En medio del paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el empresario del transporte interurbano Sergio Gómez Sansone quedó en el centro de la escena tras la viralización de un video en el que denuncia aprietes y bloqueos contra sus unidades en la Terminal de Ómnibus.
Gómez Sansone, titular de la línea 8 y de la empresa San Pedro de Colalao, aseguró que un grupo vinculado al dirigente César González impidió la salida de colectivos y provocó daños en las unidades que intentaron prestar servicio durante la medida de fuerza.
“Hemos llegado a la terminal a ver los servicios de salida de las 9.30 y 20 patoteros del entorno de González nos rotularon -nos pincharon- los neumáticos de tres coches, impidiendo la salida de los servicios”, afirmó el empresario en diálogo con LA GACETA, quien dijo que los hechos fueron advertidos por usuarios y personal policial.
“Es una extorsión”
El conflicto se desató cuando la empresa decidió diagramar un esquema reducido de servicios pese al paro. Según explicó Gómez Sansone, de los 150 trabajadores de la firma, 50 aceptaron trabajar y se organizó un cronograma especial para garantizar el regreso de los choferes antes de la medianoche.
“Lo que hay es una extorsión condicionada. Nosotros convocamos a los trabajadores que querían trabajar. Estos malditos terminaron haciendo todo este daño”, sostuvo.
El empresario justificó su decisión en el aporte estatal que recibe el sistema de transporte. “El Gobierno de la provincia pone más de 6.000 millones de pesos para que el servicio funcione, y el 100% va a salarios. Es descabellado que ese esfuerzo termine afectando a la gente común con una medida de fuerza”, argumentó. Y agregó: “No pueden utilizar la provincia para dejar a toda la comunidad abandonada”.
“No es defensa de trabajadores, es defensa de la caja”
Durante la charla con Buen Día Verano, Gómez Sansone acusó a sectores sindicales y empresariales de actuar en connivencia. “Si leen la carta al director que publiqué hoy, van a entender lo que es la mafia del transporte público en Tucumán”, lanzó.
Según su mirada, el trasfondo del conflicto no es la defensa de los trabajadores sino la disputa por el control del sistema. “Es mentira que defienden derechos. Están defendiendo su caja sindical, la posibilidad de seguir apretando empresarios y repartiéndose el mapa del transporte público”.
También cuestionó la metodología del paro en el contexto del debate legislativo por la reforma laboral. “El Congreso está debatiendo una ley con representantes elegidos por el pueblo. Si quieren cambiar las reglas, armen un partido político, preséntense y ganen. No se puede torcer el brazo a través del apriete”, planteó.
“Estoy a favor de la República”
Consultado sobre su posicionamiento político, el empresario respondió: “Yo soy oficialista. En la provincia soy jaldista, en la municipalidad soy chalista y en la Nación soy mileísta. Presto un servicio público y debo ser responsable. Estoy a favor de la República y de la institucionalidad”.
En ese sentido, pidió abrir una discusión “con gente honesta y no con delincuentes sentados en la mesa” y reiteró su reclamo de “desenmascarar” lo que considera una asociación ilícita dentro del sistema.
Mientras tanto, la jornada de paro dejó a la mayoría de los servicios urbanos e interurbanos paralizados, con excepción de las unidades de la línea 8 y San Pedro de Colalao, que intentaron operar en un contexto de tensión y denuncias cruzadas. “Hoy la gente común es la que paga. Una enfermera que iba a trabajar atendía a 40 o 50 personas. Eso es lo que se está perjudicando”, concluyó Gómez Sansone.