La vuelta de Ñuñorco a los entrenamientos tuvo un impacto que excedió por completo a una jornada habitual de pretemporada. En el regreso del plantel al trabajo, Luis Miguel “Pulguita” Rodríguez, que días atrás había anunciado su retiro del fútbol profesional, llegó al club y fue recibido por el presidente Mauricio Ovejero, en una escena que rápidamente se convirtió en la imagen del día en Monteros. La presencia de uno de los grandes nombres que dio el fútbol argentino le dio una dimensión distinta al inicio de la preparación de un equipo que acaba de regresar a la Primera de la Liga Tucumana y que ahora sueña en grande con una incorporación de enorme peso simbólico y deportivo.

No se trató de la llegada de un refuerzo más. El “Pulguita” posee una trayectoria que lo ubica entre los futbolistas más representativos surgidos del interior del país en las últimas décadas. Fue ídolo en Atlético, dejó una marca muy fuerte en Colón, también tuvo pasos destacados por Central Córdoba, Gimnasia de La Plata y otros clubes del fútbol argentino, además de haber sido entrenado por Diego Armando Maradona en la selección argentina. Su carrera estuvo atravesada por ascensos, campañas internacionales, goles decisivos, títulos y una personalidad que siempre lo convirtió en referente dentro y fuera de la cancha.

Por eso, su desembarco en Ñuñorco, apenas después de haber comunicado el cierre de su etapa en el profesionalismo, sacudió al fútbol tucumano y alimentó de inmediato la ilusión en Monteros.

La historia del “Pulguita” con Ñuñorco, además, no empieza ahora. Tiene raíces profundas en su vida y en la de su familia. Mucho antes de transformarse en una figura reconocida a nivel nacional, Luis Miguel comenzó a jugar en el club a los 11 años, bajo la conducción de Hugo Juárez. Allí dio sus primeros pasos en el fútbol, en una institución que ya ocupaba un lugar importante en su historia familiar. Su hermano mayor, Walter Rubén Rodríguez, había dejado una huella destacada en una de las etapas más recordadas del club, cuando Ñuñorco atravesaba uno de los momentos más importantes de su recorrido futbolístico. Ese lazo con la institución explica por qué esta llegada se vive en Monteros como algo mucho más profundo que una simple incorporación.

La jornada, de todos modos, no pudo desarrollarse como estaba pensada en un principio. La lluvia impidió que hubiera actividad en cancha, por lo que el club reorganizó el inicio de la pretemporada con otro tipo de trabajos.

En lugar de moverse sobre el césped, el plantel realizó mediciones físicas, controles y tareas divididas por grupos, en una primera toma de contacto que sirvió para poner en marcha el ciclo. En paralelo, se llevó a cabo la presentación formal del plantel, del cuerpo técnico y de los refuerzos que afrontarán la temporada.

La actividad se realizó en el salón principal del club y contó con la presencia de dirigentes, allegados, simpatizantes e integrantes del plantel. Allí tomaron la palabra el presidente Ovejero, el entrenador Floreal García y, finalmente, el propio Rodríguez.

ATENTO.

Los motivos de su llegada

Detrás de la llegada de “Pulguita” hubo vínculos personales, cercanía y una decisión que se fue construyendo con el paso del tiempo.

El propio delantero explicó cómo se dio su arribo a Ñuñorco. “Por intermedio de la amistad con Mauricio (Ovejero), con ‘Panchito’ (Francisco Serra -h-), los chicos de Monteros. Se dio la posibilidad, estoy cerca de casa y tomé la decisión de aceptar la propuesta de ellos”, expresó. En esa frase quedó resumida buena parte del trasfondo de su incorporación: el contacto con la dirigencia, la cercanía con el entorno del club y la oportunidad de seguir ligado al fútbol en un contexto mucho más próximo a su vida cotidiana.

Al mismo tiempo,  el simoqueño dejó en claro que afrontará esta nueva etapa con responsabilidad y sin apresurarse. “Vamos a iniciar la pretemporada y vamos a ir viendo cómo estamos físicamente, esperemos cumplir con las expectativas del entrenador y estar a disposición en el inicio del torneo”, afirmó.

La posibilidad de su llegada ya venía insinuándose desde hacía algún tiempo.

En enero, Rodríguez había visitado el club, recorrido sus instalaciones y posado con la camiseta de Ñuñorco, en una imagen que entonces fue tomada como un guiño y que hoy adquiere otro significado. Aquella visita fue una especie de anticipo silencioso de lo que terminaría ocurriendo semanas después. Sin embargo, recién ahora, con el inicio formal de los entrenamientos y su participación en la jornada de presentación, la historia terminó de oficializarse.

En ese contexto, el “Pulguita” no apareció solo para una foto o un gesto simbólico: se sumó al arranque de la preparación y comenzó a integrarse a una dinámica de trabajo que ya está en marcha.

El DT Floreal García valoró especialmente lo que representa contar con un futbolista de semejante recorrido en este momento del club.

Antes del inicio de la actividad, García compartió una charla con Rodríguez en la que repasaron anécdotas, experiencias y vivencias ligadas al fútbol. “Me pareció un jugador muy maduro, muy serio en lo que tiene y por supuesto que si llegó a esta edad a jugar en el alto rendimiento seguramente fue por su disciplina y su constancia”, destacó el DT.

Para García, el aporte de “Pulguita” no se limita a lo que pueda dar dentro de la cancha, sino también a lo que puede generar en la cabeza del grupo. “Ojalá pueda volcar en Ñuñorco todo lo que vivió. Él hizo muchas menciones a que hay mucho talento en Tucumán, pero que la cabeza tiene que ser diferente. En eso seguramente hará hincapié en el grupo. Tiene mucha humildad, mucho respeto, y obviamente estoy muy contento de dirigir al mejor jugador de la historia de Tucumán”, remarcó.

El técnico también contó que la noticia de su incorporación fue recibida con entusiasmo por el resto del plantel. “Están todos muy contentos, muy ilusionados. Todo se va a potenciar de la mano de él”, sostuvo. Según explicó, la lluvia obligó a modificar el plan original de trabajo, pero aun así la presencia del delantero quedó integrada desde el comienzo. “Se hicieron mediciones, se manejó por grupos; a él hoy lo llevamos de a poco, pero mañana -hoy- se entrenará normal con todo el plantel”, indicó.

En paralelo con la llegada estelar del “Pulguita”, Ñuñorco también oficializó a varios de los refuerzos que buscarán fortalecer al plantel en esta nueva etapa. Entre los nombres confirmados aparecen Oscar Carrizo, Néstor Kike Campos y Carlos “Foca” López.

La llegada del “Pulguita”, entonces, combina presente, pasado y proyección. Por un lado, representa un salto de calidad para un equipo que quiere ser competitivo en su regreso a la máxima categoría. Por otro, reactiva una historia personal y familiar que siempre estuvo ligada a Ñuñorco. Y, al mismo tiempo, instala una ilusión nueva en una ciudad que vuelve a sentirse protagonista.