Lo que sucedió durante la última semana fortaleció la idea de que el calendario electoral ya se devoró al de gestión, pese a que los tucumanos renovaremos la totalidad de los cargos electivos locales en 2027. Todo lo que se dice -y lo que no- y lo que se hace -y lo que no- forma parte de la liturgia de campaña que ensayan oficialistas y opositores.

Los informes sobre localidades inundadas y anegadas en la provincia comenzaron a aparecer el martes pasado. La sucesión de alertas meteorológicas ya había puesto en guardia al Gobierno provincial, atento a lo que podía suceder. La preocupación fue doble: por un lado, asistir a los damnificados y tratar de morigerar los efectos de los desbordes de canales y ríos. Por el otro, contener el impacto político de lo que iban a ser las críticas de la oposición -y el malestar social- ante la falta de obras para impedir que las casas queden bajo el agua.

Cuando estaban abocados a esa doble tarea, en el oficialismo recibieron un golpe inesperado. El diputado nacional Federico Pelli había sido víctima un cabezazo, propinado por un hombre cercano a la estructura de poder del Ministerio del Interior.

Por más que desde algunos sectores gubernamentales se busque minimizar el hecho, el impacto social fue relevante por dos motivos principales: el contexto en el que ocurrió fue absolutamente violento e inoportuno, y le regaló la centralidad de la escena a La Libertad Avanza.

Es cierto que para la grey peronista “Pichón” es una suerte de héroe. No es metafórico. Lo es. La dirigencia no solo festeja el “ancazo” que se le propinó al diputado, sino que entiende que fue como un “acto de justicia” ante una dirigencia libertaria “ausente”, que protesta de la asistencia social a los más necesitados y que llegó a La Madrid en busca de “una foto” y con una actitud provocadora. De hecho, algunos aseveran que, antes del golpe viralizado, los libertarios habrían arribado al lugar con una “actitud soberbia” y tratando de “negros cho…” a los presentes. Plantean la cuestión como clasista-ideológica.

Desde la vereda de enfrente, la lectura es la opuesta. El propio Javier Milei lo dejó en claro con su retuit a un posteo de una cuenta que había publicado el video del cabezazo. “Esto es lo que tenemos del otro lado”, fue la frase con la que acompañó el posteo. Es decir, fortaleció la visión del sector social que no quiere saber nada con los dirigentes políticos que huelan a peronismo-kirchnerismo. La porción de tucumanos que piensa de esa forma confirmó su desagrado con el oficialismo provincial, entienden desde LLA.

"Pichón" Segura seguirá detenido en Benjamín Paz por la agresión al diputado Pelli

Se podría decir que, según esta visión, el cabezazo también golpeó la imagen de Osvaldo Jaldo, que se viene ocupando hace casi tres años de mostrarse apegado a la gestión, abierto al diálogo y alejado de prácticas que dañaron en todo el país a su partido.

En definitiva, el efecto “Pichón” generó una fidelización de los polos políticos opuestos y dejó abierta la interpretación a la “amplia avenida del medio”, como se denomina al sector de votantes no alineados ideológicamente con nadie. Todavía no está claro qué efecto podría tener en esa estratégica franja de votantes lo que sucedió en La Madrid.

Otra semana difícil

Si la semana que terminó estuvo cargada de virulencia y cruces políticos, la que comienza promete un menú similar. Ayer, el gobernador despejó dudas sobre algunas cuestiones que sobrevolaban en las charlas de pasillo. Ratificó a Darío Monteros en su cargo y redobló la apuesta: afirmó que solo él tiene la capacidad de nombrar y remover a sus funcionarios y que, si tuviera que hablar de los integrantes del Gabinete nacional, no quedaría ni uno. “La verdad que me tienen harto con estas cosas. Que vengan a laburar a Tucumán”, dijo en alusión a los libertarios.

También cuestionó con dureza a la diputada Soledad Molinuevo: “Esta señora dijo que el gobierno de Tucumán es una mafia. El gobernador no puede admitir eso”. La invitó a realizar las denuncias pertinentes ante la Justicia y ahondó en las críticas contra la parlamentaria, quien lo había responsabilizado por la seguridad de los dirigentes de LLA. “No puedo dejar que me imputen esa responsabilidad de convertirme en niñero de todo el espacio libertario de Tucumán”, respondió Jaldo, en alusión a una denuncia que presentó para que Molinuevo rectificara sus dichos. Sobre ello, Jaldo abundó que la Justicia le dio la razón “en parte”.

