El engaño comenzó con una supuesta “limpieza espiritual” y terminó con la pérdida de todos sus ahorros. Merlín Díaz Silva, una peluquera de 30 años que había construido su propio centro de estética en Ingeniero Budge, murió después de haber sido víctima de una estafa que le costó 14 millones de pesos.
La joven se quitó la vida el 20 de enero, luego de descubrir que tres mujeres la habían engañado con un ritual para “liberar una maldición” que, según le dijeron, afectaba su dinero. La causa judicial investiga el hecho como estafa y tiene a tres sospechosas identificadas.
Un emprendimiento que prometía crecer
El local de belleza que Merlín había abierto sobre la avenida Olimpo era más que un negocio: representaba años de trabajo y esfuerzo. El salón, decorado en tonos rosados y equipado con sillones, espejos iluminados y gabinetes para tratamientos estéticos, funcionaba todos los días y tenía una clientela estable.
La joven había llegado a Argentina desde Perú en 2014 y con el tiempo logró independizarse. Primero trabajó junto a su hermano en una barbería y luego consiguió alquilar su propio local, donde además planeaba dictar cursos de capacitación.
Su objetivo también era ayudar económicamente a su familia, que vive en la región peruana de Cajamarca.
El contacto con las estafadoras
De acuerdo con la investigación, el engaño comenzó a mediados de enero, cuando tres mujeres de la comunidad gitana empezaron a frecuentar el negocio. Los vecinos recordaron haberlas visto en varias ocasiones cerca del local.
Según reconstruyeron los investigadores a partir de mensajes encontrados en el teléfono de la víctima, las sospechosas convencieron a la peluquera de que estaba atravesando una situación de “energía negativa” y que su dinero estaba “maldito”.
Le ofrecieron realizar una especie de ritual o “limpieza espiritual” que, supuestamente, resolvería sus problemas.
El día del engaño
El 20 de enero por la mañana, las mujeres ingresaron al local, hecho que quedó registrado en cámaras de seguridad. Después de unos minutos, la peluquera las llevó a la parte trasera del negocio, donde funcionaban los gabinetes de estética y donde no había cámaras.
Allí se habría realizado el supuesto ritual.
En medio del procedimiento, la víctima salió del comercio en bicicleta y regresó minutos después con una mochila. En su interior llevaba todos sus ahorros, reunidos durante años de trabajo.
Las sospechosas tomaron el dinero y se retiraron con la excusa de que debían completar el proceso para “limpiarlo”.
La desesperación
Las mujeres nunca regresaron. Con el paso de las horas, Merlín comenzó a enviarles mensajes y realizar llamadas para pedirles que volvieran.
En total, los investigadores encontraron decenas de intentos de contacto sin respuesta.
En un momento descubrió que dentro de la mochila habían dejado billetes falsos, confirmando así que había sido engañada.
Los mensajes posteriores revelan su creciente angustia: la joven les rogó que devolvieran el dinero y advirtió que estaba desesperada.
El dramático desenlace
Esa misma noche, Merlín envió un mensaje de despedida a su pareja. Poco después, su novio llegó a la vivienda y la encontró gravemente herida.
Fue trasladada primero a un hospital de la zona y luego derivada a otro centro de salud, pero falleció durante la madrugada del 21 de enero.
La tragedia dejó devastada a su familia, que ahora enfrenta otra dificultad: cerrar el local y pagar las deudas del negocio. Para hacerlo, comenzaron a vender los muebles y equipos del salón.
La investigación judicial
La causa quedó en manos de la Fiscalía N°19 de Lomas de Zamora, que imputó por estafa a María Silvia Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y Marta Mitrovich, conocida como “La Paraka”.
Según el fiscal, las sospechosas habrían actuado de manera coordinada y visitado el comercio varias veces antes de concretar el engaño.
Las acusadas fueron identificadas, pero algunas permanecen prófugas mientras avanza la investigación. Una de ellas obtuvo una eximición de prisión mientras se resuelve su situación procesal.
Un delito que crece
Las estafas, en especial las que combinan manipulación psicológica y engaños económicos, son uno de los delitos que más aumentaron en los últimos años.
En la provincia de Buenos Aires se registran decenas de miles de causas por fraude cada año, muchas de ellas vinculadas a modalidades cada vez más sofisticadas.
En este caso, aunque la familia considera que el engaño desencadenó la tragedia, el Código Penal argentino solo permite juzgar a las sospechosas por estafa, un delito que prevé penas de entre uno y seis años de prisión. Mientras tanto, los familiares de Merlín buscan visibilizar lo ocurrido con la esperanza de que ninguna otra persona vuelva a caer en un engaño similar.