12 Septiembre 2021

“La decisión está tomada”

El miércoles 11 de agosto el plantel docente del colegio León XIII de San José recibió la noticia del “cierre progresivo” del nivel secundario. Resultaba imposible comprender y aceptar que el trabajo mancomunado de toda una comunidad educativa para su creación haya sido en vano, a la hora de continuar los esfuerzos por defenderlo. Desde el día siguiente, e intentando reponernos de esa realidad -todavía increíble-, comenzó un arduo trabajo. Buscamos los medios necesarios para solucionar el problema económico que se presentó como “la causa” que llevaba a la Congregación de las Hermanas Pobres Bonaerenses de San José a tomar esta dura determinación. Encontramos una disposición para ayudar concreta inmediatamente en Dirección de Privados, Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Legislatura y Obispado, quienes nos acompañaron hasta la negativa definitiva de la Madre General y su Consejo. No solamente los docentes, que nos quedamos sin nuestra fuente de ingresos, trabajamos en las soluciones. También los padres de nuestros alumnos, cada uno desde sus posibilidades, brindaron su apoyo, asistieron a reuniones, ofrecieron aportes económicos y entrevistas a medios de comunicación, entre otras acciones. Nuestros alumnos no quisieron quedar fuera de esta necesidad de “salvar al León” y organizaron para el domingo 15 de agosto un “abrazo simbólico” en la entrada de la institución. La emoción de verlos aferrados a la idea de que juntos podríamos salvarle la vida, que se le irá quitando miembro por miembro, a nuestro colegio, nos llenó de esperanzas a los adultos. Teníamos elaboradas una gran cantidad de propuestas, algunas de público conocimiento, para ser presentadas ante la Madre General. El día martes 17 de agosto la mencionada autoridad volvió a recibir al cuerpo docente. Esta vez el dolor y la impotencia se hicieron presentes a través de la negativa y el discurso de nuestras autoridades. Todas y cada una de las propuestas pensadas, a corto, mediano y largo plazo para cambiar la situación económica que ahogaba a la Congregación, fueron rechazadas rotundamente. Nada fue tomado en cuenta para revertir el cierre. Nada de lo que muchas personas e instituciones consiguieron y ofrecieron sirvió. Así se terminaba de sentenciar el cierre del nivel secundario del colegio León XIII en nuestra provincia. El destino del nivel secundario está decidido, el “problema” no se solucionó y sin voluntad de quienes pueden hacerlo, no se solucionará. Los docentes queremos rescatar todos los esfuerzos que se realizaron para apoyarnos con esperanza, respeto y optimismo. Perdón a nuestros alumnos porque hoy no podemos demostrarles que lo que les hemos compartido -el respeto, el amor, la caridad, la unión, el trabajo con esfuerzo y la solidaridad- estén presentes en todos los adultos que un día los recibieron en el León XIII. Perdón porque el esfuerzo que hicieron nuestros ex alumnos, alumnos y un enorme y querido grupo de padres y la comunidad no ha llegado a cambiar una decisión tan triste. Pero llegó al corazón de cada uno de sus profesores. Gracias porque nos hemos visto reflejados y sostenidos en el dolor compartido, en la compañía, en el abrazo, en el puñito, en los mensajes, en los aplausos y en sus lágrimas. Gracias porque lucharon por el derecho a la Educación, un bien inalienable. Gracias a los padres por el trabajo, el tiempo y el ejemplo que a través de esta lucha les dan a sus hijos. “Hoy podan las ramas para que el árbol crezca más fuerte”. Triste y desafortunada metáfora utilizada para justificar la decisión, cuando en la poda se destruyen los buenos frutos y las ramas son educadores. Acoger, asilar y amparar -nuestro carisma- será para siempre el lema que guíe el camino de cada león y Madre Camila que, estamos seguros, nos acompaña en este dolor, nos ayudará y sostendrá, aunque hoy nos digan que “la decisión está tomada”.

Luis Gerardo Almaraz, Gemma Albarracín y 23 firmas más

Avenida Independencia 1.543

San Miguel de Tucumán

Pedido de disculpas

Por la presente deseo pedir formalmente mis disculpas al Instituto de Investigaciones Históricas Ramón Leoni Pinto, perteneciente a la facultad de Filosofía y Letras de la UNT, por haberme excedido en mis expresiones acerca de la “Randa testigo”, expuesta en la Casa Histórica, Museo Nacional de la Independencia, donde se hace referencia a un “hecho histórico relacionado con Montoneros“. Respeto mucho la labor de los investigadores y docentes de nuestra historia y deseo enmendar mi error, fruto del malestar y rechazo que me producen las cada vez más agresivas y grotescas “pintadas“ de todo tipo en nuestra ciudad, cuyos autores parecieran no medir el daño y la depredación que le ocasionan al patrimonio provincial. Es el caso del Colegio Nacional y toda la manzana que comparten el Ministerio de Educación y parte de la Policía de Tucumán. Ni el monumento al gran Sarmiento se salvaron de “los lápices seguirán escribiendo“, por tanto esos espacios públicos lucen casi totalmente pintarrajeados y depredados. Es tanta la impunidad de estos pintores destructores, que pareciera que ningún rincón del “Jardín de la República” se pueda salvar. Así como realzo la labor de Acción Poética de Tucumán, que dejó también pintada, en la misma manzana, su mensaje: “la tierra ama tus pisadas y teme vuestras manos“. Haciéndome eco de ese sentimiento, sumado al rechazo a aceptar tanto desprecio por nuestro patrimonio, es lo que me llevó a escribir esa carta de lectores; por lo tanto deseo disculparme ante los autores de esta expresión artística que, sinceramente, quizás malinterpreté, y me llevó a excederme en mis expresiones.

Miguel Ángel Sáez

Muñecas 616 4° piso C

San Miguel de Tucumán

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