Soledad Molinuevo a Jaldo: "¿Cómo es posible que usted sepa detalles de la sentencia antes que yo?"

Rápidamente, la diputada le contestó que no entendía cómo el gobernador conocía ya una resolución judicial en su contra cuando en la página oficial del Poder Judicial aún no constaba nada sobre ello ni ella había sido notificada. La catarata de declaraciones cruzadas recién comienza. Más allá de eso, en lo estrictamente político, con todo lo que pasó en los últimos días, Pelli y Molinuevo recibieron el “beneficio” de que sus perfiles ganen protagonismo. El propio peronismo puso a La Libertad Avanza como contrincante en la otra esquina del cuadrilátero electoral.

A reagrupar a la tropa

En el medio de todo esto, a más o menos 14 meses de los comicios provinciales (ya se dijo en esta columna que sobrevuela el adelantamiento de las elecciones), este miércoles habrá una reunión clave: Jaldo, Miguel Acevedo y los legisladores oficialistas se sentarán a hablar frente a frente. La intención es contener a la tropa propia, reagrupar a los que rezongan por la afinidad de Jaldo con Milei e involucrar al gobernador en la estrategia para el 2026 legislativo y el 2027 electoral.

Hay parlamentarios que presionan para que haya un quiebre y quede en evidencia que existe un oficialismo local “con” peluca y otro “sin”. La idea del vicegobernador sería que se comience a hablar de “peronismo”, sin accesorios en la cabeza ni letras K. El encuentro será importante para un justicialismo que aún se mira de reojo en algunas cuestiones. Ayer, por ejemplo, a más de uno no le cayó bien que Jaldo recordara que fue él, como vicegobernador, quien impulsó un estudio junto a la UNT para que se conociera el estado real de La Madrid y posibles soluciones para evitar inundaciones. Añadió que los trabajos de urgencia se hicieron, pero que “había que gestionar los fondos para llevarlos adelante”. ¿El dardo fue para Juan Manzur y/o para el Gobierno nacional de entonces? Cada cual sacó sus propias conclusiones.

Un chirlo a la oposición

Durante esta semana caliente, el jueves llega Milei para aportarle dinamita al escenario. Estará en el Foro Económico del NOA (Fenoa), en otro mimo a la fundación Federalismo y Libertad. Es posible que pida recorrer La Madrid por aire y es muy probable que Pelli participe del encuentro si su salud se lo permite.

Con ese escenario, algunos libertarios aguardan que haya una referencia del Presidente a lo sucedido o a la “política tucumana” que encabeza Jaldo. ¿Romperá lanzas con el gobernador “dialoguista” que le sacó en varias oportunidades las papas del fuego en el Congreso? ¿O será cauto y evitará ofensas directas o insalvables? Algunos afirman que en la Casa Rosada habrían estando haciendo números para ver si -llegado el caso- pueden prescindir de las manos en alto del bloque Independencia.

Con cambios en su agenda, Milei llega el jueves a Tucumán

El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán aportó lo suyo durante la conferencia de prensa que ofreció días después del cabezazo. Además de apuntar contra las “prácticas” del peronismo, Lisandro Catalán le dio una dura reprimenda al resto de la oposición tucumana: les enrostró que se llegó a esta situación porque desde ningún sector opositor, por acuerdos diversos, se salió a enfrentar en serio al Gobierno. Los culpó, directamente, de ser parte por acción u omisión del “deterioro institucional” de Tucumán. Nadie salió a desmentirlo.

Entre lo que dice Jaldo y lo que manifiesta Catalán está claro que uno y otro entienden que al menos hasta aquí son los principales contrincantes políticos de cara a las elecciones del año próximo

Ambos se preocupan por lo que uno u otro dice y en reaccionar -ellos mismos o a través de sus respectivos dirigentes- ante cualquier declaración que los involucre. El ida y vuelta los retroalimenta y le da vida a la polarización. ¿Les conviene a los dos?