Más allá de las múltiples críticas que obtuvo la plaza en varios de sus trabajos , el tiempo dirá si fueron acertados o no , y la calidad de los materiales empleados. Los bancos de madera, hay que saber que en Tucumán el clima es implacable y el mantenimiento será indispensable. Y tratándose de obra pública, sabemos que se tiende al abandono. Los pisos son sin dudas el material más caro que existe. Y es adecuado. Pero de aspecto sucio y con una colocación por sectores, deficiente. Se puede lavar con máquinas y hasta dar un plastificado. Pero el tiempo dirá. La parte botánica se reproducirá pronto gracias a nuestra tierra generosa. Así que ese tema mejorará sin dudar. Pero lo que no quiero pasar por alto es la fuente. Por alguna razón que desconozco, se ven sus chorros muy disminuidos. Por la punta ni siquiera sale agua. Y aparece apagada mucho tiempo. Los impulsores son chicos y la potencia de los motores bajó notablemente. Adjunto una fotografía anterior con todo su esplendor y el deprimido actual. ¿Puede ser que en pleno siglo XXI se retroceda al tratar de renovar algo? Trato de entender la idea por la pobreza visual lograda en tan hermosa fuente.
Daniel Mas
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