“Estamos presentando un nuevo modelo que es conocido. Por eso el eslogan es ‘el de siempre, como nunca’, es el Axor. Un camión que fue suceso durante años y que lo vemos a comercializar ya a partir de este mes”, dijo Raúl Barcesat, Presidente de Mercedes-Benz Camiones y Buses, acompañado por Gonzalo Casanova, Gerente General del concesionario Rolcar. Anoche se hizo la presentación del nuevo modelo. “Lo estamos presentando en las versiones 20-38, chasis y tractor. La que es versión 4x2 y también la versión 6x2 de 2045. De esta manera ya tenemos el porfolio completo de pesados nuevamente desde un 1932. Las últimas dos siglas de Mercedes es la potencia, es decir 320 caballos. Pasando por los 2038, 380 caballos. Y después ya pasando al tope de gama que es el Actros, que son camiones de 450 y 480 caballos”.
¿Cómo fue la estrategia de la compañía desde 2025?
Más de uno de cada tres camiones es Mercedes-Benz en Argentina. Una participación de mercado que supera 33%. En el caso de Rolcar, acompaña perfectamente esa participación de mercado. Y lo más importante es que nosotros durante los últimos dos años complementamos un ciclo de inversiones de 110 millones de dólares en un nuevo centro industrial, en Zárate. De esta manera Mercedes-Benz Camiones y Buses tiene una planta propia donde se producen los modelos Accelo y Atego. Son camiones livianos y hasta semipesados de ruta. Los buses urbanos, motor delantero, trasero. Tenemos remanufactura de cajas y motores, todo eso en Zárate. Y también tenemos un centro logístico de 12.000 metros cuadrados con más de 450.000 piezas de stock para abastecer en 24 o 48 horas a todo el país.
¿Cómo incidió el cambio en la economía desde 2023 en este rubro específicamente?
Hay situaciones macroeconómicas que son favorables para el negocio, todo lo que sea la facilidad para importar materiales para producción de repuestos o productos y poder pagarlos en tiempo y forma al exterior. Eso hace que Argentina sea creíble y sea posible hacer inversiones. Y después, nosotros la competencia la tomamos como un ejercicio saludable, obviamente siempre en igualdad de condiciones. Si uno tiene una carga impositiva muy alta para producir y para exportar y no para importar, ahí ya empezamos a tener desigualdad. Para competir en camiones contra las marcas tradicionales, una marca como Mercedes-Benz, no es tan fácil porque el camión se traslada más de 700 kilómetros. Entonces necesitás una red de concesionarios. Nosotros tenemos 45 puntos de venta y posventa. En el caso de Rolcar -que cumple 20 años- está presente en Tucumán, en Salta, en Jujuy y en Santiago del Estero. Y también cubre las zonas de Catamarca, con instalaciones propias, pero además con talleres móviles, con gente capacitada, con stock de repuestos.
¿Es diferente el impacto que siente hoy la industria en el rubro camiones?
En camiones la participación del mercado de las marcas chinas no es aún como la de autos. Obviamente van teniendo un lugar, se van abriendo concesionarios y eso hace que los demás vayan sacrificando un poco su participación. Es para estar atentos.
Hay un nuevo desafío: el acuerdo Mercosur - Unión Europea
Nosotros también lo vemos como oportunidades. Siempre tenemos ese temor del producto importado, pero también tenemos la posibilidad de exportar. Creo que en este momento de las diferentes tecnologías que se están hablando para el futuro, Argentina también se puede posicionar con las tecnologías avanzadas o con los motores tradicionales diésel y seguir abasteciendo a mercados que los siguen requiriendo. La transición hacia el eléctrico va a ser más larga y van a convivir los motores diésel con los eléctricos.
¿En camiones hay transición hacia el vehículo eléctrico?
En el caso de buses, ya trajimos un bus eléctrico, lo estamos carrozando para comercializarlo, generalmente en las ciudades, con una autonomía de 250, 300 kilómetros. En el caso de camiones la incidencia de eléctrico es muy baja todavía. Porque tenés que tener la infraestructura eléctrica, el lugar con la capacidad de colocar un transformador para poder cargar ese vehículo. Necesitás inversión pública y privada. Eso se va a ir dando en etapas. Hoy Argentina, yo diría, corre desde atrás. Tiene un parque de camiones de 25 años de antigüedad, cuando debería tener 15, 16 promedio. Todavía se ven camiones de 40, 50 años. Tendríamos que reducir el parque viejo, de 40, 50 años, pasar a 20. Hoy 70 camiones nuevos contaminan lo mismo que un camión viejo. Y después a nivel de seguridad, hoy tenés lo que se llamaba freno de asistencia. Si ve un objeto, frena solo el vehículo. Tiene detector de carriles. Si hay movimientos bruscos, como en el auto, te manda a tomar un café porque detecta que estás con un posible sueño. Cuando tenemos reuniones con los gobiernos les decimos: vayamos sacando los vehículos viejos con un programa, llámese el plan canje, obviamente con ayuda financiera, con tasas buenas de bancos. Y ya después vamos a estar en condiciones de hablar del futuro, del eléctrico, pero no nos apuremos. Calculamos que el eléctrico en Argentina todavía le quedan por lo menos diez años.
Se habla de que habría una baja en las retenciones. ¿Qué expectativas tienen ustedes?
En la Adefa, Asociación de Fabricantes siempre decimos: para ser competitivos, no tenemos que exportar impuestos. Hoy, más o menos, cuando vos exportás, estás encareciendo 13% tu producto por impuestos. Entonces, si queremos dar trabajo argentino, que es producir más para exportar, tenemos que ir a esa baja. El gobierno la está analizando.