A pesar de los últimos aumentos, el precio de la nafta en Argentina se mantiene en una posición intermedia dentro del mapa energético de América Latina. Con un valor de U$S1,228 por litro, el país conserva una ventaja competitiva frente a vecinos como Uruguay y Chile, situándose incluso por debajo del promedio global (U$S1,28).
Sin embargo, la situación es opuesta en el mercado del gasoil, donde los costos locales treparon hasta convertirlo en uno de los más caros de la región.
El relevamiento de SEG Ingeniería, basado en datos de Global Petrol, ubicó a la nafta argentina en el noveno puesto del ranking latinoamericano. Mientras que en Uruguay el litro supera los U$S2, en Argentina el costo es sensiblemente menor, aunque se mantiene por encima del promedio regional (U$S1,12). En contraste, Brasil presenta un precio más bajo que el local, con U$S1,16 por litro.
La presión sobre el gasoil y el factor geopolítico
El escenario se vuelve crítico al analizar el gasoil. Argentina ocupa hoy el tercer lugar entre los países con el combustible más costoso (U$S1,3 por litro), superada únicamente por México y Bolivia.
Esta suba impactó directamente en la estructura de costos logísticos, especialmente en un escenario de alta volatilidad del crudo Brent, que ha oscilado entre los U$S90 y los U$S120 tras la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La principal amenaza para los precios internos radica en el Estrecho de Ormuz. Un eventual bloqueo en esta ruta clave, por donde circula el 20% del petróleo mundial, dispararía los valores de referencia internacionales, al forzar nuevos ajustes en los surtidores locales y profundizando la presión inflacionaria en el transporte.