NO DEBIERA SUCEDER. El cáncer de mama tiene una detección tardía en entre el 10% y el 30% de los casos. Detectado a tiempo, hay sobrevida. telam
A causa de la pandemia del coronavirus, siete de cada 10 argentinas no realizaron la visita al médico para los controles preventivos del cáncer de mama, según la Encuesta Nacional de Opinión Pública sobre Cáncer de Mama presentada por la Fundación Avón.
La postergación de la visita al médico fue más común entre las mujeres menores de 40 años (69%), y de los estratos medio (74%) y bajo (76%); mientras que entre las razones predominó el miedo a contagiarse de Covid (51%) seguido por la falta de turnos (34%), falta de tiempo (13%) y dificultad laboral (10%).
Por otro lado, solo el 23% afirmó haber realizado los controles médicos con la frecuencia de siempre, casi tres de cada 10 aseguró haber disminuido la frecuencia y casi la quinta parte de las encuestadas dijo no haberse hecho ningún chequeo.
No obstante, el 74% de las argentinas considera el cáncer de mama como un problema muy grave, el 93% de las encuestadas consideró que es “muy importante” realizarse los chequeos anuales para prevenir la enfermedad y solo el 1% opinó que es “poco importante”.
El relevamiento nacional forma parte de un estudio más amplio, la Encuesta Regional de Opinión Pública sobre Cáncer de Mama 2021, desarrollada durante julio y agosto de 2021 en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay, a 7.000 mujeres mayores de 16 años.
“El propósito de esta encuesta es escuchar las voces, los temores, el conocimiento o la ausencia de información que tienen las mujeres de los países de Latinoamérica sobre el cáncer de mama, una enfermedad que detectada a tiempo tiene más del 90% de posibilidades de curación”, dijo Ana Inés Álvarez, directora ejecutiva de la Fundación Avón.
Pero el informe también enciende otras alertas: por un lado, “sólo tres de cada 10 mujeres de la región reconoce a la mamografía como el método de detección temprana más efectivo, mientras que más de la mitad de las mujeres considera a la autoexploración como el mecanismo más acertado”, a pesar de que la mamografía es reconocida por la comunidad médica internacional como la mejor vía para la detección temprana, “ya que permite identificar anomalías en las mamas aún antes de la existencia de signos externos”.
Como contrapartida, solo el 1% sabe que el cáncer de mama puede no mostrar síntomas en sus estadios iniciales y no presentar signos externos identificables a la vista o al tacto.















