En medio de una negociación contrarreloj, el Gobierno nacional decidió ceder ante las exigencias de sus aliados en la Cámara de Diputados y eliminará el artículo 44 del proyecto de la reforma laboral. La cláusula, que había sido incorporada por el Senado, proponía reducir las remuneraciones de los trabajadores en licencia por enfermedad o accidente, un punto que generó un rechazo unánime en los bloques "dialoguistas".
La presión del PRO, la UCR y los bloques provinciales liderados por el gobernador salteño Gustavo Sáenz fue determinante. Sin los 15 votos de este último sector, el oficialismo no garantizaba el quórum necesario para sesionar. “La mejor manera de lograr la ley es dando de baja el artículo 44”, sentenció Cristian Ritondo (PRO), marcando el límite de la negociación.
La senadora Patricia Bullrich había anticipado que durante su tratamiento en Diputados el oficialismo avanzaría con la modificación del texto proveniente de la Cámara alta, aunque persistían dudas sobre si los cambios se iban a realizar al momento de la reglamentación o a través de un nuevo dictamen.
Las discrepancias de los aliados
En los últimos días, representantes de los bloques dialoguistas le habían hecho sentir el rigor al oficialismo al rechazar el tratamiento de la iniciativa tal como provenía del Senado ya que estaban en desacuerdo con la modificación del régimen de licencias. "La mejor manera de lograr la ley de modernización laboral es dando de baja el artículo 44", había anticipado Cristian Ritondo.
Con este cambio, el proyecto deberá regresar al Senado. El objetivo de Javier Milei es político y simbólico para sancionar la ley antes del 1° de marzo para exhibirla como un "trofeo" de gestión durante la apertura de las sesiones ordinarias. Sin embargo, el camino no está despejado, porque el interbloque de Provincias Unidas y Unión por la Patria ya preparan dictámenes propios, mientras la CGT aumenta la presión sobre el plenario de comisiones.