SOCIO DEL “ROJO”. Mejail, mostrando orgulloso su carnet de Independiente, del que fue representante en Tucumán.
Oscar Hugo Mejail dejó su huella en el fútbol tucumano y no lo hizo dentro de la cancha, sino como dirigente y apasionado de este deporte.
“Coco”, que falleció a los 81 años debido a la covid-19, fue durante varios años dirigente de Atlético y representante de Independiente de Avellaneda en el “Jardín de la República”. “En mi familia son todos socios de ambos clubes desde que nacieron”, repetía una y otra vez Mejail, que fue presidente honorario de la peña “Daniel Bertoni” del “Rojo”.
“Llevaba 71 años como socio de Atlético. Tengo el carnet que dice que se asoció al club en febrero de 1950, cuando tenía 10 años”, contó su hijo Hugo. “En marzo de 1973, cuando integrada la subcomisión de fútbol, fue el encargado de traer a Manuel Giúdice para que se haga cargo de la dirección técnica del ‘Decano’. Además fue uno de los que armó el equipo de luchó por el ascenso a Primera de 1996. Era muy fanático de Atlético e Independiente”, recordó. Mejail era amigo de Julio Humberto Grondona, Ricardo Bochini, Daniel Bertoni y Miguel “Pepe” Santoro. “Cuando Bochini y Bertoni se enteraron de su fallecimiento, nos enviaron el pésame. Nos hicieron llegar mensajes por whatsapp como amigos que eran de él”, reveló su sobrino Horacio.
“Con Grondona lo unía una gran amistad. Varias veces lo recibió en la casa central de la AFA y lo hacía pasar directamente, sin esperar. También tenía trato directo con la mayoría de los presidentes y los entrenadores de Independiente. Cuando en 1984 Independiente gana la Copa Libertadores frente a Gremio, estuvimos en un palco que nos habia gestionado Julio Grondona. Era muy respetado y querido por todos en el Rojo”, agregó.
Horacio recordó una anécdota de la final de 1984. “Yo tenía 11 años y para mí era algo histórico ver a Independiente campeón de la Libertadores. Estábamos felices y cuando íbamos saliendo de la cancha le intentaron robar. Le pegaron y quedó tirado, inconsciente, en el piso. Yo pensaba que se había muerto. Lo subimos en un auto y salimos. Lo llevamos a un hospital y por suerte no era nada grave. Lo atendieron y cuando salimos, nos dijo que teníamos que ir a festejar el título comiendo unas pizzas”, expresó.
Así era “Coco” Mejail. Un apasionado del fútbol, pero principalmente del “Decano” y del “Rojo”.























