En la primera década del siglo XX se difundió de modo casi viral la pasión por el cine (primero mudo) en la capital tucumana. La imagen que adjuntamos, clásica, muestra los espectadores en 1915 del “biógrafo” en el Club Social, ubicado en la casona de la esquina suroeste de 24 de Septiembre y 25 de Mayo. En ese año ya estaba asentada la moda de exhibir las películas en bares y confiterías como “París”, “Londres” o “El Buen Gusto”, en 9 de Julio primera cuadra.
En esa misma cuadra se instaló el primer cine, el “Moderno”, inaugurado en 1912. “Tenía un gallinero lateral y un zaguán largo y tétrico al lado”, dicen las crónicas. Lo cerraron en 1970 y fue reemplazado por el “Candilejas”. Hoy hay una guardería para autos en ese lugar.
Tras el “Moderno” llegaron otros: “Majestic”, “Esmeralda” (de Muñecas al 200, donde cantó Carlos Gardel); el bar “Centenario” de 25 de Mayo 17, “Gesken y Karakachoff”, de Muñecas 17, “Polo Norte”, de Santiago 1.002, “San Martín”, de Mendoza y Junín y “José Togliomonmte”, de Congreso al 500, entre otros. Incluso el parque de diversiones “Mundial park” de la actual plaza Yrigoyen, y el “Politeama Argentino”, de 9 de Julio y Las Piedras. Hasta se proyectó cine en la hostería de Villa Nougués en esos años.
Recuerdos fotográficos: 2012. Gieco: “No sé si no ven la basura o no sienten que queda mal”En 1923 se inauguró la gran sala cinematográfica de Tucumán, el “Grand Splendid Theatre”, escenario de moda y veladas elegantes. Cerró en 1970 y fue reemplazado por el “Florencio Parravicini”. En 1930 llegaría el cine sonoro., junto con salas como el “Splendid”, el “Edison”, el “Broadway” y el “Capitol” (hoy “Atlas”).
En los años 40 se erigieron salas de gran renombre, como el “Metro”, el “25 de Mayo” y el “Rex”, y cines de barrio. El “Plaza” llegó en 1946, con monumental diseño de Alberto Prebisch, en la calle San Martín al 400, donde hoy está la sala Mercedes Sosa.
Recuerdos fotográficos: 1915. La visita a Tucumán del laureado Leopoldo LugonesEn una nota del 12 de febrero de 1952 en LA GACETA se da cuenta de la primera proyección, hecha en 1908 por un empresario brasileño llamado Botafogo, quien junto a Manuel Imbert había abierto una sala de exhibiciones en un galpón en el ángulo norte de 24 de Septiembre y Junín. En septiembre, en el aniversario de la batalla del Campo de las Carreras, Botafogo proyectó un cuadro de la Virgen de la Merced al recibir de manos del vencedor Manuel Belgrano el bastón de generala del Ejército Argentino.
Más información, en notas de Carlos Páez de la Torre (h): “Comienzos del cine”, 04/04/2004, y “Biógrafos y cines”, “La Tarde”, 21/08/1986.