El economista y ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, advirtió que la Argentina enfrenta una encrucijada entre el desarrollo de sectores dinámicos como la agroindustria, la energía y la minería, y la generación de empleo para el conjunto de la población. En ese marco, consideró que sin reformas profundas y un esquema bimonetario legal, el país seguirá con altos niveles de informalidad y bajo consumo.
El economista explicó que hoy las inversiones están concentradas en tres sectores que, a su entender, “le van a ir bien en cualquier circunstancia”: el agro, la energía y la minería.
“Muchas veces me preguntan quién va a ser el próximo presidente. No lo sé, pero cuando tengo que aconsejar inversiones, le digo a cualquier inversor del mundo que no le va a errar si invierte en la Argentina en agro, en energía, en petróleo y gas, y en minería”, afirmó, en una entrevista con Infobae.
Sin embargo, advirtió que ese dinamismo sectorial no se traduce en mejoras generalizadas. “El consumo está mal”, señaló, y detalló que no crece el empleo formal. “Hay una uberización de la economía en la Argentina. A fines de 2023 se perdieron 201.000 empleos registrados. Hay 180.000 más monotributistas y más de 200.000 empleos informales que han crecido”, indicó.
En ese contexto, describió un deterioro en la calidad del trabajo. “La gente que pierde el empleo, si puede, se pone a trabajar con aplicaciones de transporte o reparto. Hay una pérdida de empleo y de calidad de empleo, y por lo tanto, menos consumo”, explicó.
También se refirió al impacto en los ingresos. “Los salarios vienen creciendo por detrás de la inflación. En estos primeros tres meses, en promedio, los principales gremios han perdido un 2% de poder adquisitivo”, sostuvo. Como ejemplo, mencionó el acuerdo salarial del gremio de Camioneros, con aumentos del 2% para el mes en curso y una pauta descendente hasta el 1,5% hacia agosto, frente a una inflación cercana al 3%, lo que implica una pérdida de capacidad de compra.
Al analizar el frente cambiario, Redrado remarcó que la multiplicidad de cotizaciones genera incertidumbre. “Lo primero que pregunta un inversor internacional es cuándo vamos a tener un solo dólar. Me preguntan qué es un dólar MEP, qué es un dólar CCL o qué es el dólar blue. Eso no existe en ningún lugar del mundo”, señaló.
En cuanto a la política económica, reconoció que el actual equipo “enfrentó un desastre” y pidió dar tiempo para ordenar la situación, pero advirtió que falta un enfoque integral. “Lo que falta es una política que también atienda cómo crece el consumo y cómo se impulsa la inversión de manera sostenida”, indicó.
En ese sentido, propuso avanzar con una reforma tributaria. “Yo hubiera puesto mucho más énfasis en bajar impuestos para reducir los costos de producción y ser más competitivos”, planteó.
Sobre la inflación, consideró que se trata de un fenómeno monetario, aunque remarcó la necesidad de previsibilidad cambiaria. “El tipo de cambio es formador de expectativas. Hoy tenemos un esquema que ha ido mutando, desde devaluaciones mensuales hasta bandas cambiarias. Eso es transitorio. Hace falta un horizonte de largo plazo”, afirmó.
Respecto del riesgo país, explicó que está vinculado con la capacidad de pago de la deuda y cuestionó la estrategia de financiamiento a corto plazo. “Se están usando bonos que vencen el 27 de octubre del año que viene. Eso no es una política financiera de largo plazo. Para bajar el riesgo país, hay que buscar financiamiento más extenso, tanto en el mercado local como en el internacional”, sostuvo.
Como eje central de su planteo, Redrado insistió en la necesidad de avanzar hacia un sistema bimonetario legal. “Argentina debe darle curso legal al dólar. El dólar y el peso pueden convivir. Cada uno debería poder elegir en qué moneda realizar transacciones, mientras los impuestos se siguen pagando en pesos”, explicó.
En ese sentido, citó ejemplos de Uruguay y Perú, donde ambos sistemas conviven sin que desaparezca la moneda local. “Sería una manera de incentivar el consumo sin generar inflación”, afirmó.
También señaló que uno de los problemas estructurales es la informalidad. “Argentina tiene un 50% de economía informal. Hay que generar incentivos reales para que el dinero ingrese al sistema y circule”, indicó.
En el cierre, el economista hizo referencia a la estrategia del Gobierno de Javier Milei y consideró que existe una visión de largo plazo vinculada a un cambio cultural. “Hay una estrategia detrás del Presidente con la que se puede coincidir o no. Por eso, más allá de las marchas y contramarchas, hay quienes miran la película completa y no sólo la foto del día a día”, concluyó.