Cartas de lectores VII: estado calamitoso de las instituciones públicas

24 Diciembre 2021

Pasa con las escuelas, lo que pasa con las cárceles, y con casi todos los hospitales. No hay inversión. Crece la población escolar, la carcelaria y la necesitada de ser atendida dignamente en sus dolencias, y no crece acorde la infraestructura edilicia... ni que hablar de la calidad de lo que se vive en lo que hay... ¡Y ni se mantiene! Las escuelas públicas se cierran en unos días, y permanecen así hasta el día que reabren en febrero. No hay mantenimiento, las tapan los yuyos y los roedores, los baños tienen olores nauseabundos, y la respuesta siempre es igual: no nombran personal de limpieza y mantenimiento, ni tienen elementos para actuar. Educación pública... la que dicen mantener. Las cárceles están en las mismas malas condiciones que largo tiempo atrás, con el grave hecho de que los presos aumentaron y están hacinados inhumanamente, y en lugar de resocializarlos, se instala una escuela de delincuencia y salen peores. Y los hospitales... salvo honrosas excepciones... ¡los hospitales! El gobierno poco y nada invierte, y los médicos y personal sanitario ponen su sapiencia y contención, pero carecen de insumos, de salas apropiadas, de equipos. Además de ser muy mezquinamente pagados. Y dicen que los temas que deben ocupar y preocupar al Estado son, justamente, educación, seguridad y salud pública. Peor aún... dicen que los temas que los ocupan y preocupan son justamente esos... ¡Y qué gran mentira! Una más... entre las muchas que nos hacen minuto a minuto. Basta tener un hijo en edad escolar, un amigo o conocido preso, o un enfermo internado. Faltan tantas cosas. ¡Cómo desearía que los millones que se invierten en festejos llegaran y se distribuyeran equitativamente entre esas instituciones del Estado que languidecen en un descuido y olvido totales! Pero... ¡Bueno! Es como pedirle peras al olmo.

María Estela López Chehin


24 de Septiembre 1.431


Concepción

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