Los números son irrefutables: en las últimas 15 fechas, ningún equipo perdió más que River. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo acumula 10 derrotas en ese tramo, el peor registro del torneo doméstico.

El balance es alarmante: tres victorias, dos empates y diez caídas. Ni siquiera Newell's ni Atlético (ambos con nueve derrotas en el mismo período) alcanzan esa cifra negativa.

La secuencia expone una tendencia preocupante. River cayó ante Atlético (2-0), Riestra (2-1), Rosario Central (2-1), Sarmiento (1-0), Gimnasia (1-0), Boca (2-0), Racing (3-2), Tigre (4-1), Argentinos Juniors (1-0) y, más recientemente, frente a Vélez Sarsfield por 1-0. En el medio, apenas logró tres triunfos (Talleres, Barracas Central y Gimnasia) y dos empates sin goles.

La última derrota, en el estadio José Amalfitani, terminó de profundizar la crisis. No solo por el resultado, sino por el contexto: Gallardo se retiró sin hablar y por primera vez trascendió que analiza su continuidad en el cargo.

La estadística no es un dato aislado. La mala racha en el torneo local se combina con eliminaciones que golpearon fuerte. En la Copa Libertadores, River quedó afuera en cuartos de final tras perder ambos partidos ante Palmeiras. En la Copa Argentina 2025 fue eliminado en semifinales por penales frente a Independiente Rivadavia, que luego se consagró campeón. El único alivio reciente fue el 1-0 ante Ciudad Bolívar en el inicio de la edición 2026.

El rendimiento colectivo también genera interrogantes. El equipo perdió solidez defensiva, carece de fluidez en ataque y muestra dificultades para sostener ventajas o reaccionar en desventaja. A eso se suman problemas físicos en el plantel, como la lesión de Kendry Páez, y actuaciones individuales que quedaron bajo la lupa, como la de Franco Armani ante Vélez, cuando fue reemplazado en el entretiempo tras recibir un gol en el primer remate al arco.

La realidad es contundente: River no solo atraviesa un mal momento, atraviesa el peor registro de la liga en las últimas 15 jornadas. En un club donde la exigencia es permanente, esa estadística pesa. Y mucho.

Ahora, el foco está puesto en la decisión que pueda tomar Gallardo y en la capacidad del plantel para revertir un panorama que, hoy, tiene un dato imposible de disimular: nadie perdió más que River.