Las recetas caseras sin harina ni azúcar ganan cada vez más espacio entre quienes buscan opciones más saludables para el día a día. En ese camino, el budín de zanahoria y manzana se presenta como una alternativa práctica y nutritiva, elaborada con ingredientes simples y fáciles de conseguir.

Panqueques de avena y chocolate en taza: la receta saludable que se hace sola y sin mezclar

Gracias al dulzor natural de la fruta y a la humedad que aporta la zanahoria, este budín logra una textura suave y sabrosa sin necesidad de azúcares agregados ni harinas refinadas. Ideal para la merienda o para acompañar el mate, es una preparación que combina sabor y bienestar en partes iguales.

Budín de zanahoria y manzana: la lista de ingredientes que se necesitan

Esta receta destaca por utilizar ingredientes simples que probablemente ya tenés en tu cocina:

- Frutas y vegetales: 2 manzanas medianas y 2 zanahorias.

- Base: 1 taza de harina de avena (podés licuar avena instantánea hasta que sea polvo).

- Aglutinante: 2 huevos.

- Leudante: 1 cucharadita de polvo para hornear.

- Dulzor: Miel o el endulzante de tu preferencia (stevia, mascabado).

- oque crocante (Opcional): Un puñado de almendras y nueces picadas.

Paso a paso: el secreto para lograr un budín esponjoso y húmedo

1- Preparación de la base líquida: Lavá, pelá y rallá finamente las zanahorias y las manzanas. Tip experto: Si las manzanas sueltan mucho jugo, escurrí apenas el excedente para que el budín no quede apelmazado. Llevá todo a un bol y mezclá con los huevos.

2- Integración de secos: Incorporá la harina de avena de a poco, junto con el polvo para hornear. Sumá la miel o el endulzante elegido. Revolvé con movimientos envolventes hasta lograr una mezcla homogénea.

3- El reposo clave: Dejá reposar la masa unos 5 a 10 minutos. Esto permite que la avena se hidrate con la humedad de la fruta, logrando una textura final mucho más suave.

4- Horneado: Precalentá el horno a 180 °C. Aceitá una budinera y volcá la preparación. Coroná con los frutos secos picados para sumar textura.

5- Punto justo: Horneá entre 20 y 30 minutos (el tiempo puede variar según el horno). Realizá la prueba del palillo: si sale limpio, está listo.

6- Desmolde: Es fundamental dejar enfriar antes de desmoldar para evitar que el budín se rompa, debido a su estructura húmeda y tierna.