22 Febrero 2022
Yo camino por las plazas y veo el deterioro permanente. ¿Será porque ya no hay placeros? El vandalismo se hizo carne en una provincia desprotegida y es lamentable el deterioro, que va dañando más los espacios verdes y los que albergan a héroes, como también personajes mitológicos, que engalanan y traen a nuestra memoria leyendas y mitos al verlos. ¿A quién culpar? Es triste, lamentable cómo se maltrata lo que se construyó con arte y paciencia. Están instalados la indiferencia, el olvido y el daño permanente.
Carlos Rubén Ávila
rubenavila20@gmail.com
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