El yogur griego se convirtió en uno de los alimentos más elegidos por quienes buscan una opción saludable, nutritiva y versátil. Su textura cremosa y su mayor concentración lo diferencian del yogur tradicional, lo que lo hace ideal tanto para desayunos como para postres o preparaciones saladas. Sin embargo, su creciente popularidad también vino acompañada de un precio más alto en comparación con otras variedades.
Cómo usar avena en la cocina: cuatro recetas fáciles y sanasLo que muchos no saben es que este alimento puede prepararse en casa de forma simple y con muy pocos ingredientes. El proceso no requiere equipamiento especial y permite obtener un yogur más natural, sin conservantes ni aditivos. Además de ser una alternativa más económica, hacerlo de manera casera ofrece la posibilidad de personalizar la consistencia y el sabor, y garantizar la calidad de cada preparación.
¿Cómo preparar yogur griego fácilmente?
El yogur griego puede conseguirse en las tiendas naturales y en los supermercados, y se diferencia de otros productos similares por su alto contenido de proteínas y su baja cantidad de carbohidratos y azúcares. Otra ventaja: puede elaborarse en casa rápidamente, en cantidades abundantes y de manera económica sin la necesidad de aparatos sofisticados, solo leche descremada.
Ingredientes
- 1 litro de leche (entera, decsremada o deslactosada)
- 3 cdas. de yogurt neutro o natural
- 2 cdas. de leche en polvo
Elaboración
1. Colocar la leche líquida en un jarro u ollita (de acero inoxidable o enlozado), llevar a fuego suave, calentar a llegar a 41°/45°. Es posible hacer la prueba de introducir el dedo meñique en la leche, aguantar 10 segundos sin que llegue a quemar. Ese debe ser el calor que tiene que tener para que se pueda elaborar el yogurt. Retirar del fuego.
2. Agregar la leche en polvo y revolver. Luego el yogur natural y mezclar bien.
3. Volcar en un recipiente limpio con tapa hermética. Tenemos que mantener la temperatura conseguida, por lo que ese recipiente se envuelve con un paño de lana o termico. Dejar reposar durante toda la noche.
4. Al otro día debemos escurrir: dentro de un colador donde se puso un trapo limpio para que drene, guardar tapado en la heladera por cuatro o seis horas. Poco a poco, irá saliendo el suero del yogur, volviéndose más cremoso. Cuantas más horas esté drenando, más cremoso quedará
5. Retirar de la heladera, sacar con espátula todo el yogur del trapo y guardar en recipiente de vidrio en la heladera. Así ya tendrás listo tu postre para disfrutar cuando más quieras.
Se puede acompañar con lo que gustes: frutas frescas, frutas cocidas (tipo almíbar o mermelada), cereales, miel, agregar edulcorante.
Fuentes: Cookpad/Graciela Martinez