La histórica curtiembre Sadesa, fundada hace más de 80 años por el abuelo de los hermanos Galperín, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. La compañía informó que no puede afrontar ni siquiera la cuota social mensual de $360.000 que debe abonar a la Federación de Industriales de Santa Fe (FISFE), entidad madre que integra.
La situación expone la profundidad de la crisis que golpea a la firma, dirigida por Miguel Galperín, hermano del fundador de Mercado Libre, en el contexto del ajuste económico impulsado por el presidente Javier Milei.
Carta formal para dejar de pagar
Según pudo saber este medio, la empresa envió una carta a la conducción de FISFE solicitando la baja de su afiliación institucional a partir del 1° de abril de 2026 y pidiendo que se desactiven futuras contribuciones.
En el texto, el apoderado de la compañía argumentó que la decisión responde a “la situación económica que actualmente atraviesa la empresa”, lo que obliga a una “readecuación de compromisos institucionales y operativos”.
El dato es contundente: la cuota mensual que Sadesa afirma no poder pagar es de 360 mil pesos, un monto bajo incluso para una pyme mediana, lo que revela el nivel de deterioro financiero que enfrenta la firma.
Preventivo de Crisis y fuerte recorte de personal
La compañía ingresó en marzo de 2025 en un proceso de Preventivo de Crisis autorizado por el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello. Desde entonces, redujo su plantilla de aproximadamente 2.000 trabajadores a apenas 400.
El gremio del cuero denunció que durante nueve meses la empresa aplicó esquemas salariales no remunerativos y recortes progresivos. En las últimas semanas, los trabajadores rechazaron en asamblea la continuidad del programa en la planta de Esperanza, Santa Fe.
El caso recuerda la crisis que atravesó Fate, la empresa de neumáticos de la familia Madanes Quintanilla, que también enfrentó fuertes tensiones financieras y laborales en el actual escenario económico.
Impacto de la desregulación y caída del mercado interno
Entre los factores que explican la crisis, la empresa señala la caída de la demanda local y un cambio clave en la política sectorial. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, eliminó la diferenciación de retenciones entre el cuero crudo y el cuero curtido, una medida que históricamente protegía a la industria con valor agregado.
La equiparación de derechos de exportación favoreció la venta de cuero sin procesar y dejó a las curtiembres locales en desventaja. El objetivo oficial era abaratar el precio de la carne vacuna, pero el efecto colateral fue el deterioro del negocio industrial.
De proveedor global a empresa en riesgo
Fundada en 1941 en Esperanza por el inmigrante alemán Walter Leach, Sadesa llegó a convertirse en uno de los mayores proveedores de cuero del mundo. Produce insumos para marcas internacionales como Nike, Adidas y Ralph Lauren.
La compañía opera plantas en Sudamérica y Asia, con presencia destacada en Tailandia. De hecho, su estructura global le permitiría relocalizar producción hacia países con menores costos y mayor previsibilidad regulatoria, como Paraguay o Vietnam, una posibilidad que sobrevuela en el sector.
La curtiembre no es una empresa más en la historia del grupo familiar. El edificio de Sadesa albergó la primera oficina de Mercado Libre y fue el sostén financiero que permitió el nacimiento y expansión inicial de la plataforma tecnológica.
Durante la pandemia de COVID-19, la empresa accedió a programas estatales de asistencia como los ATP, lo que le permitió atravesar ese período sin mayores sobresaltos. Hoy, sin ese respaldo y en medio de una profunda recesión, enfrenta un escenario completamente distinto.