Durante su paso por el streaming de Luzu TV, Lionel Messi se tomó un tiempo para reconstruir uno de los mitos más grandes de su infancia: su prueba en River Plate. Lejos de las versiones cruzadas que circularon durante años, el crack relató en primera persona cómo fue aquella tarde en la que estuvo a un paso de vestir la banda roja antes de partir hacia el Barcelona.
"Me llevaron a probar a River. Jugué con chicos más grandes, yo era categoría 87 y jugué con los 85", comenzó relatando "Leo". En esa práctica, compartió cancha con Federico Higuaín (hermano mayor de Gonzalo) y tuvo una actuación consagratoria: marcó tres goles. La respuesta del entrenador de turno fue inmediata. "Me dijeron: 'Quedate, traé el pase y te pagamos el tratamiento'", recordó Messi, haciendo referencia al costoso tratamiento de hormonas de crecimiento que su familia ya no podía costear por su cuenta.
Sin embargo, el sueño de Núñez se topó con un obstáculo burocrático en Rosario. Según explicó el capitán, Newell’s nunca aceptó otorgarle el pase: "Fui a buscar el pase en Newell's y me sacaron cagando. No me lo dieron nunca". Messi aclaró que, en ese entonces, el club rosarino no le brindaba asistencia con el tratamiento, pero tampoco estaba dispuesto a dejar ir a su mayor promesa a un rival directo del fútbol argentino.
Ante la negativa de la "Lepra" y la insistencia de su padre por encontrar una solución económica a su problema de salud, surgió la posibilidad del viaje a España. "Después me salió lo del Barcelona", sintetizó Leo. Aquel "no" de Newell's y la oportunidad que River no pudo concretar por falta de papeles terminaron siendo el prólogo necesario para su llegada a La Masía y su posterior reinado en Europa.