Antes del desembarco de Javier Faroni en diciembre de 2021, la administración de los ingresos internacionales de la Asociación del Fútbol Argentino ya se movía a través de un entramado de empresas y operadores que hoy vuelve a quedar bajo la lupa judicial. Una investigación publicada por Daniel Santoro en Clarín reconstruyó cómo funcionaba ese circuito previo, con el nombre del contador santiagueño Marcelo Saracco como pieza central.
Saracco, hombre de estrecha confianza del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, fue durante varios años el encargado de coordinar empresas que cobraban derechos vinculados a la imagen de la Selección, partidos amistosos y explotación comercial en el exterior. Entre esas firmas aparecen Odeoma, Decitel, Goldmedalsports, Q22 y, más tarde, Stratega Consulting, registrada en Gran Bretaña.
De acuerdo con fuentes judiciales, a través de ese entramado se habrían movido cerca de 20 millones de dólares antes de que TourProdEnter, la empresa ligada a Faroni, pasara a concentrar la recaudación internacional de la AFA. Saracco, radicado entre España y Miami, fue el primer armador de esa estructura financiera, que permitía canalizar fondos fuera del país en un contexto de cepo cambiario.
La figura de Stratega aparece como uno de los últimos “ductos” descubiertos dentro de ese esquema. En los archivos internos de la AFA, la empresa figura como receptora de ingresos por derechos de imagen, partidos amistosos y acuerdos vinculados a apuestas online. Según la documentación, Stratega también intervino en la provisión de contenidos audiovisuales para plataformas de apuestas, reemplazando a compañías como Perform y Metro World Digital.
En el Boletín N° 5921 del Consejo Directivo de la AFA, de mediados de 2021, se dejó constancia de la aprobación de propuestas presentadas por Stratega Consulting para el suministro de video a casas de apuestas, con el argumento de evitar “baches financieros”. Incluso, consta un contrato que obligaba a Stratega a pagar cinco millones de dólares a los diez días de aceptada la oferta.
Saracco no sólo operaba a través de esas sociedades. En Santiago del Estero participó en varias empresas y mantuvo vínculos empresariales y políticos en la provincia. También aparece mencionado en actividades oficiales del gobierno santiagueño en ferias internacionales, como la South Summit de Madrid, donde fue fotografiado junto a empresarios locales.
La investigación de Clarín también reveló que Odeoma había firmado contratos con la AFA por montos cercanos a U$S 1,8 millones cada uno, vinculados a proyectos como el llamado “fútbol virtual” y a propuestas comerciales relacionadas con el VAR y el PRODE. Algunos de esos acuerdos fueron rescindidos más tarde por decisión de la conducción encabezada por Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
En ese recorrido, las empresas de Saracco cumplieron un rol clave en la cobranza de contratos internacionales, un mecanismo que, según fuentes judiciales, habría permitido eludir restricciones cambiarias vigentes en los gobiernos de Cristina Kirchner y Alberto Fernández. También circulan versiones en tribunales sobre movimientos financieros locales, aunque hasta ahora no lograron ser comprobados.
Con el ingreso de Faroni en 2021, Saracco perdió el control central de la operatoria internacional, aunque continuó vinculado a distintos negocios relacionados con la AFA. Hoy, su nombre vuelve a aparecer en el radar judicial, en una causa que busca reconstruir cómo fue la evolución del circuito financiero del fútbol argentino antes y después del cambio de administrador.
La ruta del dinero, que hoy investiga la Justicia en relación con TourProdEnter, no comenzó en 2021. Tuvo un capítulo previo, menos visible pero igual de complejo, que ahora empieza a ser reconstruido en los expedientes. Y en ese capítulo, Saracco aparece como una de las figuras que ayudó a diseñar el primer esquema de recaudación internacional de la AFA en la era Tapia.