"Me muero por jugar en Boca": una figura internacional quiere llegar al fútbol argentino y ya habló con Juan Román Riquelme
Lucas Torreira, con presente en Turquía y recorrido en su selección, volvió a expresar su anhelo de vestir la camiseta azul y oro, reveló un contacto directo con el presidente del club y dejó abierta la posibilidad de un desembarco cuando finalice su contrato actual.
SUEÑO. Lucas Torreira, volante de la selección uruguaya y figura del Galatasaray, volvió a expresar su deseo de jugar en Boca y confirmó una charla reciente con Juan Román Riquelme.
El mercado de pases volvió a encenderse en Boca Juniors por una confesión que no pasó desapercibida. Un futbolista de selección, con recorrido en las principales ligas de Europa, volvió a manifestar públicamente su deseo de vestir la camiseta azul y oro y confirmó que ya mantuvo una charla directa con Juan Román Riquelme.
Se trata de Lucas Torreira, volante uruguayo que actualmente juega en Galatasaray y que, una vez más, dejó en claro que su mayor anhelo como profesional es jugar en Boca Juniors. “Es el deseo más grande que tengo como jugador. No hay un día en que no piense en ese momento”, expresó en una entrevista reciente, mientras pasaba sus vacaciones en Fray Bentos.
Lejos de buscar impacto mediático, Torreira fue directo y sincero. Reconoció que su situación contractual no es sencilla (tiene vínculo vigente con el club turco hasta junio) y que su salida no depende únicamente de su voluntad. “La realidad es otra: tengo contrato y no es fácil. No sé cuánto valgo, eso no lo manejo yo. Lo que sí puedo controlar es lo que deseo y lo que puedo expresar”, explicó.
En ese contexto, el mediocampista reveló un dato que reavivó la ilusión en el mundo “xeneize” ya que habló recientemente con Juan Román Riquelme. Según contó, fue una conversación intensa y profunda, en la que el actual presidente de Boca le explicó cómo es el día a día del club y todo lo que implica ponerse esa camiseta. “Me estoy preparando para ese mundo, porque no es fácil”, confesó.
Torreira también fue prudente al marcar que el deseo, por sí solo, no garantiza nada. “Puede ser que no se dé. No pasa sólo por lo que uno quiere, también por el interés del club. Yo me preparo por si llega y también por si no”, afirmó, dejando abierta la puerta pero sin alimentar falsas expectativas.
El contrato del uruguayo con Galatasaray finaliza a mediados de año, lo que le permitiría negociar como jugador libre. Esa situación abre una ventana que Boca evaluará en función del proyecto deportivo y de las decisiones que tome la dirigencia para el plantel que hoy conduce Claudio Úbeda.
Mientras tanto, Torreira sigue acumulando gestos de identificación con el club de la Ribera y sosteniendo, cada vez que tiene la oportunidad, que su sueño sigue intacto. “Yo me muero por jugar en Boca”, repite, como una frase que ya se volvió habitual, pero que esta vez llegó acompañada de un contacto directo con Riquelme.



















