Eduardo Núñez Campero.
El fallecimiento del psicólogo Eduardo Núñez Campero ha sido una sensible pérdida para sus pacientes, sus alumnos y sus colegas, así como para la organización del psicoanálisis en la provincia y en el país, y para la defensa de la teoría que supo impulsar el recordado Oscar Massota desde su relación con las vanguardias artísticas que se proyectaron desde el Instituto Di Tella en los años 60.
En su homenaje, el Colegio de Psicólogos recuerda cómo defendió la profesión, desde la institución de la que fue presidente a mediados de los 80. Destaca que participó en la fundación de distintas instituciones psicoanalíticas, como la Asociación del Norte de Tucumán, el Círculo Tucumán de la EOL, la Asociación Freudiana de Psicoanálisis, y en la actualidad participaba en el IOM-Cid Tucumán. También fue presidente de la Federación de Psicólogos de la República Argentina (1989), cargo desde el cual desarrolló sus propuestas.
El psicoanálisis lacaniano fue su lucha y él fue uno de sus referentes en la región. Lo militó como teoría pero también en su contacto cotidiano con sus pacientes; en esa lucha por desplazar o deslizar el foco de una “enfermedad”. Además le interesaban la vida política y el fútbol en particular; así como una imagen lo puede mostrar entusiasmado en la platea de Atlético Tucumán, le importaba reflexionar sobre estos menesteres. Del mismo modo, investigaba sobre su actividad y atendía a sus pacientes, al mismo tiempo que defendía la profesión; por ello, colaborar en organizar el psicoanálisis en la provincia, donde el ingreso a la carrera se había cerrado con la llegada de la dictadura en 1976, no fue nada sencillo ni exento de riesgo.
Su partida deja una huella profunda entre quienes lo conocieron, así como en el psicoanálisis en Tucumán.



















