¿Qué postura predomina hoy en San Martín de Tucumán sobre la continuidad de Andrés Yllana?
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La comisión directiva de San Martín de Tucumán analiza hoy la continuidad del DT Andrés Yllana tras sufrir tres derrotas consecutivas en el torneo de la Primera Nacional.
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La derrota ante Midland profundizó la crisis. Aunque la dirigencia mantiene un respaldo provisorio, existen marcadas divisiones internas sobre el rendimiento del equipo.
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El próximo partido ante Quilmes será el termómetro decisivo para el ciclo de Yllana. El resultado y la imagen del equipo determinarán si el DT continúa en su cargo.
EN LA CUERDA FLOJA. Un sector de la CD de San Martín desea mantener a Andrés Yllana como técnico, aunque reconocen que la continuidad del ciclo depende del resultado contra Quilmes.
Los teléfonos no descansan en San Martín. Desde la derrota frente a Midland, los llamados, consultas y conversaciones entre los principales dirigentes del club se volvieron una constante. El tema que monopoliza la agenda es uno solo: qué hacer con Andrés Yllana. Por el momento, la postura oficial continúa siendo sostener al entrenador en el cargo, aunque el presente futbolístico del equipo y la acumulación de tres derrotas consecutivas abrieron un debate interno que hasta hace apenas algunas semanas parecía impensado.
La caída por 2 a 0 en Libertad no sólo profundizó el mal momento del “Santo”, sino que también instaló una sensación de preocupación que atraviesa a toda la estructura futbolística. Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores coinciden en que el equipo atraviesa su etapa más delicada desde el inicio del campeonato. Sin embargo, pese a los cuestionamientos y a las dudas que comenzaron a aparecer, todavía no existe una decisión tomada respecto del futuro del entrenador.
Según pudo saber LA GACETA, durante las últimas horas se multiplicaron los contactos entre los integrantes de la principal cúpula dirigencial. Hubo consultas, intercambios de opiniones y análisis sobre el presente del equipo, aunque sin llegar a una definición concreta. La intención es evaluar todos los escenarios posibles antes de tomar cualquier determinación.
“Hoy no hay ninguna decisión tomada. Se está hablando mucho porque la situación preocupa, pero todavía estamos analizando todo lo que está pasando”, explicó a LA GACETA una fuente cercana a la comisión directiva.
La realidad es que dentro de la conducción conviven distintas miradas. Un sector considera que Yllana debe continuar y tener la oportunidad de revertir el momento. Entienden que todavía queda mucho campeonato por delante, que San Martín sigue relativamente cerca de los puestos de arriba y que una decisión apresurada podría terminar generando más problemas que soluciones.
Distintas miradas
Del otro lado aparecen quienes creen que el ciclo comienza a mostrar señales de desgaste. No necesariamente por los resultados, sino por la imagen que viene dejando el equipo dentro de la cancha. La falta de funcionamiento, la ausencia de respuestas futbolísticas y la imposibilidad de reaccionar durante los partidos son algunos de los argumentos que alimentan esa postura.
Lo que sí tienen claro en San Martín es que se trata de una situación que se evalúa día a día. Por eso, más allá de que hoy la postura institucional sea sostener al entrenador, nadie se anima a garantizar qué puede ocurrir en las próximas horas. Las conversaciones continúan de manera permanente entre los principales dirigentes y el escenario permanece abierto. De hecho, dentro del club reconocen que las próximas horas podrían resultar decisivas para terminar de definir el camino a seguir en un contexto donde la preocupación creció notablemente después de la derrota frente a Midland.
Pese a esas diferencias internas, existe un punto de coincidencia: el partido del próximo domingo frente a Quilmes aparece como una fecha clave. Nadie dentro del club se anima a catalogarlo como una final, pero sí lo observan como un verdadero termómetro para medir la capacidad de reacción del equipo y también la fortaleza del ciclo de Yllana.
Por eso, todo indica que el entrenador seguirá al frente del plantel al menos hasta ese compromiso. La idea de la dirigencia es darle margen para trabajar durante la semana y buscar una respuesta futbolística en La Ciudadela. A partir de allí, el escenario podría modificarse dependiendo del resultado y, sobre todo, de la imagen que deje el equipo.
“Hay que ser inteligentes y analizar todo. Si se toma una decisión, tiene que ser pensando en lo mejor para San Martín y no por la calentura de un resultado. Lo importante es encontrar soluciones”, señaló otro allegado a la conducción del club.
Mientras tanto, también están previstas reuniones entre los dirigentes y el propio Yllana. El objetivo será intercambiar opiniones sobre el presente del equipo, escuchar la visión del entrenador y conocer cuáles son las herramientas que piensa implementar para intentar revertir la situación. La intención no pasa por exigir explicaciones, sino por entender cómo se puede salir de un momento que ya genera preocupación en todos los sectores.
Además, durante la semana también habrá encuentros entre el cuerpo técnico y los futbolistas. El plantel volverá a trabajar en el Complejo Natalio Mirkin con la idea de realizar una profunda autocrítica y buscar respuestas colectivas a un presente que nadie esperaba. Dentro del grupo entienden que la responsabilidad no recae exclusivamente sobre el entrenador y que es momento de asumir un mayor protagonismo para cambiar el rumbo.
De hecho, después de la derrota frente a Midland, el propio Yllana dejó en claro que mantiene fuerzas para seguir adelante. El entrenador reconoció que el equipo atraviesa su peor momento en el campeonato, aunque aseguró que continúa confiando plenamente en sus jugadores y en la capacidad del grupo para recuperarse.
Con ese panorama, San Martín inicia una semana cargada de tensión, reuniones y definiciones. Por ahora, la decisión es sostener a Yllana. Sin embargo, el análisis continúa abierto y nadie descarta ningún escenario. En La Ciudadela saben que la situación se revisa prácticamente día a día y que tanto las reuniones previstas como el partido frente a Quilmes pueden terminar influyendo en una determinación que, por el momento, todavía no está tomada. El futuro del entrenador sigue siendo el tema central en el club y las próximas horas asoman como determinantes para una historia que continúa escribiéndose.





















