El Gobierno nacional formalizó una profunda reestructuración en el área judicial mediante los decretos 141, 142 y 143/2026, tras la salida de Mariano Cúneo Libarona. En este nuevo esquema, Sebastián Amerio fue designado como el nuevo Procurador del Tesoro de la Nación, reemplazando a Santiago María Castro Videla, quien pasará a desempeñarse como sub procurador. Amerio, un hombre de extrema confianza del asesor presidencial Santiago Caputo, deja así su rol previo en la Secretaría de Justicia para liderar el cuerpo de abogados del Estado, en un movimiento que busca preservar la influencia de Caputo sobre las decisiones estratégicas del sector.
En paralelo, se oficializó el desembarco de Santiago Viola como secretario de Justicia y representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura. Viola, apoderado de La Libertad Avanza y figura estrechamente ligada a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, asumió sus funciones el pasado 6 de marzo. Esta designación consolida el poder de “El Jefe” dentro del organigrama del Ministerio que ahora conduce Juan Bautista Mahiques, marcando un contrapunto directo con el sector del gabinete que responde al consultor estrella del oficialismo.
Santiago Viola, un hombre de confianza de Karina Milei, asume como secretario de Justicia de la NaciónLa llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia no es un cambio aislado, sino que responde a un plan integral que busca acelerar el envío de pliegos para cubrir vacantes en el Poder Judicial. Según fuentes oficiales, el objetivo final de un sector del Ejecutivo es posicionar a Mahiques como el candidato para ocupar la Procuración General de la Nación, cargo que hoy encabeza de forma interina Eduardo Casal. Este proyecto cuenta con el aval explícito de Karina Milei, lo que ha generado un escenario de competencia por la conducción de la política judicial frente al entorno de Caputo.
Puja de poder
Esta puja de poder interna ha comenzado a trascender los despachos de la Casa Rosada y ya impacta en otros frentes de conflicto, como la disputa que el Gobierno mantiene con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde el sector cercano a Santiago Caputo observan con desconfianza el ascenso de Mahiques, deslizando cuestionamientos sobre sus vínculos con la dirigencia del fútbol. Esta narrativa de confrontación interna amenaza con tensionar la estrategia discursiva del oficialismo, que ha hecho de la crítica a la conducción de la AFA una de sus principales banderas en los últimos meses.
Karina Milei consolida su poder en el EjecutivoEl diseño de esta reconfiguración ministerial marcará el pulso de la relación entre la Casa Rosada y los tribunales en los meses venideros. Mientras el entorno de Santiago Caputo advierte que la disputa por la conducción de la política judicial “está lejos de cerrarse”, el ala liderada por Karina Milei acelera el paso para consolidar a sus propios cuadros en puestos estratégicos.