Cómo preparar yogur griego con tres infredientes y sin aditivos: la receta fácil, saludable y económica
Preparar yogur griego en casa es más simple de lo que parece y permite obtener un producto cremoso, natural y más económico que el industrial. Con pocos ingredientes y sin aditivos, esta receta se convierte en una opción saludable para sumar a desayunos y postres.
¿Cómo preparar yogur griego en casa?
El yogur griego se convirtió en uno de los alimentos más elegidos por quienes buscan una opción saludable, nutritiva y versátil. Su textura cremosa y su mayor concentración lo diferencian del yogur tradicional, lo que lo hace ideal tanto para desayunos como para postres o preparaciones saladas. Sin embargo, su creciente popularidad también vino acompañada de un precio más alto en comparación con otras variedades.
Lo que muchos no saben es que este alimento puede prepararse en casa de forma simple y con muy pocos ingredientes. El proceso no requiere equipamiento especial y permite obtener un yogur más natural, sin conservantes ni aditivos. Además de ser una alternativa más económica, hacerlo de manera casera ofrece la posibilidad de personalizar la consistencia y el sabor, y garantizar la calidad de cada preparación.
¿Cómo preparar yogur griego fácilmente?
El yogur griego puede conseguirse en las tiendas naturales y en los supermercados, y se diferencia de otros productos similares por su alto contenido de proteínas y su baja cantidad de carbohidratos y azúcares. Otra ventaja: puede elaborarse en casa rápidamente, en cantidades abundantes y de manera económica sin la necesidad de aparatos sofisticados, solo leche descremada.
Ingredientes
- 1 litro de leche (entera, decsremada o deslactosada)
- 3 cdas. de yogurt neutro o natural
- 2 cdas. de leche en polvo
Elaboración
1. Colocar la leche líquida en un jarro u ollita (de acero inoxidable o enlozado), llevar a fuego suave, calentar a llegar a 41°/45°. Es posible hacer la prueba de introducir el dedo meñique en la leche, aguantar 10 segundos sin que llegue a quemar. Ese debe ser el calor que tiene que tener para que se pueda elaborar el yogurt. Retirar del fuego.
2. Agregar la leche en polvo y revolver. Luego el yogur natural y mezclar bien.
3. Volcar en un recipiente limpio con tapa hermética. Tenemos que mantener la temperatura conseguida, por lo que ese recipiente se envuelve con un paño de lana o termico. Dejar reposar durante toda la noche.
4. Al otro día debemos escurrir: dentro de un colador donde se puso un trapo limpio para que drene, guardar tapado en la heladera por cuatro o seis horas. Poco a poco, irá saliendo el suero del yogur, volviéndose más cremoso. Cuantas más horas esté drenando, más cremoso quedará
5. Retirar de la heladera, sacar con espátula todo el yogur del trapo y guardar en recipiente de vidrio en la heladera. Así ya tendrás listo tu postre para disfrutar cuando más quieras.
Se puede acompañar con lo que gustes: frutas frescas, frutas cocidas (tipo almíbar o mermelada), cereales, miel, agregar edulcorante.
Fuentes: Cookpad/Graciela Martinez
























