De las 42 personas que el tribunal pidió investigar por el crimen de Paulina Lebbos, sólo seis fueron elevadas a juicio por el fiscal Mariano Fernández. La mayoría de ellas se resolvió a través de juicios abreviados, todos con condenas condicionales, pero una no llegó a esa instancia porque un juez entendió que ya había prescripto. Ellas son:
Ramón Fernández (2 años): empleado de Vialidad que declaró sobre las condiciones del lugar donde se encontró el cuerpo de Paulina Lebbos.
Francisco Picón (2 años): tuvo una llamativa participación en el caso. Por ejemplo, recibió dólares de Alberto Kaleñuk (secretario privado del ex gobernador José Jorge Alperovich y padre de Sergio, acusado en el crimen de la estudiante) para viajar a Salta a buscar una pista. Debió renunciar como subjefe de Policía cuando se realizó el segundo juicio.
Jorge Jiménez (2 años): compadre de César Soto (el otro señalado como el autor del crimen de la joven) y de Paulina. En el juicio quedó en claro que acosaba a la joven.
Ricardo Maruf (3 años): ex jefe del Departamento de Inteligencia de la Policía. Lo sentenciaron por haber mantenido ocultas las imágenes de los videos registrados en el hallazgo del cuerpo. No fue acusado de haber tramado un supuesto plan con el remisero Juan Cruzado para plantar una pista falsa.
Raúl Ferreyra (absuelto): el fiscal Fernández pidió que fuera enjuiciado por falso testimonio, pero el juez Raúl Cardozo decidió absolverlo por considerar que el delito había prescripto.
Virginia Mercado (sin definición): la última persona que vio con vida a Paulina reconoció que faltó a la verdad y aspira, por un acuerdo con el Ministerio Público, a una pena de tres años. La mujer, que padece una enfermedad terminal, dijo que no puede aportar más información porque no recuerda lo que sucedió. El juez interviniente dará a conocer su resolución en los próximos días.