Cayó Matías Enzo Roldán, alias "El Tucumano", uno de los principales acusados por la violencia en el Congreso durante la sesión por la reforma laboral. Roldán, sindicado como uno de los responsables de los ataques con bombas Molotov, fue identificado gracias a un tatuaje. El Ministerio de Seguridad ya identificó a 17 sospechosos por "violencia extrema".
La investigación por los graves disturbios ocurridos frente al Congreso durante la marcha contra la reforma laboral dio un paso clave con la detención del tucumano. Roldán era uno de los objetivos prioritarios del Ministerio de Seguridad Nacional, señalado por participar activamente en los ataques con bombas Molotov contra las fuerzas de seguridad.
Un tatuaje como prueba clave
La detención de Roldán fue llevada a cabo por efectivos de la Comisaría Vecinal 1B en la calle Montevideo al 300, en pleno centro porteño.
Según informaron fuentes policiales, los agentes lo reconocieron por ser un "asiduo concurrente" de la zona. Sin embargo, lo que selló su suerte fue un detalle físico irrefutable: un tatuaje en su brazo izquierdo que coincidía con las imágenes captadas por las cámaras de seguridad durante los incidentes.
"El Tucumano" cuenta con un frondoso prontuario por delitos contra la propiedad. Tras su captura, el juez Gonzalo Rua, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 6, avaló el procedimiento y dispuso que permanezca a derecho mientras avanza la causa por "violencia extrema" y "atentado a la autoridad".
El segundo detenido fue identificado por biometría
Junto a Roldán, también fue capturado Néstor Gabriel Barrera, quien fue localizado mientras dormía en un cajero automático en Palermo. Barrera, que no portaba documentos y reaccionó de forma agresiva ante la policía, fue identificado mediante el sistema "Face Expert" de la Policía Científica. Al igual que "El Tucumano", Barrera posee antecedentes penales por robo.
A pesar de estos arrestos, la lista de sospechosos identificados por el Ministerio de Seguridad asciende a 17, lo que deja a 15 personas todavía prófugas.
La acusación por disturbios a "terrorismo"
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, fue contundente al calificar los hechos. Según la funcionaria, los implicados -entre los que se encuentran barrabravas y sectores de izquierda combativa- no buscaban solo manifestarse, sino "desestabilizar las instituciones".
"Llevaban mochilas con bidones de nafta, bombas molotov, bulones para tirar con gomeras y palos convertidos en lanzapalos", detalló Monteoliva. Ante la gravedad del material incautado y la organización detectada, el Ministerio anticipó que presentará una denuncia por terrorismo, al argumentar que el uso de artefactos explosivos buscaba generar caos social y poner en riesgo la vida de terceros.