El mundo del tenis amaneció sacudido por una noticia inesperada. Novak Djokovic, el máximo ganador de Grand Slams de la historia y una de las voces más influyentes del circuito, anunció su salida inmediata de la Professional Tennis Players Association (PTPA), el sindicato de jugadores que él mismo impulsó y fundó en 2020. La decisión fue comunicada a través de un mensaje en sus redes sociales y rápidamente se viralizó en todo el planeta.
En su comunicado, el serbio dejó una frase que prendió todas las alarmas: “Este capítulo ya está cerrado”. Djokovic explicó que ya no se siente representado por la actual conducción de la PTPA y remarcó que sus valores dejaron de coincidir con el rumbo que tomó la organización. Además, manifestó que en los últimos tiempos tuvo “preocupaciones sobre transparencia y gobernanza”, en una señal clara de ruptura interna.
La PTPA nació con la idea de otorgar mayor poder de decisión a los jugadores, especialmente a los que no integran la élite, y planteó durante años un frente de tensión con los organismos tradicionales del tenis mundial. Sin embargo, la salida de Djokovic deja al sindicato sin su principal figura y referente político, generando incertidumbre sobre su futuro y su capacidad de influencia.
Mientras tanto, “Nole” aseguró que quiere enfocarse exclusivamente en su carrera profesional, su familia y en contribuir al deporte “de maneras alineadas con sus principios e integridad”. El anuncio llega en un momento clave de su trayectoria, cuando cada movimiento alimenta la especulación sobre cómo será el tramo final de su vida deportiva.
Un golpe para la PTPA y un mensaje al circuito
Por ahora, la organización no emitió un pronunciamiento formal. Lo cierto es que, sin Djokovic, pierde a su embajador más poderoso y queda instalada la pregunta: ¿es el inicio del final para el sindicato o simplemente otro capítulo en la larga disputa de poder que atraviesa al tenis mundial?