Ante la escalada del crudo a nivel internacional, que superó la barrera de los U$S 100 por barril, YPF anunció una estrategia de ajustes graduales para evitar traslados bruscos al precio de los combustibles. El presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, confirmó que la compañía utilizará un esquema de "micropricing" para suavizar la volatilidad del mercado global y dar previsibilidad a los consumidores locales.

Anclaje de precios 

A través de sus redes sociales, Marín buscó llevar calma tras el salto del Brent. "YPF no va a generar cimbronazos en los precios. Somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores", aseguró. 

La estrategia técnica consistirá en aplicar un sistema de promedio móvil (moving average), lo que permitirá atenuar los picos de aumento y las bajas bruscas, al lograr una curva de precios más estable en el tiempo.

Doble impacto para la Argentina

El escenario actual presenta una paradoja para la economía nacional. Por un lado, el precio del crudo en niveles récord podría aportar unos U$S 5.000 millones adicionales por exportaciones energéticas. 

Por otro lado, la liberación de precios en el mercado interno presiona sobre la inflación, ya que YPF -que controla más del 50% del mercado- actúa como el valor de referencia para el resto de las petroleras.