La jornada de cuartos de final del Australian Open 2026 dejó una imagen que trascendió el resultado deportivo. En la Rod Laver Arena de Melbourne, Novak Djokovic protagonizó un duelo de contrastes: fue superado tenísticamente por Lorenzo Musseti durante dos sets, mostró una integridad ejemplar en un momento crítico y terminó avanzando a las semifinales de manera fortuita por el retiro de su rival.

El incidente que marcó la ética del partido ocurrió en el cierre del segundo set. Djokovic, cuarto cabeza de serie, se encontraba en una situación límite frente a un Musetti (5° preclasificado) que dominaba el juego a placer. En un punto crucial, el serbio subió a la red y ganó el tanto con una volea tras un tiro cruzado del italiano que salió desviado.

Aunque el umpire le otorgó el punto, Djokovic se acercó a la silla para confesar que la pelota había tocado el marco de su raqueta antes de salir, concediéndole el punto a su rival. Esa corrección permitió a Musetti igualar el game y posteriormente quebrar el servicio para ponerse 6-4 y 6-3, dejando a "Nole" al borde del abismo. “Hoy él se merecía ganar, sin dudas. Merecí perder”, confesó el ganador de 24 Grand Slams tras el partido, reconociendo que la honestidad se impuso a su instinto competitivo.

Del baile a la lesión

Hasta el inicio del tercer parcial, el partido tenía un solo dueño. Musetti, de 23 años, jugaba un tenis de alto vuelo con apenas 8 errores no forzados contra los 18 del balcánico. “No he sentido la pelota en todo el partido, no sabía qué esperar por su parte. Me veía de camino a casa”, admitió Djokovic sobre su sensación en la cancha.

Sin embargo, el destino cambió drásticamente. Al comienzo del tercer set, el italiano sintió un “pinchazo” en su pierna derecha. “Seguí jugando porque estaba jugando realmente bien, pero el nivel de dolor iba cada vez más alto. No había mucho que decir ni hacer”, lamentó Musetti, quien terminó retirándose entre lágrimas.

El joven italiano sospecha que sufrió un desgarro, que incluso podría dejarlo afuera de la gira sudamericana en polvo de ladrillo. “Iba dos sets arriba contra Novak y estaba jugando así. Tener que retirarme es algo que nunca habría imaginado. Es desafortunado”, declaró en conferencia de prensa.

La empatía del campeón y lo que viene

El retiro de Musetti depositó a Djokovic en su 13ª semifinal en Melbourne Park. Lejos de celebrar con euforia, el serbio de 38 años se mostró empático con su colega. “Es una lástima para él. Hoy fue, con diferencia, el mejor jugador. Me siento afortunado. El tenis es un deporte muy físico y llevamos nuestro cuerpo al límite; conozco la sensación porque la he sufrido varias veces”, reflexionó.

El camino de Djokovic en este 2026 ha sido particular. Tras victorias sólidas en las primeras rondas ante Pedro Martínez, Francesco Maestrelli y Botic van de Zandschulp, se benefició de la baja de Jakub Mensik en octavos y ahora del retiro de Musetti en cuartos.

El desafío subirá de nivel en la próxima instancia: enfrentará a Jannik Sinner, el número dos del mundo. El historial reciente favorece al italiano, quien ganó seis de los últimos 10 enfrentamientos y acumula cinco victorias al hilo sobre el serbio.

Del otro lado del cuadro, el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, chocará ante Alexander Zverev (3°), completando unas semifinales de lujo para el primer Grand Slam de la temporada. Djokovic, con 10 títulos en Australia bajo el brazo, sigue en carrera por agrandar su leyenda, demostrando que la vigencia -y el fair play- siguen intactos.