Según los cálculos de José Félix Risso en su carta del 05/07 (“Entradas Coldplay”), la banda británica se llevará 38 millones de dólares a las frías y avaras manos de los banqueros londinenses, lo que aparentemente provocaría que los bravos y valientes soldados que combatieron en la nefasta Guerra de Malvinas, y descansan hoy en el cementerio de Darwin, se revuelquen en sus tumbas. Suponiendo que el Reino Unido, y el malvado Boris Johnson, no sean respetuosos de las libertades individuales sobre las que ironiza el autor (y a su vez que el gobierno argentino si lo sea y permita a Coldplay llevarse íntegramente su dinero bien ganado por hacer felices a miles de argentinos con su trabajo) esos 38 millones de dólares representan en la recaudación fiscal del Reino Unido de 2021 (según el Banco Mundial) ¡el 0.00035%! Es, como mínimo, razonable pensar que el problema de Argentina no es que venga Coldplay, Dua Lipa, Roger Waters, Paul McCartney, los Rolling Stones a hacernos felices, sino, quizá, la falta de libertades para que el cuentapropista y el emprendedor argentino estén más atentos a pensar en mejores maneras de ofrecer su trabajo y crecer para generar empleo que en ver cómo sobrevivir a los vencimientos de Ingresos Brutos o a la inflación generada por el mismo Gobierno argentino. Piense en un país más o menos libre como Estados Unidos: Paul McCartney hace poco terminó su gira por el país del norte, se llevó su buena recaudación, y no se hizo eco de patriotas yanquis evocando la memoria de George Washington y el gran Thomas Jefferson reclamando que un inglés se lleva el dinero de los estadounidenses a la metrópoli que controlaba la ex colonia. O volvamos a Coldplay, las cuatro funciones en el Stade de France en París no parecen hacerle mella a los franceses y su patrimonio (y mire que son hábiles protestadores y cortadores de calles, recuerde los chalecos amarillos). Así que le recomiendo al autor que no se haga mala sangre. Si el Reino Unido quisiese guerrear con nosotros, no creo que influya mucho los dólares de Coldplay (convertidos al ficticio cambio oficial por el Banco Central, claro) en su presupuesto militar. Apenas le alcanzaría para comprar unas 3 decenas de misiles Exocet (que probablemente se gasten apenas el primer día del hipotético conflicto). Puedo recomendarle algunos temas o incluso discos de Paul McCartney para que aprecie al mejor músico del mundo (“Silly Love Songs” sería un buen punto de partida para dejar de amargarse), o incluso que vea al mejor futbol del mundo, si gusta de este deporte (la Premier League arranca en agosto). Si aún quiere enojarse, mejor apunte su ira a los que fueron parte del gobierno argentino en las numerosas fallidas negociaciones previas a la Guerra (en “Fuimos Todos” del Tata Yofre hay un buen detalle de las mismas) que podrían haber evitado las injustas muertes de los que hoy descansan (espero en paz) en el Cementerio de Darwin. O, mejor aún, tome LA GACETA y lea la sección económica. Hay muchos más motivos para estar enojados con el presente que con el pasado.
Yaser Morales
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