El kirchnerismo manifestó su firme oposición a la designación por decreto de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como jueces de la Corte Suprema de Justicia. José Mayans, líder del bloque de Unión por la Patria en el Senado, advirtió que su bancada rechazará cualquier nombramiento que no cuente con el acuerdo constitucional del Poder Legislativo. Esta postura fue comunicada previamente al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y ratificada en reuniones recientes del bloque kirchnerista.
El presidente Javier Milei anunció su intención de nombrar a Lijo y García-Mansilla mediante un decreto en comisión, una medida que permitiría su incorporación temporal al máximo tribunal sin la aprobación del Senado. Sin embargo, esta acción ha generado críticas desde diversos sectores políticos, que cuestionan la legalidad y legitimidad de eludir el proceso legislativo establecido para tales designaciones.
La Constitución Nacional establece que el Congreso retomará sus sesiones ordinarias el 1 de marzo, momento en el cual el Senado podría abordar este conflicto institucional. Para rechazar un pliego de designación en la Corte Suprema, se requiere el voto de al menos 25 senadores, número que el bloque de Unión por la Patria supera con sus 34 integrantes. Este escenario anticipa un enfrentamiento político y jurídico en torno a la composición y autonomía del máximo órgano judicial del país.