08 Septiembre 2022

Leí la apología publicada sobre la “perestroika” y el libro escrito por Gorbachov. Al respecto, me permito disentir sobre las alabanzas del ex presidente de la URSS, por cuanto fue el responsable del desmantelamiento que se produjo en Rusia como consecuencia del compromiso contraído con Reagan. No creo en la inocencia de Gorbachov al convenir sobre el desarme nuclear acordado con el entonces presidente de los EE.UU., porque mientras él se ocupaba de desmantelar su país, en muchos aspectos de su industria y de los avanzados logros en la astronáutica, Norteamérica siguió con sus proyectos de incrementar su armamento nuclear, a la par que concretar la invasión a otros países con el objeto de apoderarse del petróleo, acciones que siempre trata de justificar ante el mundo con cualquier pretexto. Cabe recordar que antes del acuerdo por el desarme, la Unión Soviética había construido el más grande avión de carga con seis turbinas, en el cual entraba un Jumbo 747 sin alas dentro de su fuselaje, según se publicó en un documental de la TV. En esta dirección, Gorbachov también se ocupó de abandonar y destruir gran parte de Baikonur, el importante centro de lanzamiento de los cohetes más poderosos del mundo. Es lógico pensar que no fue en vano el regalo de un costoso tapado de piel que el ex presidente Reagan le hizo a Raísa, esposa de Gorbachov cuando se reunieron en Suiza. En cuanto al Premio Nobel, es obvio que su adjudicación siempre estuvo condicionada por determinada ideología. De lo contrario, J. L. Borges hubiera recibido su premio.

Humberto Hugo D’Andrea


hdandrea95@gmail.com

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