La discusión por la conveniencia o no de reformar la Constitución provincial volvió a instalarse a partir de los dichos del propio gobernador, Osvaldo Jaldo. Opositores coincidieron en que es oportuno actualizar la Carta Magna para echar mano al sistema electoral; sin embargo, en el oficialismo no todas las voces son coincidentes. “No es el momento”, dijo sin rodeos el legislador Roberto Chustek (PJ).
“Quizá haga falta una reforma constitucional, pero no solo cuestiones electorales. Una reforma debe contemplar los problemas reales de la gente. Hoy muchos tucumanos no tienen acceso a servicios, a agua, a luz, a cloaca; no tienen acceso a un techo propio. Si no, no tiene sentido una reforma constitucional”, había dicho Jaldo el martes en Panorama Tucumano, el programa de LG Play. Varios parlamentarios de la oposición se sumaron a la idea y consideraron que lo principal es modificar el régimen electoral. Chustek, en tanto, no cree que sea necesario abordar esa temática en este contexto del país.
“Considero que no es el momento para hablar de una reforma constitucional, teniendo en cuenta la crisis social que estamos viviendo producto del ajuste salvaje que se está llevando a cabo a través de las medidas del Gobierno nacional. Son medidas que destruyen las economías regionales y la industria nacional, arrastrando hacia la pobreza a miles de familias de clase media y hacia la indigencia familias de escasos recursos”, afirmó el parlamentario que asumió por la licencia del referente de ese espacio, Gerónimo Vargas Aignasse.
Según Chustek, la situación social será dramática en los próximos meses. “Aumentarán los despidos; de la construcción sustancialmente ante la paralización de la obra pública. Se producirá el cierre de pequeñas y medianas empresas con todo el impacto social que ello trae aparejado. En Tucumán especialmente con la apertura indiscriminada de importaciones, impactará sobre la industria madre de nuestra provincia provocando crisis social y económica. Es imposible esperar crecimiento en este contexto, salvo de la pobreza y la miseria”, afirmó.
“El Estado provincial tendrá un rol fundamental para la contención social ante la irresponsabilidad y el brutal ajuste del Gobierno nacional. Nuestro gobernador lo expresó claramente: es necesario garantizar la paz social, con políticas activas de un Estado presente. Por ello, pretender instalar como tema hoy una reforma constitucional… considero que no es algo que a la sociedad le pueda interesar, tal vez si en otro clima social”, cerró Chustek.