El Gobierno nacional resolvió este sábado elevar el nivel de seguridad a “Alto” en todo el territorio argentino, en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente y luego de expresar su respaldo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán.
A partir de esa decisión, las Fuerzas Federales de Seguridad comenzaron a aplicar un protocolo especial destinado a prevenir posibles atentados y a resguardar objetivos considerados sensibles. El operativo se desarrolla bajo la coordinación de la Secretaría de Inteligencia de Estado, el Ministerio de Seguridad Nacional y la Dirección Nacional de Migraciones.
Refuerzo en embajadas y sedes de la comunidad judía
Entre las primeras medidas se dispuso una cobertura permanente en sedes de la comunidad judía y representaciones diplomáticas de los países involucrados en el conflicto, como las Embajadas de Estados Unidos e Israel y la AMIA.
En esos puntos se sumó un refuerzo durante las 24 horas con móviles y efectivos de Objetivos Diplomáticos de la Policía de la Ciudad y de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA, según pudo saber Infobae.
El operativo incluye chequeos a las personas que ingresan a los edificios, control de vehículos que se detienen o acceden a esos lugares y requisa de paquetes recibidos, entre otras acciones preventivas.
Fronteras bajo vigilancia reforzada
En paralelo, Gendarmería Nacional intensificó los controles en todos los pasos limítrofes con mayor presencia de agentes y tecnología, con especial énfasis en tareas de inteligencia, investigación y logística.
Los efectivos prestan particular atención a los registros de radares aéreos y terrestres instalados en puntos estratégicos de las zonas fronterizas.
Las áreas consideradas más sensibles son la triple frontera en la provincia de Misiones, con Brasil y Paraguay; la triple frontera en Salta, con Bolivia y Paraguay; y la totalidad de la costa del río Paraná en la provincia de Corrientes.
Centrales nucleares, bajo máxima custodia
Entre los objetivos estratégicos que recibieron mayor refuerzo figuran las centrales nucleares, consideradas puntos críticos. Se trata de Atucha 1 y Atucha 2, ubicadas en el partido bonaerense de Zárate, la central de Embalse, en la ciudad cordobesa homónima, y el Centro Atómico Bariloche.
Precisamente en octubre de 2025, la fuerza que conduce Claudio Brilloni realizó un ejercicio táctico con simulacro en la central nuclear emplazada en la ciudad bonaerense de Zárate. La hipótesis de crisis contempló una toma de rehenes bajo amenaza de sabotaje a las instalaciones.
Aeropuertos y ríos estratégicos en alerta
La Policía de Seguridad Aeroportuaria también se mantiene en estado de alerta, principalmente en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en el partido de Ezeiza, para vuelos internacionales, y en el Aeroparque Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires, para conexiones regionales.
Otras terminales aéreas consideradas clave son las de Córdoba, Bariloche, Mendoza, Rosario, Iguazú y Salta, ampliaron las fuentes consultadas.
Por su parte, Prefectura Naval Argentina intensificó patrullajes en cursos de agua estratégicos como el río Bermejo, que conecta el extremo norte argentino con el sur de Bolivia, y en puntos sensibles del río Paraná. Este último atraviesa las provincias de Misiones, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco y Buenos Aires, y alberga las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá.
Fuentes consultadas por Infobae indicaron que, en el contexto actual de la guerra en Medio Oriente, el riesgo de un atentado en territorio argentino es bajo. No obstante, las alertas permanecerán en su nivel máximo mientras persista la tensión internacional.