cámara Penal de la capital. la gaceta / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (archivo) MAGISTRADO Y CONCURSANTE. Carlos Caramuti dirige un juicio oral de la Sala III de la Cámara Penal de la capital. la gaceta / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (archivo)

Carlos Santiago Caramuti, vocal de la Sala III de la Cámara Penal de la capital, repitió y mejoró su desempeño como concursante en el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). El juez quedó en el umbral de siete ternas para igual número de cargos del Tribunal de Impugnación de esta capital, según los órdenes de mérito provisorios elaborados con los puntajes de los antecedentes y de la prueba escrita (ver las tablas de resultados preliminares). Aquel cuerpo constará de nueve miembros, donde tres procederán de la actual Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción, que desaparecerá como tal (una vocalía de ese órgano está acéfala). El Tribunal de Impugnación será el estrado más poderoso del nuevo proceso penal puesto que revisará todas las decisiones que emitan los jueces tanto en la fase de investigación como de juzgamiento de los supuestos hechos delictivos.

Caramuti, que en el presente presta servicios como juez de juicio oral, lidera cuatro de los siete tercetos confeccionados por el CAM. En promedio, obtuvo 79 sobre 90 puntos posibles. Las 10 unidades restantes para completar las 100 corresponden a la entrevista con los consejeros, que tendrá lugar tras la resolución de las impugnaciones que generen los órdenes de mérito provisorios. Luego de sustanciar la etapa oral, el CAM dispondrá de las nóminas definitivas de donde saldrán las ternas que el órgano ha de elevar al Poder Ejecutivo. El gobernador Juan Manzur tendrá así la chance de nombrar a todos los jueces de Impugnación de San Miguel de Tucumán, con la excepción de Eudoro Albo y de Enrique Pedicone, que llegaron a sus despachos en la Cámara de Apelaciones por decisión del ex mandatario José Alperovich. Manzur ya designó a los tres vocales de Impugnación de Concepción y Monteros: Edgardo Sánchez, Jorge Carrasco y Paul Hofer. Además, en febrero o a más tardar marzo recibirá la posibilidad de completar una sala de la Cámara en lo Contencioso Administrativo (se informa por separado).

La actuación de Caramuti en los concursos del CAM superó la marca que aquel había anotado en 2011, cuando ingresó en forma simultánea a cinco ternas para otros tantos cargos en la Cámara Penal de la capital. En esa oportunidad, Alperovich lo escogió al resolver la tercera propuesta, que casualmente correspondía a la Sala III.

Reto para una reforma

De los resultados provisionales se desprende la reiteración de otros nombres, además del de Caramuti: Agustín Puppio, agente de la Justicia Federal, integraría cuatro propuestas (se informa por separado). También se repite tres veces el nombre de Facundo Maggio, juez de Instrucción en lo Penal N°2 de esta ciudad, quien encabeza el listado para la Cámara de la Apelaciones, tribunal que integró su suegra, Elva Graciela Jiménez, hasta que se jubiló con el beneficio del 82% móvil. En dos nóminas aparecen los funcionarios judiciales federales Carlos Díaz Lannes y Laura Julieta Casas, que es hermana de la secretaria del Juzgado Federal N°1 y candidata a ingresar a la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, Florencia Casas -ambas son hijas del camarista federal Gabriel Casas y de la camarista de Familia, Ester Valderrábano-. Aunque en el concurso 193 (ver) Laura Casas obtuvo el mismo puntaje que el ex secretario de Seguridad de Alperovich y de Manzur, Hofer, aquella podría entrar en el terceto puesto que el segundo acaba de recibir el acuerdo legislativo para ser vocal de Impugnación en Concepción y Monteros, y todavía no asumió en el cargo. Hofer también sacó el primer puntaje en el concurso 188 (ver), situación que eventualmente beneficiaría a Maggio, que ocupa el cuarto lugar.

Aunque todavía cabe la alternativa de que varíe la composición de las ternas, los órdenes de mérito provisorios para el Tribunal de Impugnación de la capital anticipan que las futuras designaciones generarán nuevas vacantes en la Justicia penal. Sería esa la situación de Maggio, a quien Manzur ya eligió en dos oportunidades -la primera vez retiró el pliego por las críticas de organizaciones de derechos humanos a la labor del hoy juez N°2 como defensor de imputados en crímenes de lesa humanidad y de un sector de la oposición que cuestionó el hecho de que este es sobrino político del jefe de los fiscales, Edmundo Jiménez-. Si Hofer ratifica su voluntad de seguir compitiendo y Manzur lo elige, se configuraría una situación inédita de una vacancia en el nuevo Tribunal de Impugnación de Concepción y de Monteros que aún no empezó a funcionar. Hay que ver qué posición toma el gobernador respecto de la séptuple candidatura de Caramuti, pero su ascenso generaría otro hueco en la Sala III (será absorbida por el Colegio de Jueces cuando el Código Procesal Penal de 2016 empiece a ser aplicado en la capital, cambio que en principio sucederá en mayo).

La cobertura del Tribunal de Impugnación pondrá a prueba la última reforma impulsada por el oficialismo a la Ley del CAM. Por un lado, esta modificación autoriza al Poder Ejecutivo a requerir la integración de las ternas cuando “por cualquier causa no tenga la posibilidad de elegir entre tres postulantes” y, por el otro, impide al Consejo “elevar a la vez” tercetos que contengan los mismos nombres, escenario que se verifica ampliamente en las “tablas idénticas” de los concursos 191 y 192 (ver). En virtud de ello, la eventual presencia de Caramuti en todas las propuestas para el Tribunal de Impugnación no sólo dilatará la cobertura de las vacantes, sino que, de manera paradójica, incrementará las posibilidades de ser nombrados de los concursantes ubicados a partir del cuarto lugar de los órdenes de mérito provisionales.

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