La ciencia ficción suele mirar hacia el futuro, pero esta vez también mira al sur. “Proyecto Fin del Mundo”, la nueva película protagonizada por Ryan Gosling, sorprendió al público argentino por un detalle inesperado: en su banda sonora aparecen canciones profundamente ligadas a la identidad cultural de la región, incluida una interpretación de Mercedes Sosa.
El film, dirigido por Phil Lord y Christopher Miller y basado en la novela de Andy Weir, llegó el jueves pasado a los cines del país y ya puede verse también en las salas tucumanas.
Más allá de su propuesta dentro del género de ciencia ficción: con viajes en el tiempo, enigmas y una narrativa compleja, uno de los elementos que más conversación generó fue su selección musical.
Un guiño inesperado
Uno de los momentos destacados ocurre cuando suena “El amanecer”, un tango compuesto en 1913 por Roberto Firpo y considerado una pieza clave en la historia del género. Su aparición en una superproducción internacional no pasa desapercibida y suma una capa cultural poco habitual para este tipo de películas.
Pero el momento que más sorprendió al público argentino llega después. En otra escena, se escucha “Gracias a la vida”, la icónica canción de Violeta Parra, en la versión interpretada por Mercedes Sosa.
La elección no es menor. Grabada en 1970, esa versión se convirtió en una de las más reconocidas de la música latinoamericana y en un símbolo de identidad cultural en toda la región.
Dónde ver la película en Tucumán
Para quienes quieran verla, el film ya se encuentra disponible en distintas salas:
- Cine Atlas: Bernardo de Monteagudo 250, San Miguel de Tucumán
- Cinemacenter: Avenida Roca 3450, San Miguel de Tucumán
- Sunstar Cinemas Tucumán: Portal Tucumán Shopping, avenida Fermín Cariola 42, Yerba Buena
- Cines del Solar: avenida Aconquija 1300, Shopping Solar del Cerro, Yerba Buena.
La presencia de Mercedes Sosa, una de las artistas más emblemáticas de la provincia, suma un motivo extra para acercarse al cine.
Ciencia ficción con identidad
“Proyecto Fin del Mundo” propone una historia ambiciosa, con una duración extensa y múltiples líneas narrativas que se entrelazan.
Viajes en el tiempo, preguntas sin resolver y una estructura abierta forman parte de una experiencia que busca ir más allá del entretenimiento clásico.
La actuación de Ryan Gosling sostiene gran parte del relato, con un protagonismo casi absoluto, acompañado por personajes secundarios con menor desarrollo.