La diputada nacional de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, volvió a quedar en el centro de la polémica tras atacar públicamente al niño activista por los derechos de las personas con autismo Ian Moche, de 12 años, y a su madre, Marlene Spesso. Luego de que la mujer respondiera a las agresiones, la legisladora redobló sus declaraciones con nuevos insultos.
Lemoine acusó al menor de “actuar de autista” y afirmó que su madre “no está bien de la cabeza”, en expresiones que generaron un fuerte repudio en redes sociales y en distintos sectores vinculados a la discapacidad.
Los dichos de Lilia Lemoine en televisión
Las declaraciones se produjeron el martes por la noche durante un debate en LN+ sobre la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, una política que ya se aplica en Australia y que se discute en países como Francia y España.
En ese contexto, y sin relación directa con el tema, Lemoine introdujo el caso de Ian Moche para cuestionar el rol de los padres en el uso de redes sociales. “Estamos en una sociedad hipócrita donde una señora puede lucrar con un hijo menor de edad y llevarlo a los medios haciéndolo actuar de autista”, lanzó la diputada.
Luego agregó: “Hablo de la madre de Ian Moche, una mujer que no está bien de la cabeza con lo que hace”, y volvió a poner en duda la condición del niño al referirse a él como “supuestamente autista”.
Un ataque reiterado contra el niño activista
No es la primera vez que Lemoine apunta contra Ian Moche y su familia. A mediados de 2025, la diputada ya había acusado a su madre de “usar a su hijo para hacer plata” y, meses después, sugirió que debía ser denunciada por “maltrato infantil” por exponerlo en medios de comunicación.
En el mismo programa, la legisladora insistió en vincular el activismo del niño con el kirchnerismo y el “wokismo”, sin aportar pruebas ni desarrollar argumentos concretos que conectaran el caso con el debate sobre redes sociales.
La respuesta de Ian Moche: “Me pareció horrible”
Este miércoles, Ian Moche y su madre respondieron a los dichos en el programa Lape Club Social, por América TV. “Me sorprendió mucho, y al mismo tiempo no me sorprende. Me pareció muy feo, horrible. No me gusta que ataquen a mi mamá ni a mi familia”, expresó el niño.
“Sabemos que este tipo de cosas no nos van a detener como activistas”, agregó, visiblemente afectado pero firme en su postura.
Ian también cuestionó directamente a la diputada por haber dicho que él “actúa” su condición: “¿Qué puede llegar a saber de lo que es actuar como una persona autista si el autismo es una condición en donde cada persona es diferente?”, planteó.
La defensa de su madre y el diagnóstico médico
Por su parte, Marlene Spesso recordó que históricamente las madres fueron estigmatizadas y culpabilizadas por el autismo de sus hijos. “Siempre nos trataron de heladeras, de madres frías. Yo tengo el diagnóstico de Ian desde los dos años y medio, con un montón de profesionales que lo acompañaron desde muy chico”, explicó.
También detalló que el Certificado Único de Discapacidad (CUD) fue tramitado cuando Ian tenía 8 años, mucho antes de que se convirtiera en una figura pública. “No tengo por qué mostrarlo, pero existe”, remarcó.
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, defensor de Ian y su madre, confirmó que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) otorgó el CUD en 2020 y que acredita su pertenencia al espectro autista nivel 1, con vigencia hasta febrero de 2030.
“Hay que responder con amor”
Spesso consideró que los ataques forman parte de una provocación política y advirtió sobre el clima de violencia discursiva. “No estamos acostumbrados a responder. La violencia instalada que estamos viviendo no la vivimos nunca”, afirmó.
Y cerró con un mensaje directo: “Hay que contestar con amor y no con provocación”.
Mientras tanto, los dichos de Lemoine continúan generando repudio y reabren el debate sobre los límites del discurso público, especialmente cuando involucra a niños, discapacidad y violencia simbólica desde el poder.