En esta segunda entrega de “Citas de lectura” charlamos con Santiago Garmendia, escritor, doctor en Filosofía y docente de la UNT. Mediante una serie de preguntas tratamos de acercarnos al mundo de los libros desde la perspectiva de cada entrevistado.

Les preguntamos sobre lo que leyeron, lo que tienen pendiente, lo que consideran que hay que leer y los autores y fragmentos que se les han quedado grabados a fuego. Hablar de libros es una forma de contagiar el amor por la lectura y de despertar las ansias de cultivar un hábito que, como decía Jorge Luis Borges, “debe ser una de las formas de la felicidad”.

A Santiago le gusta decir que su biblioteca “tiene vida propia” y que a veces no se lleva muy bien con su propia vida porque ambas tienden a desacomodarse cuando parecía que ya habían encontrado su lugar. Se declara fanático de la ciencia ficción y de la literatura fantástica, por eso recomienda leer a Ray Bradbury y J.R.R. Tolkien, entre otros. Confiesa que a veces le gustaría tener algo de la chispa que César Aira despliega en “Parménides” y que si tuviera que elegir alguna adaptación de un libro llevado al cine sería “El señor de los anillos”.

Este recorrido por la librería también es una excusa para pasear por diferentes escenarios literarios y fantasear, por ejemplo, sobre aquellos personajes con los que le hubiese gustado entablar una amistad. Según Santiago las personalidades de los detectives siempre le fascinaron, asi que se imagina buen amigo de Sherlock Holmes. “¿Y con qué escritor te hubiese gustado salir a tomar unas copas?”, le preguntamos. En el plano de lo imposible confiesa que con (Jorge Luis) Borges y (Adolfo) Bioy Casares.

Según Santiago cada vez que uno se encuentra con un libro “hay una promesa de felicidad” y le gusta que le recomienden lecturas sin contarle mucho de qué tratan. Como buen filósofo que es siempre busca textos que disparen reflexiones del tipo existenciales, da como ejemplo los viajes de Gulliver porque “hay toda una discusión sobre la idea de explorar y de viajar”.

Al momento de elegir algunas recomendaciones, se inclina por “Ciudades invisibles” de Ítalo Calvino, una compilación de tres novelas de Michel Houellebecq y “Homo Sacer” de Giorgio Agamben.

Una de sus citas predilectas pertenece a Macedonio Fernández y está en el libro “Adriana Buenos Aires (la última novela mala)”. Santiago la recuerda algo así: “La verdadera tragedia es el olvido y de ésta tragedia lo peor, lo más desesperante, es que ocurra sin que se advierta... y ese es el fin del amor”.

“¿Cómo le contagias a los chicos las ganas de leer?”, le preguntamos aprovechando que tiene cinco hijos y quizás algún consejo pueda resultar útil. Santiago cuenta que les compra libros, algunos en inglés también a modo de juego y eso es lo que van leyendo. “Trato de que el libro sea la aventura”, sostiene y por eso no le interesa imponerles su propia expectativa en cuanto a cultura y formación.

“Trato de no abrumar -apunta Garmendia-; recuerdo a mi padre frente a su biblioteca gigante diciendo: ‘tranquilo, todos esos libros no los hemos leído, leímos algunos nada más’”.

Son muchas las preguntas que lanzamos en estas “Citas de lectura”, una manera de reencontrarnos con el placer de leer sin solemnidades, de forma descontracturada y surfeando todos los temas posibles.

› Santiago Garmendia

Colaborador de LA GACETA y de LA GACETA Literaria, y en la revista cultural Dixi /He dicho. Ha escrito y editado libros sobre filosofía contemporánea y filosofía del lenguaje. Su tesis “Lenguaje y realidad en Wittgenstein” (2014) ha sido publicada en la Serie Tesis de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. Su primera obra de ficción fue la novela “La religión de los dioses” (Culiquitaca, 2015). Su segundo libro fue la compilación de cuentos “Mal de muchos” (Lago, 2016) y el tercero, “Demonios y tormentos” (Lago y La Papa, 2022). Especialista en filosofía del lenguaje y en filosofía contemporánea, ha publicado numerosos artículos académicos en revistas científicas de habla hispánica y extranjera. Nació en 1976 en San Miguel de Tucumán, ciudad en la que reside.